EL PARTIDO INDEPENDIENTE DE CASTROPOL

La política municipal y comarcal en Castropol
entre la revolución de O'Donnell y la Segunda República

 

En 1854 tiene lugar el pronunciamiento del general Leopoldo O'Donnell conocido como «La Vicalvarada», que dio comienzo al Bienio Progresista bajo el gobierno presidido por el general Baldomero Espartero y con O'Donnel de ministro de la Guerra. Se convocaron elecciones a Cortes Constituyentes. Pero antes de que la nueva constitución fuera proclamada, en 1856 el propio O'Donnell se hizo con el poder, destituyó ayuntamientos y diputaciones provinciales y decretó la suspensión de la Milicia Nacional.

En Castropol tuvo lugar un amotinamiento liderado por Antonio Villamil y Valdés, de la casa de Lagar en Vega de Ribadeo (actual Vegadeo), que depuso al alcalde Pedro María Pardo y se hizo con la alcaldía y las armas de la Milicia Nacional.

Publicado en el nº 179 del 28 de abril de 1910 del periódico Castropol.

En septiembre de 1868 se produjo la revolución conocida como «La Gloriosa», liderada por los generales Juan Prim y Francisco Serrano y el almirante Juan Bautista Topete, que destronó a Isabel II y dio lugar al periodo conocido como «el Sexenio Democrático» que incluye el reinado de Amadeo de Saboya y la Primera República.

El 1 de octubre por la noche la Junta Soberana tomó el poder en Castropol, «tras que sus miembros y el pueblo en masa agrupado frente a las [casas] Consistoriales demandase repetidas veces e intimase con insistencia a los que se hallaban atrincherados en aquel edificio su salida y que pusiesen expedito el paso». La Junta Soberana estaba presidida por Marcelino Murias Lastra.

El día 8 la Junta Soberana dio posesión a los miembros del nuevo ayuntamiento. Claudio Fernández de Luanco, entonces con treinta años, fue investido alcalde. Y Zoilo Murias Lastra —hermano de Marcelino Murias—, primer teniente de alcalde. Jesús Villamil Lastra (1841-1912), dueño del Palacio de las Noguieras, fue de los pocos miembros de la Junta Soberana que no pasó a formar parte del consistorio. Jesús Villamil Lastra contó así lo sucedido:

Publicado en el nº 129 del 30 de enero de 1910 del periódico Castropol. [VER EL ARTÍCULO COMPLETO].

Claudio Fernández de Luanco fue alcalde de Castropol durante apenas unos meses, entre septiembre y diciembre de 1868. Le sucedió en la alcaldía Zoilo Murias Lastra en enero de 1869. Los siguientes alcaldes fueron Arias Pardo y Marcial Lavandera.

Muchos años después el periódico Castropol acusaría a Zoilo Murias y a Francisco Villamil (hermano de Antonio Villamil y Valdés) de falsificar el escrutinio de una mesa electoral en Vilavedelle en las elecciones generales de 1869 siendo Zoilo Murias alcalde.

Publicado en el nº 242 del 30 de noviembre de 1911 del periódico Castropol.

En 1872 se produjo el cambio de sede del juzgado de Vega de Ribadeo (actual Vegadeo) a Castropol. Y de este modo Castropol recuperó la capitalidad del partido judicial y del distrito electoral. Este cambio de sede se produjo gracias a la influencia de Fermín Villaamil Cancio, que en aquel momento era Gobernador Civil de la provincia de Oviedo y ya se había desecho de la casa solariega de Villaamil y de todas sus propiedades en Serantes. En marzo de 1873 el Ayuntamiento de Castropol acordó felicitarle y agradecerle que empleara «su gran prestigio e influencia en conseguir la restitución de la capitalidad del Juzgado del Partido a esta villa».

En 1972 Jesús Villaamil Lastra, que era abogado, volvió a residir en Castropol siguiendo el cambio de sede del juzgado. Sin embargo, antes de dicho año colaboró en la política municipal de Castropol como pone de manifiesto el hecho de que en el Palacio de las Nogueiras se conservara una instancia del Ayuntamiento de Castropol dirigida al Ministro de Fomento fechada en 1869 sobre el cruce de la ría de la carretera de Oviedo a Villalba. La instancia reconocía que «es verdad que en estos últimos años se echó un puente de hierro sobre el Eo en el lugar de Porto que corresponde a la ya trazada carretera de Luarca a Villalba» y suplicaba que «muy rendidamente ordene la variación del trazado de la carretera de segundo orden de Oviedo a Villalba desde el lugar de Berbesa, de modo que pasando por Castropol[empalme en Rivadeo con las de Lugo y Ferrol, construyendo para ello un puente de hierro sobre el río Eo que enlace las dos villas fronterizas y sirva de pronta y fácil comunicación entre Asturias y Galicia». De ello parece deducirse que en aquel momento el trazado proyectado para dicha carretera se dirigía en línea más o menos recta desde Berbesa a Lantoira sin acercarse a Castropol, y que la instancia logró por lo menos esto último.

El movimiento antiabsolutista derivó en un Partido Republicano Democrático. En 1873 era presidente honorario del comité del distrito de Castropol José Ramón Fernández de Luanco, por entonces ya catedrático de la universidad de Barcelona, y presidente efectivo su hermano Claudio. Resulta difícil ahora determinar cuál era la posición de este partido dentro del contexto ideológico y la situación política española de aquella época.

Tanto Antonio Villamil como Marcelino y Zoilo Murias eran parientes de Jesús Villaamil Lastra. La madre de Marcelino y de Zoilo Murias Lastra, Antonia Lastra Maymó, era la hermana mayor de Ramona Lastra Maymó, madre de Jesús Villaamil Lastra. De modo que Marcelino y Zoilo Murias y Jesús Villaamil eran primos hermanos. Sin embargo desconocemos cuál era el parentesco de Jesús Villaamil con Antonio Villamil, si bien parece muy improbable que su relación familiar más cercana fuera a través de los Villaamil del Las Nogueiras.


El indigno contubernio del partido conservador y el partido liberal en Asturias durante la Restauración

En 1874, tras el pronunciamiento del general Arsenio Martínez Campos, se restaura la monarquía. La constitución de 1876 estuvo vigente durante el largo periodo de la Restuaración Borbónica del reinado de Alfonso XII, la regencia de María Cristina y parte del reinado de Alfonso XIII hasta la dictadura de Primo de Rivera en 1923. La constitución establecía formalmente un régimen parlamentario democrático. Sin embargo, en la realidad instituyó un sistema bipartidista oligárquico en el que el Partido Conservador de Cánovas del Castillo y el Partido Liberal de Sagasta se alternaban en el poder mediante turnos pacíficos. Los gobiernos previemante decididos o pactados se legitimaban a posteriori mediante una convocatoria de elecciones que se trucaba mediante métodos como el encasillado y el pucherazo.

Según las crónicas de finales del s. XIX y principios del XX, el político y académico Alejandro Pidal y Mon, conocido como el zar de Asturias, amañaba los resultados de todas las elecciones en Asturias desde su quinta de veraneo en Somió (Gijón).

Como se ha señalado anterirmente, el hombre de Alejandro Pidal que lideraba a los conservadores en el partido de Castropol era Antonio Villamil y Valdés, que era escribano del juzgado de Castropol (equivalente a lo que actualmente se denomina secretario judicial). Y tras el fallecimiento de este último en 1907 el liderazgo del partido conservador en Castropol y su comarca lo ejercería su sobrino, Everardo Villamil Llanes, que se hizo con la alcaldía de Vega de Ribadeo (actual Vegadeo). Everardo Villamil simultaneó su actividad política como cacique con una intensa trayectoria empresarial, destacando la fundación de la empresa hidroeléctrica La Hidro Electra del Eo, que inició la electrificación de la comarca, y su cargo de presidente de la Junta del Ferrocarril de la Costa. El hermano de Everardo, Leandro Villamil, fue director del Hospital Manicomio y luego del Hospital y Hospicio de Oviedo. También fue diputado provincial por la circunscripción de Luarca-Castropol en los periodos 1883-1884, 1886, 1886-1888 y 1891-1892. Entre los líderes del Partido Conservador en el ayuntamiento de Castropol podríamos destacar a Zoilo Murias Lastra y a Teodoro Fernández Campón.

En Tapia de Casariego era Octavio Cancio-Donlebún Cuervo, dueño del Palacio de Casariego, quien lideraba de forma caciquil a los conservadores y controlaba el ayuntamiento.

En las elecciones a Cortes de 1876 Antonio Villamil le exigió a Jesús Villamil Lastra, dueño del Palacio de las Noguieras, que apoyara a su candidato Dionisio Pinedo, a lo que Jesús Villaamil se negó. A raíz de lo cual Antonio y Everardo Villamil rompieron toda relación con Jesús Villaamil. Así lo contó muchos años después Jesús Villaamil en una réplica a unas afirmaciones de Everardo Villamil contra él que fue publicada en el periódico Castropol.

Publicado en el nº 129 del 30 de enero de 1910 del periódico Castropol[VER EL ARTÍCULO COMPLETO]

Uno de los casos más sonados de victorias electorales en elecciones a Cortes amañadas con toda clase de trampas y desafueros por el pidalismo en el partido de Castropol fue el de la candidatura de Dionisio Pinedo contra el entonces teniente de navío de la Armada española Fernando Villaamil-Fernandez-Cueto en 1881, en la que los conservadores asturianos actuaron con total acuerdo con los liberales del gobierno de Sagasta. Y que fue descrito así muchos años después por Jesús Villaamil Lastra:

Publicado en 1912 en un número extraordinario del periódico Castropol dedicado a la memoria de Fernando Villaamil.

Pero probablemente uno de los ejemplos más palmario de las corruptelas y el nepotismo del pidalismo en Asturias fue la carrera política de José María Celleruelo y Poviones, que era amigo de Emilio Castelar y que en 1881 había sido elegido diputado por Lérida. Después de que la prensa asturiana informara de la llegada de Emilio Castelar a Asturias junto a Alejandro Pidal para «pasar una temporada en Somió» en julio de 1883, José María Celleruelo fue elegido diputado por Asturias en 1884. Y revalidó su elección un total de 11 veces consecutivas hasta su fallecimiento. Sin embargo, la necrología que publicó el periódico Castropol a su muerte en diciembre de 1911 habla de él en unos términos muy positivos.

Publicado en el nº 243 del 10 de diciembre de 1911 del periódico Castropol.

En las elecciones a Cortes de 1879 y 1884 fue elegido diputado por Castropol Manuel Vereterra y Lombán (1852-1931), marqués consorte de Canillejas, cuya carrera polítca en Castropol la contó así años más tarde el periódico Castropol:

Publicado en el nº 177 del 21 de abril de 1910 del periódico Castropol.

El liderazgo del partido conservador en Asturias lo había ejercido Miguel de Vereterra y Carreño, marqués de Gastañaga, hasta su muerte en 1879. A partir de ese momento el conde de Toreno Francisco de Borja Queipo de Llano y Gayoso de los Cobos (1840-1890) aumentó su influencia política. Según Fermín Canella entonces surgió una «discrepancia por diferencia de procedimiento, entre los conservadores amigos del Conde de Toreno y los de [Alejandro] Pidal, que duró breves años pero dejó huella en diferentes localidades y, naturalmente entre sus personalidades principales».

Publicado por Fermín Canella y Secades en «Representación asturiana administrativa y política desde 1808 a 1915 en la Diputación Provincial de Oviedo, Congreso de los Diputados, Senado y otras instituciones» en 1915.

El periódico Castropol arroja más luz sobre en qué consistió exactamente dicha «discrepancia por diferencia de procedimiento». Alejandro Pidal forzó que la diputación provincial al completo fuera suspendida y procesada penalmente bajo la acusación falsa de estafa y defraudación, para así quitar a los diputados provinciales afines al conde de Toreno y poner a los suyos. Entre los diputados depuestos por Pidal se encontraba Manuel Trelles Navia-Osorio cuya honradez defendió el Castropol muchos años después en 1910.

El Castropol sitúa en ese atropello perpetrado por Pidal en torno a 1880 el inicio del «inmoral contubernio entre conservadores y liberales en nuestra Diputación provincial [de Oviedo]». A partir de ese momento Pidal manejó toda la política asturiana.

Publicado en el nº 178 del 24 de abril de 1910 del periódico Castropol.

Según Fermín Canella la disputa entre Pidal y el conde de Toreno que se produjo en torno a 1880 duró breves años. Parece que la relación entre ambos se recondujo, pero con el dominio de Pidal sobre los conservadores y los falsos liberales asturianos.

Jesús Villaamil Lastra había colaborado con los conservadores en la política municipal de Castropol aproximadamente hasta la muerte del conde de Toreno Borja Queipo de Llano y Gayoso de los Cobos en 1890. Momento en el que abandonó la política municipal cansado y desilusionado por los desafueros y corruptelas del pidalismo. Parece que su posicionamiento político respecto de los condes de Toreno fue cambiando como consecuencia del acercamiento entre estos y Alejandro Pidal y sus prácticas corruptas.

Tras el fallecimiento del conde de Toreno Borja Queipo de Llano en 1890, heredó el título su hijo Álvaro Queipo de Llano y Fernández de Córdoba (1864-1938). En agosto 1905 el periódico Castropol denunciaba que este último había ganando las elecciones a diputado a Cortes por Castropol en las últimas cuatro ocasiones sin tener absolutamente ninguna vinculación ni interés por Castropol y su circunscripción electoral.

Publicado en el nº 5 del 30 de agosto de 1905 del periódico Castropol.

El conde de Toreno Álvaro Queipo de Llano fue elegido diputado a Cortes por el distrito electoral de Castropol un total de seis elecciones consecutivas entre 1898 y 1907. Ocupó el cargo durante 12 años: desde marzo de 1898 hasta mayo de 1910. El Castropol explicó así cómo llegó a ser diputado por Castropol:

Publicado en el nº 179 del 28 de abril de 1910 del periódico Castropol.

En abril de 1910, coincidiendo con la campaña electoral para las elecciones generales que tuvieron lugar dicho año, José Navia-Osorio y Castropol, marqués de Santa Cruz de Marcenado, publicaría una carta en varios periódicos en la que hablaba de la relación entre el partido conservador y los liberales en Asturias. Esta carta fue copiada del periódico Las Libertades de Oviedo y publicada así en el Castropol:

Publicado en el nº 174 del 10 de abril de 1910 del periódico Castropol.

Con motivo de la campaña electoral de Vicente Loriente contra Benito Castro en dichas elecciones de 1910 y al hilo de la carta anterior de José María Navia-Osorio, el periódico Castropol publicó un artículo explicando el «indigno contubernio de conservadores con liberales en la provincia de Oviedo».

Publicado en el nº 174 del 10 de abril de 1910 del periódico Castropol.

La siguiente tabla muestra los diputados a Cortes elegidos por el distrito de Vega de Ribadeo (actual Vegadeo) entre 1871 y 1872 y por el distrito de Castropol entre 1873 y 1907.

El pidalismo no dejaba de ser la particularización para Asturias de la situación entre liberales y conservadores en toda España que Benito Pérez-Galdós describió en el célebre párrafo de su libro «La fe nacional y otros escritos sobre España» publicado en 1912 y que se transcribe a continuación.


El Partido Conservador y el Partido Republicano Democrático en Castropol

Podemos concluir que después de la revolución «La Gloriosa» que destronó a Isabel II en 1868 el nuevo Partido Republicano Democrático se hizo con la alcaldía de Castropol. Por su parte el Partido Conservador asturiano estuvo liderado por el marqués Gastañaga y luego por el conde de Toreno.

En este periodo los hermanos José Ramón y Claudio Fernández de Luanco, Marcelino y Zoilo Murias Lastra y José y Jesús Villaamil Lastra participaron activamente en la política municipal de Castropol.

Ya en la restauración borbónica se produce un giro en la política provincial, comarcal y municipal marcada por tres hitos:

  • Hacia 1880 Alejandro Pidal se hizo con el control del Partido Conservador asturiano forzando la suspensión y procesamiento de la diputación provincial de Oviedo para poner una diputación interina integrada por sus afines. A partir de este momento Pidal manejó a su antojo toda la política asturiana.
  • En 1881 en Vega de Ribadeo (acual Vegadeo), Everardo Villamil Llanes se hizo con la alcaldía del concejo utilizando la misma artimaña de Pidal: forzando la suspensión y procesamiento judicial de la anterior corporación municipal mediente acusaciones falsas.
  • En Castropol el ayuntamiento volvió a estar controlado otra vez de forma caciquil por Antonio Villamil y Valdés, que era el escribano del juzgado (lo que actualmente se denomina secretario judicial), y el Partido Conservador. Zoilo Murias Lastra se unió a ellos y más tarde, en los primeros años del s. XX, fue de nuevo alcalde de Castropol. 
    Desconocemos cómo se produjo este cambio en el control de la alcaldía de Castropol entre el Partido Republicano Democrático y el Partido Conservador del cacique Antonio Villamil. Podemos deducir que se debió de producir entre 1880 y 1890.
    Everardo Villamil era sobrino de Antonio Villamil, y a la muerte de este último en 1907 sería él quien le sustituyó como cacique de todo el distrito electoral del partido de Castropol.

Como consecuencia de todo ello Jesús Villaamil Lastra y los hermanos José Ramón y Claudio Fernández de Luanco fueron reduciendo su implicación en la política municipal en Castropol. Y Jesús Villaamil Lastra terminó por retirarse totalmente de ella en torno a 1890.


La guerra hispano-estadounidense y la muerte en combate de Fernando Villaamil en 1898

Como se ha comentado anteriormente, en las elecciones a Cortes de 1881 Fernando Villaamil Fernandez-Cueto, que por entonces era teniente de navío pero ya contaba con un gran prestigio como militar, se había presentado candidato a diputado por el partido de Castropol. Pero retiró su candidatura ante los abusos y corruptelas contra él de los conservadores asturianos y del gobierno de Sagasta.

Entre 1885 y 1887 Fernando Villaamil inventó el destructor. En 1889 ascendió a capitán de fragata. Entre 1892 y 1894 dio la vuelta al mundo al mando del primer buque escuela de la Armada española, la corbeta Nautilus, que era un clíper comprado por él mismo en Inglaterra.

En 1896 se volvió a presentar de nuevo como candidato a diputado en las elecciones a Cortes, siendo entonces capitán de fragata. Pero en esta ocasión lo hizo por la circunscripción de El Ferrol. Compitió electoralmente contra Pablo Iglesias (fundador del PSOE), al que derrotó electoralmente logrando la elección. En 1897 ascendió a capitán de navío.

El 15 de febrero de 1898 explotó en el puerto de La Habana el acorazado Maine de Estados Unidos, que se hallaba en Cuba en una visita antidiplomática de provocación que no había sido anunciada previamente. La explosión fue provocada deliberadamente por sus propios tripulantes. Estados Unidos acusó a España de la explosión y casi de inmediato declaró la guerra. Las tropas de Estados Unidos rápidamente arribaron a Cuba.

En marzo de 1898 Fernando Villaamil revalidó su elección como diputado por El Ferrol, nuevamente venciendo a Pablo Iglesias como rival electoral y usando el eslogan «Villaamil, el candidato del pueblo».

El 1 de mayo de ese año se produjo el llamado desastre de Cavite, batalla naval en la que la escuadra española de Filipinas, bajo el mando del almirante Montojo, fue totalmente destruida por la flota del Pacífico de Estados Unidos.

En España se decidió el envío a Cuba de otra flota de la Armada, al mando del almirante Pascual Cervera Topete. La flota estaba formada por cuatro cruceros acorazados y tres contratorpederos o destructores. Fernando Villaamil estaba considerado uno de los mejores expertos mundiales en este tipo de barcos, creados por él mismo.

A priori, el rango de Fernando Villaamil no encajaba de forma evidente dentro de la organización y la cadena de mando de los distintos tipos de barcos que componían la flota, por lo que de haberlo deseado hubiera podido quedarse en España. Sin embargo, prefirió unirse a la flota de Cervera. Así, cesó a petición propia como diputado, se reincorporó a la Armada y se le concedió el mando de la 1ª División de Destructores de la Escuadra del Almirante Cervera. Viajó a Cuba a bordo del crucero Almirante Oquendo.

El 3 de julio de 1898 tiene lugar la batalla naval de Santiago de Cuba, en la que la escuadra española resulta totalmente hundida o destruida. La batalla supuso para España un total de 343 muertos en combate, 151 heridos y 1.889 prisioneros por el enemigo. Fernando Villaamil falleció a bordo del destructor Furor, siendo el militar de mayor graduación caído en la batalla —junto con el también capitán de navío Juan Bautista Lazaga Garay, que se suicidó al mando del crucero Almirante Oquendo—. Los cadáveres de Fernando Villaamil y de la mayoría de los tripulantes de su barco nunca fueron recuperados.

 

Capitán de navío Fernando Villaamil Fernández-Cueto.

 

La escuadra española saliendo del puerto en la batalla naval de Santiago de Cuba.

Fernando Villaamil había nacido en 1845 en la parroquia de Serantes, que en aquel entonces pertenecía al concejo de Castropol. Era hijo de Fermín Villaamil Cancio, último señor de la casa solariega de Villaamil. Fermín Villaamil era abogado y había gastado todo su patrimonio en interminables pleitos y en una agitada vida política. Por lo que Fernando hubo de vivir el proceso de decadencia y pérdida de la casa solariega y todas las posesiones familiares. Parece que aquella debacle, que había dado al traste con una historia familiar de casi mil años, le marcó durante toda su vida, creándole respecto a su tierra natal un complejo sentimiento en el que pesaban tanto el amor como la amargura.

En 1863 se había creado de manera definitiva el Ayuntamiento de Tapia de Casariego mediante la segregación de varias parroquias hasta entonces pertenecientes a los concejos de Castropol y de El Franco. Entre ellas la parroquia de Serantes, que hasta aquel momento había pertenecido al concejo de Castropol. De modo que Fernando Villaamil era castropolense de nacimiento pero falleció siendo tapiego.

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El fallecimiento de José Ramón Luanco

El 5 de abril de 1905 falleció en Castropol José Ramón Fernández de Luanco, catedrático de química y ex-rector de la Universidad de Barcelona. En el primer aniversario de su muerte el Castropol le dedicó un número de 12 páginas, frente a las 8 habituales en un número normal del periódico, con multitud de articulos necrológicos. Entre ellos de Marcelino Menéndez y Pelayo, Gumersindo Azcárate y Fermín Canella.

Segunda página del nº 27 del 10 de julio de 1906 del periódico Castropol.


Tercera página del nº 27 del 10 de julio de 1906 del periódico Castropol.


La creación del Partido Independiente de Castropol

Hacia 1905 surgió en Castropol un nuevo partido político que rivalizó con el hasta entonces hegemónico Partido Conservador. Enarboló el estandarte de la regeneración política y cívica del occidente de Asturias, y la lucha contra el sistema caciquil hasta entonces imperante.

El nombre del partido fue Partido Independiente de Castropol. Pero popularmente fue conocido como partido novo —partido nuevo— por oposición al partido veyo —partido viejo— de los conservadores, con el que rivalizó duramente.

Vicente Loriente Acevedo y Claudio Fernández de Luanco.

El partido fue fundado por un nutrido grupo de castropolenses de reconocido peso social e intelectual, que desde el prinicipio estuvo encabezado por Vicente Loriente Acevedo (1859-1939), que había hecho fortuna en Cuba y fue su principal financiador económico. La mayoría de los fundadores eran personas como Jesús Villaamil Lastra y Claudio Fernández de Luanco, hermano de José Ramón Fernández de Luanco, que anteriormente habían formado parte o habían colaborado con el partido conservador. Aunque también había otras personas que nunca habían participado en política. Entre los fundadores debemos citar también a Inocencio Pardo, José Lavandera y a Francisco García de Paredes.

Vicente Loriente definió ideológicamente al Partido Independiente de Castropol de la siguiente manera en una carta dirigida a El Avance Asturiano el 8 de marzo de 1911 y publicada en el Castropol dos días después:

Publicado en el nº 213 de 10 de marzo de 1911 del periódico Castropol.

De modo que el ideario del partido se limitaba exclusivamente al rechazo y la lucha política contra el caciquismo y el pidalismo. Encajaría con lo que en la política española reciente se ha venido en llamar regeneración democrática y transversalidad.

El partido novo contó desde el principio con numerosos miembros y colaboradores en el resto de municipios del partido judicial de Castropol. Además de Castropol, el partido fue especialmente fuerte también en el concejo de Tapia de Casariego, y algo menos en los de El Franco y Taramundi. Los concejos donde tuvo menos apoyo electoral fueron Boal y La Vega de Ribadeo (actual Vegadeo). De este último concejo era natural, residente y alcalde Everardo Villamil, líder del Partido Conservador con el que rivalizó muy duramente el partido novo.

Entre los miembros del partido novo en Tapia de Casariego cabe citar a Conrado Villar (1873-1962). Y a Jesús López-Cancio Villaamil (1880-1953), sobrino de Jesús Villaamil Lastra (era hijo de su hermana Antonia), que fue alcalde de Tapia entre 1912 y 1915.

 

El partido novo también extendió sus ramificaciones hasta Hispanoamérica. Especialmente en aquellos países y ciudades donde existía una colonia más numerosa de castropolenses, como Montevideo y La Habana. El periódico Castropol tenía puntos de venta en La Habana, Puerto Rico y México. Cuando en su vuelta al mundo Fernando Villaamil hizo escala en Montevideo en 1894, dejó escrito que «encontré aquí más compañeros de la niñez de los que seguramente encontraría si volviese a mi tierra». Aunque los emigrantes castropolenses interesados en la política local de su tierra de origen eran minoría, la mayoría de esta minoría militaba o apoyaba al partido novo.


El periódico Castropol

La principal arma de comunicación y difusión del Partido Independiente de Castropol era el periódico decenal Castropol, fundado en julio de 1905 por diez vecinos de Castropol. Su director era Claudio Fernández de Luanco. En el primer artículo del primer número, titulado «Al Público», quedó formulada la línea editorial del periódico.

Primera página del nº 1 del 20 de julio de 1905 del periódico Castropol. [VER IMÁGEN EN GRANDE].

Primera página del nº 2 del 30 de julio de 1905 del periódico Castropol. [VER IMÁGEN EN GRANDE].

El ámbito geográrfico del periódico Castropol no era el concejo de Castropol. Sino todo el partido judicial, que además de Castropol incluía también los concejos de Tapia de Casariego, Vega de Ribadeo (actual Vegadeo), Taramundi, San Tirso de Abres, El Franco, Boal, Santa Eulalia de Oscos, San Martín de Oscos, Villanueva de Oscos, Pesoz, Illano, Coaña y Grandas de Salime. El periódico contaba con colaboradores en estos concejos. Y todos los números del Castropol incluían una sección denominada «Del partido» con reseñas con información sobre ellos. Era prácticamente fija una columna de Conrado Villar (firmada con el pseudónimo Pepe de Mingo) sobre Tapia de Casariego y también la información sobre Boal, y muy frecuente la de Vegadeo y Taramundi.

Desde su primer número la cabecera con el nombre Castropol iba seguida del eslogan «Periódico decenal. Defensor de los intereses morales y materiales del partido judicial» para remarcar su ámbito comarcal y no limitado a Castropol y su concejo. Y para enfatizarlo más aún, a partir de su número 4 del 20 de agosto de 1905, dentro de la propia cabecera debajo del nombre de Castropol figuraban los nombres de todos los concejos del partido judicial.

 

Primera cabecera del Castropol, utilizada entre los números 1 y 3, del 20 de julio y del 10 de agosto de 1905 respectivamente. [VER IMAGEN EN GRANDE].


Segunda cabecera del Castropol, utilizada entre los números 4 y 415, del 20 de agosto de 1905 y del 10 de octubre de 1916 respectivamente. [VER IMAGEN EN GRANDE].


Tercera cabecera del Castropol, utilizada a partir del fallecimiento de su director Caludio Fernández de Luanco entre los números 416 y 471, del 20 de octubre de 1916 y del 30 de abril de 1918 respectivamente. [VER IMAGEN EN GRANDE].


Cuarta y última cabecera del Castropol, utilizada desde el número 472 del 10 de mayo de 1918. [VER IMAGEN EN GRANDE].


El 1 de diciembre de 1906 el periódico inauguró su nueva imprenta propia.


Las elecciones municipales parciales de 1905

Las primeras elecciones a las que se presentó el partido novo fueron las elecciones municpales parciales de noviembre de 1905 en Castropol, en las cuales se elegía a una parte de los concejales del ayuntamiento. El adversario electoral era el partido veyo que hasta ese momento acaparaba todos los concejales y ejercía el gobierno municipal sin ninguna oposición.

Pero esas elecciones realmente no llegaron a celebrarse, ya que el resultado fue previamente negociado entre Vicente Loriente y el líder del partido veyo, Antonio Villamil —tío de Everardo Villamil—. Una vez echadas cuentas de sus respectivas fuerzas llegaron a un acuerdo antes de las elecciones para repartirse los concejales y así ahorrarse el esfuerzo y los costes de la campaña electoral.

Este hecho, que hoy resultaría absolutamente escandaloso e inadmisible, en aquel momento se planteó y aceptó con total normalidad. Aunque hay que tener en cuenta que en aquel momento las campañas electorales no se financiaban con dinero público, sino que se sufragaban entre los miembros de los partidos políticos, lo que suponía un sacrificio económico importante y también una fuerte limitación para el acceso a la política.

Como resultado de ello, el partido novo obtuvo cuatro concejales: Jesús Villaamil Lastra, José Lavandera Mernies, Mario Acevedo Acevedo y Jerónimo Méndez de la Torre. Liderados por el primero de ellos, comenzaron a ejercer una labor de oposición y control del gobierno municipal hasta entonces insólita .

El 16 de noviembre se celebró el pleno de constitución del nuevo ayuntamiento. Zoilo Murias fue elegido otra vez alcalde. Y José Lavandera, uno de los concejales del partido novo, segundo teniente de alcalde. El periódico Castropol contó en sus páginas las intervenciones de Jesús Villaamil y el resto de concejales del partido novo en ese pleno, y denunció un ataque personal bastante indigno de Zoilo Murias contra Mario Acevedo.

A partir de entonces una de las medidas de transparencia ejercidas por los diputados del partido novo para controlar al gobierno municipal del partido veyo fue publicar reseñas en el periódico Castropol contando lo sucedido en todos los plenos municipales.

Todo ello en su conjunto provocó un profundo malestar en el partido veyo, que hasta entonces estaba acostumbrado a gobernar el ayuntamiento de forma caciquil, nepotista, con total opacidad y sin ningún control ni oposición. Los miembros del partido conservador recurrieron a ataques y descalificaciones personales, en muchos casos groseras, contra los miembros del partido novo. Lo que unido a la denuncia pública de las corruptelas del Partido Conservador en el periódico Castropol conduciría a un clima de fuerte crispación y enfrentamiento personal en la política de Castropol.

Para celebrar el resultado electoral, el Partido Independiente de Castropol organizó un banquete el día de Reyes de 1906 en el antiguo casino de Castropol —el actual edificio del casino aún no existía—. Todo ello fue debidamente contado en el siguiente número del periódico Castropol.

Publicado en el nº 18 del 10 de enero de 1906 del periódico Castropol. [VER EL ARTÍCULO COMPLETO]


La candidatura de García Teijeiro en las elecciones provinciales de 1907

En marzo de 1907 tienen lugar elecciones provinciales, correspondiendo al distrito de Luarca-Castropol la elección de cuatro diputados provinciales. Miguel García Teijeiro se presentó como candidato junto con Manuel Parga Núñez y Eugenio Lebredo Villamil. Pero no lograron ser elegidos. El perioódico Castropol denunció que las elecciones estaban manejadas por Pidal.

Publicado en el nº 61 del 20 de marzo de 1907 del periódico Castropol.


La depuración del censo electoral

Una de las cuestiones en las que más se empleó el partido novo en su labor de oposición en el ayuntamiento de Castropool y que más denunció públicamente el periódico Castropol fue la manipulación del censo electoral por parte de los conservadores para falsearlo.

Publicado en el nº 4 del 20 de agosto de 1905 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 80 del 30 de septiembre de 1907 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 225 del 20 de junio de 1911 del periódico Castropol.


Los actos de conmemoración del centenario del regimiento de infantería de línea de Castropol

La bandera del regimiento delante de la puerta del ayuntamiento, rodeada de militares y autoridades. En el balcón se encuentran varias señoras. Fuente: blog Castropol.

El 22 de julio de 1908 se conmemoró en Castropol el primer centenario del regimiento de infantería de línea de Castropol por iniciativa de Miguel García Teijeiro. Los actos consistieron en un discurso del alcalde Zoilo Murias Lastra y el descubrimiento de una lápida en la fachada del ayuntamiento. A continuación se ofició una misa de campaña en el Campo del Tablado (en el actual Parque Vicente Loriente). Por último, el público y autoridades se trasladaron al Campo de San Roque acompañando a la bandera del regimiento, portada por el comandante de infantería Carlos Rodríguez. El homenaje al regimiento de Castropol sirvió de preludio a las fiestas patronales de Santiago, celebradas los días 24 y 25 de julio.


Melquíades Álvarez

El referente político del Partido Independiente de Castropol era Melquíades Álvarez, que visitó por primera vez Castropol el 13 de septiembre de 1908 siendo recibido con gran entusiasmo por el partido novo encabezado por Vicente Loriente, Jesús Villaamil Lastra, Claudio Fernández de Luanco e Inocencio Pardo.

Melquíades Álvarez, en el centro con bastón de color claro, en los jardines del Palacio del Marqués de Santa Cruz que era propiedad de Vicente Loriente. Fuente: blog Catropol.


Las elecciones municipales de 1909 y la alcaldía de Jesús Villaamil

El 2 de mayo de 1909 tienen lugar otras elecciones municipales parciales. El partido novo logró la elección de otros tres concejales en Castropol: José López Fernández, Celestino Muiña y José Manuel Vázquez. Como resultado de esta renovación parcial de concejalías en Castropol el partido novo reunió en total un mayor número de concejales que los conservadores.

El partido conservador recurrió a toda clase de ilegalidades y desafueros para intentar impedir que el partido novo se hiciera con la alcaldía de Castropol. La Comisión provincial de Oviedo, controlada por Alejandro Pidal, declaró incapacitados para el cargo a los tres concejales obtenidos por el partido novo en Castropol y también a Andrés Méndez Pérez que había resultado elegido concejal también por el partido novo en el vecino concejo de Tapia de Casariego. Finalmente todos los concejales electos fueron restituidos en sus cargos por el ministro de Gobernación Juan de la Cierva.

Los conservadores no lograron impedir que el partido novo y su líder Jesús Villaamil Lastra se hicieran finalmente con la alcaldía de Castropol, pero sí lograron retrarsarlo durante 6 largos meses gracias a todo tipo de artimañas. El periódico Castropol denunció públicamente que Zoilo Murias seguía presidiendo los plenos municipales, pese a no ser ya el alcalde electo, lo que era ilegal.

Tras un larguísimo forcejeo la edición de Castropol del 20 de noviembre de 1909 informaba del nombramiento de Jesús Villaamil Lastra como alcalde de Castropol. Aquello era nada menos que la primera derrota auténtica, es decir con pérdida de poder real, del sistema caciquil conservador, y muy comprensiblemente el siguiente número de Castropol lo celebró con un inflamado artículo editorial titulado «Concluye la tiranía» que ocupaba toda la primera página.

 

Primera página del nº 160 del 30 de noviembre de 1909 del periódico Castropol. [VER IMÁGEN EN GRANDE].

Jesús Villaamil, ya con 68 años, no se presentó a revalidar su concejalía en las siguientes elecciones, que tuvieron lugar el 12 de diciembre de 1909, y con ello renunciaba a la posibilidad de seguir siendo alcalde de Castropol.

Pese al poco tiempo que pudo ejercer el cargo de alcalde de Castropol debido a las artimañas de sus adversarios políticos, la alcaldía de Jesús Villaamil constituye un acontecimiento importantísimo para la historia contemporánea de Castropol. Pues la primera victoria del partido novo sobre los conservadores y su régimen corrupto y nepotista en el ayuntamiento de Castropol se debe fundamentalmente a él.



La alcaldía de Francisco García de Paredes

El sucesor de Jesús Villaamil fue Francisco García de Paredes, que resultó elegido alcalde tras las elecciones de enero de 1910. Una de sus primeras decisiones fue cesar al secretario del ayuntamiento Teodoro Fernández Campón.

Publicado en el nº 161 del 10 de diciembre de 1909 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 162 del 14 de diciembre de 1909 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 163 del 20 de diciembre de 1909 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 165 del 10 de enero de 1910 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 167 del 10 de febrero de 1910 del periódico Castropol.


Candidatura a diputado a Cortes de Vicente Loriente en 1910

Al poco tiempo, el partido novo decidió echar un órdago a los conservadores, y convocadas elecciones generales a diputados a Cortes para el 8 de mayo, presentó la candidatura del propio Vicente Loriente para enfrentarse con la de Benito Castro. La noticia apareció en un número extraordinario de una única página del periódico Castropol.

Nº 173 del 8 de abril de 1910 del periódico Castropol. [VER IMÁGEN EN GRANDE].


Primera página del nº 174 del 10 de abril de 1910 del periódico Castropol. [VER IMÁGEN EN GRANDE].

El Castropol se empleó a fondo haciendo campaña por Vicente Loriente. Durante ese mes su periodicidad pasó a ser de dos número a la semana, los jueves y los domingos.

En el siguiente número la noticia se publicó de nuevo en un tono absolutamente desafiante, seguido de varias cartas y artículos contra el sistema caciquil entonces existente.

«Las comisiones [del Partido Independiente de Castropol] de los concejos de este distrito, que, juntas, son y valen más que don Antonio Maura [Presidente del Gobierno], sin ponerse de acuerdo con el Gobierno de S. M., porque no lo creen necesario, han proclamado candidato para diputado a Cortes por Castropol al Sr. D. Vicente Loriente y Acevedo».

Tras una campaña electoral llena de incertidumbre y tensión, el resultado proclamado dio la victoria a Castro por 2.981 votos frente a 2.655. Pero Loriente había barrido en Castropol y Tapia y quedado muy cerca de su contrincante en Taramundi y El Franco, con lo que sólo la aplastante victoria de éste en los feudos everardistas, Boal y La Vega (actual Vegadeo), le concedió el triunfo. Loriente reclamó numerosas irregularidades ante la Junta Electoral, pero esta las desestimó una tras otra. Lo que le permitió dirigirse a sus votantes en Castropol afirmando que «no sólo no veréis derrota en mi vencimiento, sino victoria y victoria honrosísima». Sin embargo es evidente que aquello tuvo que representar una enorme frustración.

Publicado en el nº 182 del 15 de mayo de 1910 del periódico Castropol.


La alcaldía de Juan Pérez Tol

En febrero de 1911, el gobierno nombró alcalde de Castropol a Juan Pérez Tol, vecino de Barres. El Castropol denunció que su nombramiento había sido decidido a dedo por Benito Castro. Una de las primeras decisiones aprobadas por Juan Pérez Tol fue la restitución de Teodoro Fernández Campón en el cargo de secretario municipal.

Publicado en el nº 217 del 30 de marzo de 1911 del periódico Castropol.


Las elecciones provinciales de marzo de 1911

En marzo tuvieron lugar elecciones a la diputación provincial, correspondiendo a la circunscripción de Luarca-Castropol la elección de seis diputados. El partido novo presentó la candidatura de Teodoro Vega, Marcelino Fernández Fernández y el exalcalde de Luarca Juan Avello.

Publicado en el nº 212 del 28 de febrero de 1911 del periódico Castropol.

Finalmente Juan Avello se retiró de la candidatura pero mantuvo su apoyo a la misma. El partido novo consiguió que sus dos candidatos ganaran en Castropol con rotundidad y fueran elegidos. Los conservadores sólo lograron la elección de su candidato Gabriel Villamil. Y los otros tres candidatos elegidos fueron liberales. El Castropol pubicó los resultados en el distrito de Castropol en un número extraordinario sin incluir los resultados de Luarca.

Publicado en el nº 214 del 15 de marzo de 1911 del periódico Castropol.

El periódico Castropol denunció las ilegalidades y atropellos de los conservadores. Y también la inmoralidad de la mayor parte del clero y los religiosos del partido de Castropol, ya que votaron a todos los candidatos conservadores a sabiendas de que uno de ellos era un conocido masón.

Sin embargo esta crítica del Castropol al clero parece cuanto menos injusta en la medida en que Melquíades Álvarez era masón. Y muchos de los dirigentes del Partido Reformista que fundaría en 1912 también lo serían.

Publicado en el nº 216 del 20 de marzo de 1911 del periódico Castropol.


La alcaldía de Mario Acevedo

En julio de 1911 tomó posesión como alcalde de Castropol Mario Acevedo Acevedo por enfermedad del alcalde Juan Pérez Tol. Mario Acevedo hasta entonces era concejal del partido novo y primer teniente de alcalde. Aunque el Castropol ponía en duda con sarcarsmo la enfermedad de Juan Pérez Tol.

Publicado en el nº 228 del 20 de julio de 1911 del periódico Castropol.


La inauguración del monumento a Fernando Villaamil, el parque y el Casino

El 24 de julio de 1911 se inauguró en Castropol de un monumento a la memoria del marino, inventor y héroe militar Fernando Villaamil, obra del escultor Cipriano Folgueras.

Era alcalde de Castropol Mario Acevedo y la Comisión Pro Munumento estaba presidida por Victoriano García de Paredes, sobrino de Francisco García de Paredes. Vicente Loriente Acevedo había sido uno de los promotores de la construcción del monumento y uno de sus principales mecenas.

Al acto acudieron las dotaciones de varios buques de la Armada encabezados por el contralmirante José Morgado, comandante general del Apostadero de El Ferrol.

El programa de los festejos inccluyó la organización de la primera regata de traineras de la que se tiene constancia en Castropol. Aunque finalmente se sustituyó por una regata de botes entre los marineros de los barcos de guerra que habían acudido al acto.

La víspera se había inaugurado el nuevo edificio del Casino, proyectado en 1906 y cuyas obras se realizaron entre 1907 y 1911. Y también el nuevo parque de Alfonso XIII sobre el antiguo Campo del Tablado frente al Casino. En 1932 el parque sería rebautizado con el nombre de Vicente Loriente.

A continuación se muestra la crónica del acto de inauguración como fue publicada en el periódico El Nuevo Mundo:

En el centro de la fotografía vestidos de paisano están Fermín Canella Secades (rector de la Universidad de Oviedo), Vicente Loriente Acevedo y Victoriano García de Paredes. A la izquierda de este último y de uniforme el contralmirante José Morgado, otro militar desconocido y Mario Acevedo. Publicado en El Nuevo Mundo el 10 de agosto de 1911.


Las agresiones a Conrado Villar

Conrado Villar Loza fue uno de los miembros más ilustres del Partido Independiente de Castropol en Tapia de Casariego. El periódico Castropol publicaba con mucha regularidad una columna titulada «Piropos tapiegos» y otros artículos suyos que solía firmar con el pseudónimo Pepe de Mingo, y que se solían caracterizar por su denuncia cruda y descarnada de los atropellos realizados por los conservadores. El 28 de julio de 1911 Conrado Villar fue agredido violentamente en Tapia de Casariego.

Publicado en el nº 230 de 10 de agosto de 1911 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 231 de 20 de agosto de 1911 del periódico Castropol.

Publicado en los nos 232 y 234 de 30 de agosto y 10 de septiembre de 1911 del periódico Castropol.

El citado Octavio Cancio y Cuervo es Octavio Cancio-Donlebún Cuervo, dueño del Palacio de Casariego que más tarde heredaría su hijo Nicandro Cancio-Donlebún García-Armero.

El peródico Castropol recogió otra agresión física de los conservadores a Conrado Villar, realizada el 14 de diciembre de 1911 en Tapia de Casariego.

Publicado en el nº 249 de 21 de febrero de 1911 del periódico Castropol.


Juan Pérez Tol recupera la alcaldía

A principios de noviembre de 1911 Juan Pérez Tol se reincorpora como alcalde de Castropol. Y Mario Acevedo vuelve a ser otra vez primer teniente de alcalde, a pesar de la mayoría absoluta de concejales que tiene el Partido Independiente de Castropol en la corporación municipal.

Publicado en el nº 240 de 10 de noviembre de 1911 del periódico Castropol.


La concesión de la cruz de mértio naval a Vicente Loriente y a Mario Acevedo

En octubre y diciembre de 1911 se concedió a Vicente Loriente la Gran Cruz del Mérito Naval y a Mario Acevedo la Cruz de 3ª clase del Mérito Naval por los trabajos realizados para la construcción del monumento y el homenaje a Fernando Villaamil.

Publicado en el nº 237 de 10 de octubre de 1911 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 240 de 10 de noviembre de 1911 del periódico Castropol.


Las elecciones municipales de 1911, la falsificación del acta electoral de Balmonte y la alcaldía de Balbino Murias

En noviembre de 1911 tuvieron lugar otras elecciones municipales. El Partido Independiente de Castropol afrontó estas elecciones con unas expectiativas altísimas. Mientras que el Partido Conservador, sabedor de sus escasas posibilidades, utilizó toda clase de artimañas e ilegalidades para trucar el resultado.

Antes de las elecciones Zoilo Murias alteró el número de concejales que correspondía elegir a cada distrito electoral del ayuntamiento de Castropol, dándole más concejales al distrito de Vega de los Molinos (también conocido como Balmonte o Los Presnos) que al de Castropol-Figueras pese a que el primero tenía menos población que el segundo. Con la intención de perjudicar al Partido Independiente de Castropol y beneficiar a los conservadores. De este modo, al distrito de Castropol-Figueras le correspondía elegir a 3 concejales, 4 al de Balmonte y 1 al de Barres-Tol.

El resultado de las elecciones fue que los conservadores sólo lograron un único concejal en Balmonte. Y los otros 7 concejales los ganó el Partido Independiente de Castropol.

Los conservadores falsificaron el acta electoral de la mesa del distrito electoral de Balmonte. De modo que además del concejal que habían ganado limpiamente se adjudicaron también los otros 3 que se elegían en ese distrito. 

La Comisión provincial, controlada por los conservadores, anuló las elecciones en Figueras-Castropol y en Barres-Tol, y proclamó concejales a los 4 concejales del acta falsa de Balmonte.

El juez de Castropol encarceló al presidente de la mesa electoral de Balmonte, Manuel Arias, y a dos interventores, Juan García y Manuel Martínez, acusados de la falsificación del acta electoral. Pero los magistrados de la Audiencia de Oviedo les dejaron en libertad a pesar de las pruebas caligráficas existentes contra ellos, actuando presumiblemente conchabados con los conservadores.

Uno de los concejales fraudulentamente elegido en el acta falsa de Balmonte, Balbino Murias, fue nombrado alcalde de Castropol por los conservadores mediante una Real Orden.

El Partido Independiente de Castropol recurrió la decisión de la Comisión provincial ante el ministro de Gobernación. Pero el recurso no tuvo respuesta y los concejales electos del Partido Independiente de Castropol nunca lograron tomar posesión de sus cargos.

Publicado en el nº 239 de 30 de octubre de 1911 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 239 de 30 de octubre de 1911 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 246 de 10 de enero de 1912 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 245 de 30 de diciembre de 1911 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 254 del 30 de marzo de 1912 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 247 del 20 de enero de 1912 del periódico Castropol.

Publicado en el nº 250 del 20 de febrero de 1912 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 260 del 10 de junio de 1912 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 266 del 20 de agosto de 1912 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 274 del 10 de noviembre de 1912 del periódico Castropol.


La marcha de Vicente Loriente a Cuba

En enero de 1912 Vicente Loriente regresa a Cuba por sus negocios, por lo que abandona el liderazgo del partido, con el que no obstante siguió muy vinculado. La jefatura del Partido Independiente de Castropol quedó formada por Máximo Cancio Ménendez de Luarca —del Palacio de las Cuatro Torres de Castropol y hermano de Juana Cancio, esposa de Jesús Villaamil Lastra—, Ricardo López y Victoriano García de Paredes.

Publicado en el nº 246 de 10 de enero de 1912 del periódico Castropol.


El fallecimiento de Jesús Villaamil

El 20 de marzo de 1912 fallece en Castropol Jesús Villaamil Lastra, que había liderado la oposición a los conservadores en el ayuntamiento de Castropol desde la creación del Partido Independiente de Castropol en 1905, y había conseguido derrotarles electoralmente en las elecciones municipales parciales de 1909 convirtiéndose en el primer alcalde de Castropol del Partido Independiente de Castropol.

Primera página del nº 254 del 30 de marzo de 1912 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 254 del 30 de marzo de 1912 del periódico Castropol.


El número extraordinario del Castropol en memoria de Fernando Villaamil

En julio de 1912 salió a la venta con un año de retraso un número especial del periódico Castropol dedicado monográficamente a Fernando Villaamil. Entre otros artículos incluyó uno póstumo de Jesús Villaamil Lastra y dos de Miguel García Teijeiro: una transcripción de la confirmación del privilegio de inmunidad concedida por Alfonso XI en 1339 a Fernando Álvarez de Villaamil y que incluye en su redacción una copia del privilegio de inmunidad concedido por Alfonso VII en 1140 al primer Bartolomé Yáñez de Villaamil, y una genealogía de los Villaamil de la casa solariega coincidente en casi todo su contenido con la genealogía publicada por José Manuel Trelles entre 1736 y 1739 en su obra «Asturias ilustrada».

Publicado en un número extraordinario del periódico Castropol en 1912 dedicado a Fernando Villaamil.


El fallecimiento de Marcelino Menéndez y Pelayo

Primera página del nº 259 del 30 de mayo de 1912 del periódico Castropol.

El 19 mayo de 1912 falleció Marcelino Menéndez y Pelayo, director de la Biblioteca Nacional desde 1898 hasta su muerte y eminente historiador, filólogo, filósofo, crítico literario y poeta.

Menéndez y Pelayo militó en el partido ultraconservador Unión Católica de Alejandro Pidal, que entre otros cargos acumulaba el de director de la Real Academia Española de la Lengua de la que Menéndez y Pelayo fue académico. Entre 1884 y 1886 Menéndez y Pelayo fue diputado a Cortes por el distrito electoral de Palma de Mallorca. Y entre 1891 y 1893 por el de Zaragoza.

Además de ser académico de la Real Academia Española de la Lengua (1881-1912) lo fue también de la Real Academia de la Historia (1883-1912), de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas (1891-1912) y de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (1901-1912).

Menéndez y Pelayo era hijo de Marcelino Juan Menéndez y Pintado, que había nacido en Castropol en 1823. Menéndez y Pelayo además había redactado el texto de la lápida del monumento a Fernando Villaamil inaugurado un año antes en 1911.

Menéndez y Pelayo había estudiado la carrera de filosofía y letras en la Universidad de Barcelona. Y según el periódico Castropol el también castropolense José Ramón Fernández de Luanco, que era amigo del padre de Menéndez y Pelayo, había sido su tutor mientras estudiaba en Barcelona. 

El periódico Castropol, que tan vehementemente denunciaba la corrupción y el caciquismo del pidaslismo, publicó una necrología y varios artículos laudatorios sobre Menéndez y Pelayo en los que se soslayaba deliberadamente su militancia pidalina. En la página siguiente a esa necrología el Castropol denunció con el acalorado título de «Caciquismo escandaloso» el enésimo caso de corrupción de los conservadores pidalinos en el distrito electoral de Castropol: el escándalo de los quintos de Vega de Ribadeo.

Publicado en el nº 259 del 30 de marzo de 1912 del periódico Castropol.


El escándalo de los quintos de Vega de Ribadeo

Entre mayo de 1912 y agosto de 1913 el asunto que más portadas ocupó del periódico Castropol fue la suplantación de todos los quintos del concejo de Vega de Ribadeo (actual Vegadeo) llamados a filas, que fueron suplantados en un reconocimiento médico en Oviedo por «hombres inútiles» que fueron declarados exentos. El Castropol apuntó a la implicación de Everado Villamil en los hechos. De hecho la investigación policial incluyó un registro domiciliario con orden judicial en el domicilio de su hermano Leandro Villamil en Oviedo en el que fue detenido el secretario del ayuntamiento de Vega de Ribadeo, Dositeo Barcia. Por orden del juzgado de Castropol fueron detenidos varios quintos en La Coruña cuando se disponían a embarcar con destino a Argentina para escapar de la justicia. El alcalde de Castropol, Balbino Murias, fue acusado ante la justicia de participar en los hechos.

Publicado en el nº 259 del 30 de marzo de 1912 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 260 del 10 de junio de 1912 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 270 del 30 de septiembre de 1912 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 270 del 30 de septiembre de 1912 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 272 del 20 de octubre de 1912 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 303 del 30 de agosto de 1913 del periódico Castropol.


La integración en el Partido Reformista de Melquíades Álvarez

En 1912 el Partido Independiente de Castropol se integra en el Partido Reformista de Mequíades Álvarez.

A partir de entonces, el partido asumió el ideario liberal y laicista del Partido Reformista. Y aunque mantuvo su fuerte oposición al caciquismo conservador (que era su seña de identidad hasta entonces), perdió su carácter específicamente castropolense y su transversalidad política.

Esta integración del Partido Independiente de Castropol en el Partido Reformista resultó incómoda y decepcionante para algunos miembros del partido que no se identificaban con las ideas del Partido Reformista. Así Francisco García de Paredes publicó en 1915 en el Castropol.

 

Melquíades Álvarez. Fuente: Diario El País.


Publicado en el nº 352 de 10 de enero de 1915 del periódico Castropol.

Melquíades Álvarez era abogado, catedrático de derecho romano de la Universidad de Oviedo desde 1889, y diputado a Cortes al haber resultado elegido por el distrito electoral de Gijón en las elecciones de mayo de 1910. Anteriormente había sido elegido diputado a Cortes por Oviedo en las elecciones de marzo de 1898, mayo de 1901, septiembre de 1905 y abril de 1907.

Melquíades Álvarez era masón. Alcanzó el grado 18 de los 33 que reconoce la masonería. Según Ernesto Burgos «en la Logia Jovellanos coincidió con el socialista Teodomiro Menéndez y el anarquista Eleuterio Quintanilla» entre otros. La mayoría de los dirigentes y muchos militantes del Partido Reformista fueron masones.

Melquíades Álvarez y el Partido Reformista defendían como modelo de Estado el accidentalismo. Esto es, que resultaba indiferente —accidental— si la forma de estado era una monarquía o una república, ya que existían tanto monarquías parlamentarias como repúblicas con un excelente funcionamiento democrático e institucional como también ejemplos de dictaduras y regímenes totalitarios de ambos tipos. A lo largo de la Restauración Borbónica y la Segunda República, se iría polarizando el clima de enfrentamiento ideológico entre los partidarios de la monarquía y los de la república, por lo que esta indiferencia causaría incomprensión y sería utilizada políticamente contra Melquíades Álvarez y el Partido Reformista.    

Caricatura de Melquíades Álvarez firmada por Cyrano publicada el 30 de mayo de 1917 en el periódico El Día.

En noviembre de 1912 Máximo Cancio fue nombrado fiscal municipal de Castropol.

Publicado en el nº 275 de 20 de noviembre de 1912 del periódico Castropol.


A partir de 1913, Máximo Cancio Menéndez de Luarca se convirtió en el líder del Partido Reformista en Castropol. Máximo era hermano de Juana Cancio, esposa ya viuda de Jesús Villaamil Lastra. Ambos hermanos tenían su residencia en sendas viviendas en el Palacio de las Cuatro Torres de Castropol.


Las elecciones municipales de noviembre de 1913 y las alcaldías de Ramón Prieto y Celestino Muiña

El 9 de noviembre de 1913 tuvieron lugar las siguientes elecciones municipales. El Partido Reformista, en el que se había integrado el Partido Independiente de Castropol, ganó de nuevo las elecciones con otro triunfo arrollador: los reformistas obtuvieron 10 de los 12 concejales que se votaban.

Pero Dositeo Barcia recurrió el resultado electoral ante la Comisión provincial aduciendo supuestas irregularidades. Y la Comisión privincial, controlada por los conservadores, volvió a anular el resultado de las elecciones.

El ayuntamiento de Castropol quedó varios meses suspendido. Y la Guardia Civil aumentó de forma exagerada la dotación de agentes en Castropol por órdenes del gobernador civil de la provincia de Oviedo, aunque el periódico Castropol denunció que tras esta decisión estaba Benito Castro, diputado a Cortes por el distrito electoral de Castropol.

Tras varios meses con el ayuntamiento de Castropol suspendido, el ministro de Gobernación José Sánchez Guerra repuso en sus cargos a todos los concejales del Partido Reformista. Es probable que actuara tras gestiones realizadas en Madrid por Melquíades Álvarez, que en aquel momento era diputado a Cortes por Gijón.

Finalmente el 12 de febrero de 1913 fue elegido alcalde de Castropol el concejal reformista Ramón Prieto Fernández y primer teniente de alcalde su compañero de partido Celestino Muiña López, que en febrero de 1915 era alcalde en funciones. Esta victoria política fue importantísima para el Partido Reformista de Castropol aunque la alcaldía de Castropol ya había sido ocupada antes por los miembros del partido novo Jesús Villaamil Lastra, Francisco García de Paredes y Mario Acevedo.

Publicado en el nº 308 de 20 de octubre de 1913 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 310 de 10 de noviembre de 1913 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 311 de 20 de noviembre de 1913 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 312 de 30 de noviembre de 1913 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 315 de 30 de diciembre de 1913 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 317 de 20 de enero de 1914 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 317 de 20 de enero de 1914 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 317 de 20 de enero de 1914 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 320 de 20 de febrero de 1914 del periódico Castropol.


Melquíades Álvarez diputado a Cortes por Castropol en 1914

En las elecciones de 1914 al Congreso de los Diputados, el propio Melquíades Álvarez se presentó por la circunscripción electoral de Castropol.

Según Manuel Suárez Cortina en estas elecciones el turnismo histórico entre los partidos Liberal y Conservador había alcanzado un estado de descomposición sin posibilidad de vuelta atrás por la reafirmación de cada una de las tendencias resultantes.

Las elecciones de 1914 tenían un sentido especial para el Partido Reformista por dos motivos. Por una parte eran las primeras elecciones generales a las que el partido se presentó y una oportunidad para conocer su impacto real en la política española. Y por otra, las elecciones tenían lugar en un momento de aparente colapso del turnismo, por lo que el Partido Reformista creyó erróneamente que podía llegar su momento de acceder al poder, mediante un acuerdo con los liberales de izquierda. Lo cual cristalizó en una creciente animadversión de sus antiguos aliados socialistas y republicanos, que hicieron una campaña electoral enconada contra los reformistas.

El Partido Reformista acudió con un programa basado en el anticaciquismo pero que mantenía ambigüedad o indefinición respecto a muchas cuestiones. Melquíades Álvarez evitó responder a las críticas y ataques de los socialistas y republicanos, para evitar enfrentarse a ellos por considerarles unos aliados imprescindibles en el futuro para aplicar sus políticas si llegaban al poder.

José Sánchez Guerra, ministro de Gobernación del gobierno de Eduardo Dato, protegió y favoreció al Partido Reformista allí donde temía un avance de la Conjunción Republicano-Socialista o de los nacionalistas, como en Asturias que era el núcleo más importante del reformismo. En Castropol Melquíades Álvarez fue encasillado. En Gijón —uno de los principales núcleos reformistas— el partido no presentó candidato contra el conde de Revillagigedo, cacique conservador. Reformistas y conservadores habían llegado a un acuerdo que suponía la traición a todos los principios de honradez electoral y democrática por parte de los reformistas.

Aunque la realidad es que el Partido Reformista simultáneamente se benefició del apoyo y la protección del Ministerio de Gobernación en algunos distritos como Castropol, mientras que en otras circunscripciones como Oviedo, donde la elección sí estuvo disputada, rivalizó con los candidatos conservadores y sufrió los atropellos del gobierno.

De modo que Melquíades Álvarez consiguió su elección como diputado por Castropol recurriendo a las mismas prácticas corruptas para trucar el resultado de las elecciones que anteriormente habían utilizado los conservadores y que tanto había denunciando el Partido Independiente de Castropol y el periódico Castropol de forma crítica e incluso inflamada durante muchos años.

Los socialistas y republicanos asturianos manifestaron su repulsa por la protección del gobierno al Partido Reformista. Y acusaron a los candidatos reformistas de robar votos a la izquierda para entregarlos en manos del régimen monárquico. El periódico El Socialista realizó una campaña contra el reformismo como no se había visto antes. Y en un mitin electoral  en el teatro Campoamor en Oviedo Melquíades Álvarez hubo de soportar el escándalo y las interrupciones de infiltrados socialistas entre el público.

Al final los reformistas obtuvieron el triunfo de sus candidatos en Asturias: Melquíades Álvarez en Castropol, Corujedo en Belmonte, Álvarez Valdés en Oviedo y Pedregal en Avilés por el artículo 29 de la Ley Electoral de 1907.

Esta victoria en Castropol fue interpretada como un triunfo importantísimo por los miembros, los simpatizantes y los votantes del partido novo, como pone de manifiesto la apoteósica visita de Melquíades Álvarez al partido el 2 y 3 de marzo de 1914.

El periódico Castropol ocultó deliberadamente que la victoria electoral se había logrado gracias a la protección del ministro de Gobernación mediante el encasillado de Melquíades Álvarez a cambio de que el Partido Reformista no presentara candiaturas en otras circunscripciones.

Los líderes, miembros y simpatizantes del partido en Castropol pasaron por alto todos estos hechos y participaron alegremente de la celebración. Vicente Loriente envió varios telegramas desde Cuba de felicitación y apoyo a Melquíades Álvarez.

 

Primera página del nº 322 del 10 de marzo de 1914 del periódico Castropol. [VER EL ARTÍCULO COMPLETO]

Para Everardo Villamil y el Partido Conservador esta nueva derrota, que se unía a la pérdida de la alcaldía de Castropol unos años antes, supuso una importante pérdida de poder e influencia.

Aunque Melquíades Álvarez y el Partido Reformista intentaron evitar el enfrentamiento con los socialistas y republicanos, estas elecciones supusieron la aparición de un potente sentimiento de animadversión en los socialistas asturianos contra ellos.

En Valencia los reformistas disponían de otro núcleo clave y su actividad electoral se centró principalmente en Sueca, donde perdieron contra el candidato liberal.

Los resultados electorales del Partido Reformista se mantuvieron dentro de los límites esperados con 11 diputados y 2 senadores. Una fuerza electoral aún débil, incapaz de lograr una representación parlamentaria amplia. Muy alejados de los conservadores y los liberales, con 214 y 121 diputados respectivamente.

La ruptura del Partido Conservador mostró su agotamiento. Y los resultados alejaron a Antonio Maura del poder. Aunque el surgimiento de los idóneos de Eduardo Dato evidenció que el régimen monárquico aún disponía de reservas internas sin necesidad de acudir a la renovación que supondría el reformismo.

En los siguientes meses el debate político giró en torno a la intervención militar española en Marruecos. Conservadores y liberales mantuvieron una posición favorable. Mientras la izquierda se oponía y acusaba al Partido Reformista de defender posiciones similares a las de los partidos monárquicos. El estallido de la I Guerra Mundial también polarizó el debate político, aunque España se mantuvo neutral.


El artículo 29 de la Ley Electoral de 1907

El artículo 29 de la Ley Electoral de 1907 establecía que en aquellas circunscripciones electorales en las que sólo concurriese un único candidato o en las que el número de candidatos fuese igual al de puestos a cubrir, todos los candidatos serían proclamados electos automáticamente sin celebrar las elecciones.

Para entender la aplicación práctica de este artículo es necesario ponerlo en relación con el artículo 24 de la misma ley, que establecía unas condiciones muy restrictivas para poder presentarse como candidato, lo cual favorecía enormemente a los partidos mayoritarios. Según Germán López «el artículo [24] señalaba que sólo podrían ser proclamados candidatos aquellos que ya hubieran representado al distrito en alguna ocasión anterior, aquellos que fueran presentados por diputados, ex-diputados, senadores, ex-senadores y diputados provinciales o ex-diputados provinciales, elegidos por un territorio en el que estuviera comprendido el distrito electoral, y por último aquellos que lograsen ser presentados por la vigésima parte del censo electoral del distrito, ante las mesas electorales constituidas y formadas por el presidente y los adjuntos, en una única jornada, avalando a un número limitado de candidatos, puesto que cada elector sólo podía acudir a una sola propuesta».

A continuación se copian ambos artículos de le Ley Electoral de 1907.

Publicado en el nº 222 de 10 de agosto de 1907 de la Gaceta de Madrid.


El turnismo corrupto entre conservadores y liberales funcionaba en buena medida gracias a la aplicación conjunta de estos dos artículos. Para ello bastaba que el partido político que previamente se había pactado y decidido que ganaría las elecciones en un determinado distrito electoral presentara en dicho distrito a su candidato y que el otro partido no presentara candidatura. El artículo 24 impedía al resto de partidos y a los ciudadanos presentar candidaturas, de modo que mediante la aplicación del artículo 29 a continuación de forma automática se nombraba electo al único candidato previamente decidido entre ambos partidos sin realizar las elecciones.

Como resultado de todo ello según Manuel Suárez Cortina «en algunas elecciones llegó a haber un tercio del Parlamento proclamado por este procedimiento. Así ocurrió en las elecciones de 1910 y en las siguientes; mientras se mantuvo en vigor el sistema parlamentario, más de un centenar de diputados lo fueron por el artículo 29».

El artículo 29 había sido incluido en la Ley Electoral de 1907 a propuesta del republicano Gumersindo de Azcárate y Menéndez (1840-1917) con el supuesto objetivo de estimular la participación. Pero lejos de suponer ningún avance democratizador, el resultado de su aplicación supuso poner a disposición del turnismo un importante mecanismo de corrupción electoral que los conservadores y liberales usaron de forma indiscriminada para amañar elecciones.

Gumersindo de Azcárate fue diputado por el distrito electoral de León desde 1886 hasta 1916. Y desde la fundación del Partido Reformista en 1912 fue uno de sus dirigentes más notorios. De modo que el Partido Reformista no sólo recurría en su propio beneficio y sin ningún pudor al uso de un artículo antidemocrático y de auténtica corrupción electoral. Sino que eran sus propios dirigentes quienes habían creado ese artículo mientras basaban todo su discurso político en afirmar que luchaban contra el caciquismo y el sistema corrupto imperante.


Las elecciones provinciales de 1915

En diciembre de 1914 Máximo Cancio era el presidente de la junta directiva del comité del Partido Reformista en Castropol. En marzo de 1915 tuvieron lugar otras elecciones provinciales, y el Partido Reformista presentó la candidatura de Celso Gómez Argüelles y José Mouta en la circunscripción electoral de Luarca-Castropol.

Los dos candidatos del Partido Reformista resultaron elegidos, y el periódico Castropol interpretó los resultados como una derrota personal del marqués de Canillejas.

Publicado en el nº 351 de 30 de diciembre de 1914 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 358 de 10 de marzo de 1915 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 359 de 20 de marzo de 1915 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 359 de 20 de marzo de 1915 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 360 de 30 de marzo de 1915 del periódico Castropol.


El monumento a Fernando Fernández Casariego en Tapia de Casariego

En julio de 1915 Conrado Villar propuso la construcción de un monumento en memoria de Fernando Fernández Casariego, vizconde de Tapia y primer marqués de Casariego, en Tapia de Casariego. Fernando Fernández Casariego está considerado el padre del concejo de Tapia de Casariego por haber promovido la creación del concejo y financiado numerosas obras públicas. En su honor el ayuntamiento cambió el nombre del concejo en 1916 pasando de llamarse Tapia a secas a Tapia de Casariego.

Publicado en el nº 370 de 10 de julio de 1915 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 381 de 30 de octubre de 1915 del periódico Castropol.


El golpe de autoridad de Vicente Loriente desde Cuba en el Partido Reformista de Castropol

En septiembre de 1915 Vicente Loriente declaró la suspensión del Comité del Partido Reformista en Castropol y su sustitución por una gestora provisional integrada por José Manuel Pedregal, Eladio Rico y Celso Gómez Argüelles. La noticia apareció en la primera página del Castropol con el título «Para que se sepa».

En noviembre de ese mismo año fueron nombrados como representantes de Vicente Loriente mientras durara su ausencia Máximo Cancio, Ricardo López y Victoriano García de Paredes. Eran respectivamente el presidente, el vicepresidente y un vocal de la junta directiva del comité del partido en Castropol que había sido cesado sólo dos meses antes por el propio Vicente Loriente.

De modo que todo ello no supuso absolutamente ningún cambio en el funcionamiento del Partido Reformista en Castropol. Pero a Vicente Loriente le sirvió para remarcar su autoridad personalista desde Cuba sobre el partido en Castropol. Una especie de para que se sepa quien manda aquí, un nuevo caciquismo de poder transoceánico.

En Vega de Ribadeo (actual Vegadeo) el partido contaba con dos comités enfrentados. José Manuel Pedregal, Eladio Rico y Celso Gómez Argüelles nombraron un único comité, que no fue aceptado por uno de los bandos enfrentados que fue expulsado del partido.

Publicado en el nº 378 de 30 de septiembre de 1915 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 383 de 20 de noviembre de 1915 del periódico Castropol.


Las elecciones municipales de 1915 y la alcaldía de Francisco García de Paredes

Convocadas elecciones municipales para noviembre de 1915, el Partido Conservador no consiguió ni presentarse a las elecciones en Castropol, El Franco, Boal, y Villanueva de Oscos. En estos concejos los candidatos reformistas fueron los únicos candidatos y todos ellos fueron proclamados concejales sin necesidad de realizar elecciones. En Castropol Francisco García de Paredes fue nombrado alcalde mediante una Real Orden en enero de 1916.

En los concejos de Vega de Ribadeo (Vegadeo), Tapia de Casariego, San Tirso de Abres y Taramundi los conservadores sí se presentaron a las elecciones. Pero los reformistas lograron en todos ellos un resultado arrollador, obteniendo todos o casi todos los concejales.

En estas elecciones el cuerpo electoral hizo pagar al Partido Conservador sus abusos, trampas y corruptelas, que en las anteriores elecciones municipales de 1911 y 1913 habían llegado a un extremo absolutamente escanadaloso y de absoluto dominio público. A partir de este momento el Partido Reformista controló todos los ayuntamientos de la comarca y acaparó todo el poder local y comarcal sin ningún control ni oposición, como había hecho el Partido Conservador hasta 1905.

El periódico Castropol informó de todo ello con gran satisfacción. Sin embargo, la realidad no fue tan positiva en la medida en que la ausencia de oposición condujo de facto a una situación de partido único sin control ni alternativas políticas.

Además en los últimos años antes de 1915 el periódico Castropol ya había venido reduciendo de forma importante la cantidad y calidad de su información sobre la política en la alcaldía de Castropol. Así por ejemplo y en particular había dejado de informar sobre el desarrollo y sobre lo que se aprobaba en los plenos municipales. De modo que una vez en el poder el Partido Reformista redujo de forma importante la transparencia y la información pública sobre su gestión.

Publicado en el nº 382 de 10 de noviembre de 1915 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 383 de 20 de noviembre de 1915 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 387 de 30 de diciembre de 1915 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 388 de 10 de enero de 1916 del periódico Castropol.


Vicente Loriente hijo predilecto de Castropol

La primera decisión que adoptó la nueva corporación del Ayuntamiento de Castropol fue nombrar a Vicente Loriente hijo predilecto del municipio.

Publicado en el nº 389 de 20 de enero de 1916 del periódico Castropol.


Las elecciones generales de 1916

El Partido Reformista esperaba y deseaba que después de su éxito arrollador en las elecciones municipales de 1915 nadie se atreviera a presentar candidatura contra ellos en el distrito electoral de Castropol y que Melquíades Álvarez fuese proclamado vencedor por el artículo 29 de Ley Electoral sin necesidad de que las elecciones llagaran a producirse. Sin embargo para su sorpresa los conservadores presentaron la candiatura de José María Cienfuegos-Jovellanos y Bernaldo de Quirós (1869-1917), marqués de San Martín de Mohías, al que el periódico Castropol atacó con dureza.

Como se ha comentado anteriormente, el citado artículo 29, que se aplicaba junto con el 24, de Ley Electoral de 1907 era profundamente antidemocrático. Y de hecho era una de las bases del funcionamiento del turnismo corrupto entre conservadores y liberales contra el cual supuestamente el Partido Reformista y Melquíades Álvarez decían luchar.

El periódico Castropol afirmó que el Partido Reformista se reservaba a Melquíades Álvarez para presentarlo como candidato en algún distrito electoral que, como anteriormente el de Castropol, estuviera necesitado de ser redimido del caciquismo conservador. Este concepto de la redención incluía presentarle como candidato lo mismo daba en un distrito que en otro aunque no tuviera ninguna vinculación previa con él. Y también utilizar el artículo 29 para ser proclamado vencedor de las elecciones sin que el cuerpo electoral interviniera para nada en la decisión. Es decir, incurrir exactamente en las mismas prácticas de los conservadores que de forma tan airada había denunciado el propio periódico Castropol durante años.

Melquíades Álvarez había prometido presentarse sólo una vez como diputado a Cortes por Castropol. El periódico Castropol presentó la ruptura de este compromiso como un sacrificio por parte de Melquíades Álvarez ante la dificultad de encontrar otro candidato que reuniese las condiciones que Vicente Loriente deseaba. Aunque más adelante Melquíades Álvarez se presentaría muchas más veces como candidato a diputado por Castropol.

En las elecciones el Partido Reformista logró la elección de Melquíades Álvarez. Y también de los otros 4 candidatos que presentó en Asturias, como José María Pedregal por Avilés y el joven José Rodríguez González, de tan sólo 24 años, por Villaviciosa. Augusto Barcia fue elegido diputado por Vera (Almería). Aunque a nivel nacional el partido mostró una incapacidad para conseguir un avance electoral.

El 23 de abril tuvieron lugar las elecciones a senadores. Las de Asturias se celebraron en Oviedo y el Partido Reformista logró la elección de todos sus candidatos.

Después de las elecciones el Partido Reformista celebró su Asamblea Nacional en Madrid, que se clausuró con una cena el 14 de mayo en el hotel Ritz con discursos de Melquíades Álvarez y Gumersindo de Azcárate.

Publicado en el nº 392 de 10 de febrero de 1916 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 395 de 20 de marzo de 1916 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 397 de 10 de abril de 1916 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 397 de 10 de abril de 1916 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 398 de 20 de abril de 1916 del periódico Castropol.


El fallecimiento de Claudio Luanco

El 6 de octubre de 1916 falleció Claudio Fernández de Luanco y Riego, director del periódico Castropol.

Publicado en el nº 415 de 10 de octubre de 1916 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 415 de 10 de octubre de 1916 del periódico Castropol.


El fallecimiento de Francisco García de Paredes siendo alcalde de Castropol

El 12 de diciembre de 1916 falleció Francisco García de Paredes siendo alcalde de Castropol por segunda vez.

Publicado en el nº 422 de 20 de diciembre de 1916 del periódico Castropol.


La alcaldía de Antonio Díaz Canel

No hemos encontrado en el periódico Castropol información sobre quien sustituyó a Francisco García de Paredes como alcalde de Castropol aunque lo más probable es que fuera Antonio Díaz Canel, que hasta entonces era el teniente de alcalde.


La guerra submarina de Alemana en la Primera Guerra Mundial

El gobierno alemán informó el 31 de enero de 1917 al gobierno español de su propósito de «interrumpir desde el día siguiente todo el tráfico marítimo, sin otro aviso y por medio de cualquier arma, alrededror de Gran Betaña, de Francia y de Italia y en el Mediterráneo oriental».

Esta amenaza hacia referencia a la utilización de submarinos por parte de Alemania y el Imperio Autrohúngaro para torpedear y hundir barcos mercantes con el fin de paralizar la llegada de materias primas y suministros militares a sus adversarios. Esta utilización de los submarinos por parte de Alemania alcanzaría su esplendor en la batalla del Atlántico en la Segunda Guerra Mundial. Pero su uso realmente empezó en la Primera Guerra Mundial, en la que el Imperio Autrohúngaro contaba con importantes bases navales en Trieste y Pula en el mar Adriático, lo que le permitió realizar una activa guerra submarina contra el tráfico mercante en el Mediterráneo. Debido a su pequeño tamaño los submarinos no podían rescatar y llevar a puerto a los tripulantes de los mercantes que hundían, tal y como establecían los tratados internacionales sobre la guerra marítima redactados antes de la existencia de los submarinos, por lo que los abandonaban en el mar donde generalmente morían todos ahogados o de hipotermia.

Esta cuestión avivó un intenso debate político en España sobre la Primera Guerra Mundial, en la que el país se mantuvo neutral. Y el periódico Castropol publicó varios artículos a raíz de todo ello entre febrero y diciembre de 1917.

Publicado en el nº 427 de 10 de febrero de 1917 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 430 de 10 de marzo de 1917 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 435 de 30 de abril de 1917 del periódico Castropol.


Victoriano García de Paredes diputado provincial en 1917

En febrero de 1917 falleció José Mouta, diputado provincial del Partido Reformista por la circunscripción electoral de Luarca-Castropol. Para cubrir esta vacante se convocaron elecciones provinciales en dicha circunscripción para el 11 de marzo. El Partido Reformista presentó la candidatura de Victoriano García de Paredes, que al ser el único candidato fue proclamado diputado provincial por el artículo 29 sin que las elecciones llegaran a celebrarse.

Publicado en el nº 429 de 28 de febrero de 1917 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 430 de 10 de marzo de 1917 del periódico Castropol.


La bandera del destructor Villaamil

En 1916 se había botado el destructor Villaamil, de la clase Bustamante de la Armada española. Nombrado así en honor a Fernando Villaamil. En Castropol se realizó una suscripción popular para coser una bandera para el barco y donársela a la Armada.

El destructor Villaamil.

Publicado en el nº 432 de 30 de marzo de 1917 del periódico Castropol.



La huelga revolucionaria de 1917

En agosto de 1917 tuvo lugar en toda España una huelga general revolucionaria, especialemente virulenta en Asturias. Los máximos dirigentes de la huelga fueron Pablo Iglesias, Alejandro Lerroux y Melquíades Álvarez. La implicación de este último comprometiendo en ella al Partido Reformista mano a mano con republicanos, socialistas y anarquistas —la CNT también participaba—, no dejó de levantar alarma entre los sectores moderados de sus seguidores, tal y como expresó con frase lapidaria el diputado a Cortes por Oviedo Ramón Álvarez Valdés: «Lo que usted nos trae es una revolución que daría a las masas la dictadura. Prefiero la dictadura de los arriba a la de los de abajo». El periódico Castropol publicó un artículo en contra de la huelga.

Publicado en el nº 446 de 20 de agosto de 1917 del periódico Castropol.


Melquíades Álvarez y la construcción de carreteras en Castropol, Tapia de Casariego y El Franco

En agosto de 1917 el periódico Castropol informó de que gracias a las gestiones de Melquíades Álvarez se delineó «una rampa que unirá nuestro muelle con la carretera de Villalba a Oviedo», es decir la carretera que más tarde sería conocida como de La Fuente al muelle.

Pero Melquíades Álvarez no sólo promovió la construcción de carreteras y obras en Castropol. En febrero de 1918 el Castropol informó del inminente comienzo de una carretera entre el muelle de Tapia de Casariego y La Roda como consecuencia de las gestiones realizadas por  Melquíades Álvarez y Celso Gómez. Y en marzo del mismo año informó de que la carretera de Viavelez a Rozadas en el concejo de El Franco también había sido construida gracias a las gestiones de Melquíades Álvarez en 1916 y 1917.

Publicado en el nº 447 de 30 de agosto de 1917 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 464 de 20 de febrero de 1918 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 467 de 20 de marzo de 1918 del periódico Castropol.


Vicente Loriente abandona temporalmente la dirección del Partido Reformista en el distrito electoral de Castropol

El 27 de septiembre Melquíades Álvarez visita Castropol para informar a los miembros del Partido Reformista de la decisión de Vicente Loriente de no continuar siendo el jefe del Partido Reformista en el distrito electoral de Castropol y retirarse temporalmente de la política debido a que su regreso a España se retrasaba más de lo deseado a casua de sus negocios.

El cargo de jefe del Partido Reformista en el distrito de Castropol lo ocupó el propio Melquíades Álvarez. Además se nombró un comité ejecutivo formado por dos vocales de cada concejo que elegirían a un presidente y un secretario. El comité tenía la función de elevar informes no vinculantes sobre los asuntos de carácter general a Melquíades Álvarez para que fuera este quien tomara las decisiones. De este modo Melquíades Álvarez pasó a acaparar todo el poder orgánico del Partido Reformista en el partido judicial.

Publicado en el nº 450 de 30 de septiembre de 1917 del periódico Castropol.


Las elecciones municipales de noviembre de 1917 y la alcaldía de Jerónimo Méndez de la Torre

En las elecciones municipales de noviembre de 1917 los reformistas acudieron con un acuerdo a nivel nacional —la Alianza de Izquierdas— con los republicanos radicales y los socialistas. En Valencia se alcanzó un amplio acuerdo electoral, pero en muchas localidades como Gijón no lograron ponerse de acuerdo en la confección de las candidaturas para formar un frente electoral. Como resultado de la huelga y los acontecimientos de agosto el partido socialista obtuvo un importante avance electoral, obteniendo numerosos alcaldes.

En los municipios del partido judicial de Castropol el Partido Reformista se presentó en solitario a las eleciones sin formar ninguna coalición electoral. En Castropol, Tapia de Casariego y El Franco sólo se presentó la candidatura reformista, por lo que todos sus candidatos fueron proclamados concejales electos por el artículo 29 sin que las elecciones llegaran a celebrarse.

En Boal y Villanueva de Oscos el Partido Conservador sí se presentó a las elecciones. Pero tanto los conservadores como los reformistas presentaron un número menor de candidatos que el número total de concejales a elegir en las elecciones. Y la suma de los candidatos de ambos partidos era justo el número total de candidatos a elegir, por lo que todos ellos fueron proclamados concejales electos por el artículo 29 sin celebrar las elecciones. Parece que el Partido Reformista y el Partido Conservador habían alcanzado un acuerdo para repartirtse los concejales sin celebrar las elecciones. En los dos ayuntamientos hubo mayoría de concejales el Partido Reformista.

En Vegadeo y Taramundi sí se celebraron las elecciones y en ambos ganó el Partido Reformista.

El resultado global de las elecciones municipales en el distrito de Castropol fue otra apabullante victoria reformista contra los conservadores. De modo que continuó la hegemonía electoral del Partido Reformista en todo el partido judicial.   

El 1 de enero de 1918 se constituyó el nuevo ayuntamiento de Castropol. Y el concejal reformista Jerónimo Méndez de la Torre fue investido alcalde.

Publicado en el nº 454 de 10 de noviembre de 1917 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 455 de 20 de noviembre de 1917 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 460 de 10 de enero de 1918 del periódico Castropol.


El fallecimiento de Gumersindo Azcárate

El 14 de diciembre de 1917 falleció Guemersindo Azcárate, uno de los principales dirigentes del Partido Refomista desde su fundación en 1912. El periódico Castropol publicó su necrología.

Publicado en el nº 458 de 20 de diciembre de 1917 del periódico Castropol.


Las elecciones de 1818

Se convocaron elecciones a Cortes para el 24 de febrero de 1918 en un ambiente de crispación. Debido al fin del turno pacífico, a partir de entonces fueron necesarios gobiernos de una mayor base social. La campaña electoral se presentó por primera vez como una batalla abierta por el control de un parlamento auténticamente representativo de la voluntad nacional.

La fuerte rivalidad entre reformistas y socialistas impidió una declaración política unitaria.

Ante la necesidad de ganar las elecciones y de dar al proceso electoral una apariencia de limpieza, la derecha se vio obligada a reducir el uso del encasillado, y en su lugar optó de forma generalizada por la extorsión y la compra del voto. En Carreño los propietarios amenazaron a los arrendatarios con la restricción de contratos y subida de los arriendos, y en Candás la compra de votos fue generalizada. Los resultados finales fueron una aplastante victoria de los monárquicos. Antonio Maura volvió a la política y formó gobierno, aunque en pugna por la hegemonía de la derecha con Eduardo Dato, que tenía más diputados.

Aunque el partido socialista tuvo un importante avance electoral, obteniendo seis diputados por Asturias, la izquierda parlamantaria (reformistas, republicanos y socialistas) se quedó muy lejos de los resultados esperados.

Publicado en el nº 466 de 10 de marzo de 1918 del periódico Castropol.


En el distrito electoral de Castropol los conservadores volvieron a presentar un candidato a diputado. Eligieron al teniente de navío de la Armada Ramón Navia-Osorio y Castropol (1877-1936), que era hermano de José María Navia-Osorio, marqués de Santa Cruz de Marcenado.

Las debilidades más evidentes de Ramón Navia-Osorio como candidato eran su juventud e inexperiencia y su manifiesta menor capacidad dialéctica frente a Melquíades Álvarez, reconocido como uno de los mejores oradores de la época. Así que los reformistas pensaron que no tenía nada que hacer enfentándose en unas elecciones a Mequíades Álvarez.

Sin embargo, Ramón Navia-Osorio tenía a su favor ciertas fortalezas, algunas de las cuales fueron subestimadas por los reformistas. Al contrario que Melquíades Álvarez, pertenecía a una familia largamente arraigada en Castropol desde el s. XVII. Además, los marqueses de Santa Cruz de Marcenado contaban con un gran prestigio militar desde que su quintabuelo Álvaro Navia-Osorio y Vigil de la Rúa fue coronel al mando del Tercio de Asturias en la guerra de Sucesión española, y en menor medida también desde que su bisabuelo el coronel José María Navia-Osorio y de Craywinckel mandó el regimiento de infantería de línea de Castropol en la guerra de la Independencia española contra Francia. Aunque se considera que José María Navia-Osorio y de Craywinckel no tuvo una actuación meritoria ni destacada, ya que estuvo ausente de su puesto la mayor parte de la guerra, este regimiento tiene un enorme peso en la historiografía de Castropol. Por su parte, el propio candidato Ramón Navia-Osorio y Castropol había participado siendo guardamrina en la batalla naval de Santiago de Cuba en 1898 a bordo del crucero Almirante Oquendo, combate en el que había fallecido Fernando Villaamil. Además, aunque su hermano José María Navia-Osorio y Castropol había participado en política con posiciones claramente conservadoras, había mantenido distancia e incluso se había enfrentado al pidalismo y sus corruptelas, por lo que gozaba de prestigio y reconocimiento incluso entre los reformistas de Castropol. Y, ya fuera por su rectitud moral o por su juventud e inexperiencia, lo cierto es que Ramón Navia-Osorio y Castropol tenía un pasado limpio de los escándalos y corruptelas, y el desprestigio social, con los que estaban manchados prácticamente todos los conservadores de renombre en Castropol y su comarca.

Publicado en el nº 461 de 20 de enero de 1918 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 463 de 10 de enero de 1918 del periódico Castropol.

En enero o principios de febrero de 1918 José María Navia-Osorio y Castropol, marqués de Santa Cruz de Marcenado, se reunió con Victoriano García de Paredes y le informó de la intención de su hermano Ramón de presentarse a las elecciones. Le pidió que le apoyara, recordándole su distanciamiento con el pidalismo y que su animadversión no era en modo alguno a Melquíades Álvarez sino a la políticas de las izquierdas. Y le comunicó que había enviado un telegrama a Vicente Loriente pidiéndole también su apoyo para su hermano. Victoriano García de Paredes le negó su apoyo. Vicente Loriente también le negó su apoyo, negando además la existencia de cualquier pretendida enemistad personal entre él y Melquíades Álvarez.

A pesar de su foribundo discurso anticaciquil, lo cierto es que lejos de eliminar el caciquismo muncipal y aldeano, los reformistas habían llegado a acuerdos con muchos caciques locales que anteriormente habían apoyado a los conservadores para que les apoyaran a ellos cuando había elecciones. Es posible que este comportamiento no obedeciera a falta de interés o intención de intentar acabar con el caciquismo, sino a la necesidad pragmática de pactar con los caciques locales y aceptar sus deleznables prácticas como un indeseable peaje a pagar para desplazar del poder a los conservadores y sus corruptelas. Pero fuera una u otra la causa, resulta indudable que este hecho constituía una evidente contradicción de los reformistas en el partido de Castropol.

El hecho es que fue la traición del cacique de San Tirso de Abres, Álvaro Méndez Lenza, que previamente se había comprometido con los reformistas a apoyarles en las elecciones, quien con su cambio de lealtad en el último momento causó la derrota electoral de Melquíades Álvarez y el triunfo de Ramón Navia-Osorio. Los reformistas apuntaron como causa a un soborno económico realizado por los conservadores.

Días antes de las elecciones tuvo lugar una reunión de los reformistas con Álvaro Méndez Lenza, en la que el segundo se comprometió a dar su apoyo a la candidatura de Melquíades Álvarez y los primeros le entregaron la documentación de la mesa electoral. El día de las elecciones, el 24 de febrero, la mesa electoral de San Tirso de Abres no llegó a constituirse porque su presidente se ausentó y consiguió un certificado médico de enfermedad. La Junta del Censo, que estaba formada por amigos y leales a Álvaro Méndez Lenza, no procedió a sustituirle, pues tampoco acudieron los suplentes, que también eran amigos leales a Álvaro Méndez Lenza. De este modo la celebración de las elecciones en San Tirso de Abres quedó aplazada.

En Castropol, El Franco y Tapia de Casariego los reformistas lograron la mayoría electoral que esperaban por una diferencia a su favor de 492 votos. Pero en Boal, Taramundi, Vega de Ribadeo (actual Vegadeo) y Villanueva de Oscos ganaron los conservadores por 173, 132, 75 y 43 votos respectivamente. Como resultado de todo ello Melquíades Álvarez aventajaba a Ramón Navia-Osorio en 69 votos a falta de la celebración de las elecciones en San Tirso de Abres.

El 26 de febrero por la mañana hubo una segunda reunión entre los reformistas y Álvaro Méndez Lenza. Por parte del Partido Reformista acudieron José María Pedregal y Ramón Valdés, diputados por Avilés y Oviedo respectivamene, los diputados provinciales Celso Gómez, Teodoro Vega y Victoriano García de Paredes, y Conrado Villar, Manuel Piñeiro, Teodomiro Menéndez y Álvaro Aenlle. En esa reunión Álvaro Méndez Lenza se comprometió de nuevo a apoyar la candidatura de Melquíades Álvarez.

Al acabar esa reunión, Álvaro Méndez Lenza se reunió con Manuel Vereterra y Lambán, marqués de Canillejas. Y a las 4 de la tarde de ese mismo día el refomista Manuel Piñeiro recibió una carta de Álvaro Méndez Lenza en la que este último le comunicaba que retiraba su apoyo a la candidatura de Melquíades Álvarez y le dovolvía 300 pesetas que había recibido del Partido Reformista para gastos electorales.

Las elecciones en San Tirso de Abres se celebraron al día siguiente, 27 de febrero, con triunfo de Ramón Navia-Osorio por más de los 69 votos que necesitaba, por lo que fue declarado ganador de las elecciones.

Publicado en el nº 465 de 28 de febrero de 1918 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 465 de 28 de febrero de 1918 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 466 de 10 de marzo de 1918 del periódico Castropol.

El Partido Refomista denunció el acta electoral ante el Tribunal Supremo, alegando que los conservadores habían comprado votos, y coaccionado y chantajeado a los votantes en distintos puntos del distrito como Boal, Villanueva de Oscos y Tapia de Casariego.

El 21 de marzo el Tribunal Supremo envió un telegrama al juzgado de Castropol ordenándole abrir diligencias para esclarecer la compra de votos. Pero el telegrama no se recibió en Castropol hasta el día 25 por un cúmulo de circunstancias como un paro del servicio de postal y telgráfico, por lo que fue comunicado telefónicamente a Oviedo donde permaneció almacenado varios días en una saca.

El Tribunal Supremo tenía de plazo hasta el día 30 para resolver, y el juez de Castropol envió el día 29 un extracto de la información por telégrafo y el expediente completo por correo. Pero ese telégrafo no se recibió en Madrid debido a un sabotaje. Se derribó un poste y se cortaron los hilos de ltelégrafo en tres puntos distintos. A las 7 de la tarde el juez de Castropol logró hacer llegar la información a Gijón, aunque de de forma incompleta por un corte de la comunicación.

El mismo día 29 llegó a Castropol un magistrado de la Audiencia provincial, que al día siguiente, 30 de marzo, solicitó información a los ayuntamientos sobre los vecinos que eran los mayores contribuyentes fiscales, a los que citó a declarar los días 1, 2 y 3 de abril, ya fuera del plazo para que el Tribunal Supremo resolviera. Pero estos vecinos no tenían ningún conocimiento de los hechos denunciados y así lo declararon. Al cabo de varios días el magistrado ordenó a los jueces de Castropol que citaran a vecinos que sí tuvieran conocimiento de los hechos.

Varios periódicos conservadores acusaron al magistrado de actuar con parcialidad por no dar audiencia a los partidarios de Ramón Navia-Osorio.

Finalmente, a mediados de abril el Tribunal Supremo falló a favor de Ramón Navia-Osorio, que fue proclamado diputado electo por el distrito de Castropol. El Partido Reformista fue derrotado también en los distritos de Madrid y Gijón.

Publicado en el nº 469 de 20 de abril de 1918 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 470 de 20 de abril de 1918 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 474 de 30 de mayo de 1918 del periódico Castropol.

El resto de la legislatura el periódico Castropol atacó con dureza a Ramón Navia-Osorio, al que acusaba de ineptitud y de ejercer el cargo de diputado sin ninguna eficacia para el distrito electoral de Castropol.

Publicado en el nº 489 de 10 de noviembre de 1918 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 491 de 30 de noviembre de 1918 del periódico Castropol.


La asamblea provincial reformista

En septiembre de 1918 el Partido Reformista celebro en Oviedo su asamblea provincial.

Publicado en el nº 484 de 10 de septiembre de 1918 del periódico Castropol.


Publicado en el nº 485 de 20 de septiembre de 1918 del periódico Castropol.

A partir de este momento Melquíades Álvartez suavizó su republicanismo y comenzó un cierto acercamiento a los monárquicos. La prensa de izquierdas publicó una reunión entre Cambó y Melquíades Álvarez, dando a entender que los monárquicos no habían abandonado la idea de integrar al reformismo.

El Partido Reformista entendió que aquel era el momento para reorientar su actividad a una posible colabaración gubernamental, en sintonía con el agotamiento de la vieja política en el plano nacional y el fin de la I Guerra Mundial y la implantación de gobiernos democráticos en el plano internacional. Los reformistas habian llegado a la conclusión de que una alternativa republicana en España era desde cualquier punto de vista inviable en 1918. La renuncia al republicanismo alejó al Partido Reformista de los socialistas y republicanos, aunque los reformistas no suavizaron sus exigencias para una posible colaboración gubernamental.

Al caer el gobierno de Maura los reformistas pidieron formar gobierno, abriendo un nuevo ciclo en el que los socialistas y los republicanos se vieron postergados. Pero el rey optó de nuevo por los partidos monárquicos. La izquierda no entendió que el Partido Reformista se ofreciese a la monarquía, en la medida en que tras la caída del gobierno de Maura el régimen monárqucio parecía agotar sus poibilidades de supervivencia.

El 30 de noviembre de 1918 el Partido Reformista convocó su Asamblea Nacional, coincidiendo con la publicación de un manifiesto de los republicanos, entre una gran expectación por las propuestas de cada uno. Las ponencias del Partido Reformista abarcaron los principales problemas de cada campo, pero también temas que hasta entonces no había abordado el Partido Reformista o que lo habían sido en un segundo plano. En su elaboración participaron nombres como Manuel Azaña, Ramón Pérez de Ayala, Luis de Zulueta... que le dieron un nuevo impulso, un carácter de alternativa intelectual y una imagen de partido responsable, europeísta, moderado y sin estridencias.

Sin embargo Alfonso XIII encargó a Romanones la formación de gobierno. Con la integración de los reformistas pero bajo el control de las fuerzas monárquicas históricas. Quedó así evidenciado el propósito del rey de no acceder a la transformación reformista.


La pandemia de gripe española de 1918

En octubre de 1918 encontramos la primera información en el periódico Castropol sobre la epidemia de gripe de 1918, conocida como gripe española aunque no tuvo su origen en nuestro país.

Publicado en el nº 488 de 30 de octubre de 1918 del periódico Castropol.


Las elecciones generales de 1919

En 1919 se convocaron elecciones a Cortes con las garantías constitucionales suspendidas y el estado de guerra declarado en Barcelona. Para Maura era una oportunidad de formar unas Cortes a su medida, con menor fragmentación o pluralismo político y que facilitraran la formación y la labor del gobierno.

La izquierda y los reformistas desautorizaron los comicios por realizarse bajo una clara restricción de libertades. La situación era tan irregular que los propios monárquicos elaboraron una nota de protesta junto a reformistas, republicanos y socialistas. La conducta autoritaria de Maura generaba tal rechazo incluso entre los liberales monárquicos que generaba la ilusión de que un gobierno de Romanones o García Prieto era lo menos malo posible. Los liberales intentaron formar un amplio bloque de izquierdas desde Romanones hasta los socialistas, con tal de evitar un triunfo de los conservadores. Pero la negativa de los socialistas lo impidió. Las expectativas electorales de cada partido según la relación de fuerzas en cada circunscripción determinaron la formación de coaliciones diferentes en cada sitio. En Madrid los reformistas, republicanos y socialistas formaron una candidatura única.

El Partido Reformista presentó 13 candidatos en todo el país y logró 7 diputados. Esta vez Melquíades Álvarez sí fue elegido diputado otra vez por el distrito electoral de Castropol.

A lo largo de 1919 y 1920 el nombre de Melquíades Álvarez se repetía como posible candidato cada vez que se hablaba de crisis de gobierno. El reformismo era el único partido moderado y que había aceptado la monarquía que podía conseguir el apoyo parlamentario de los partidos de izquierda. En su contra estaba la presión militar y la burquesía catalana que reclamaba una represión desmedida de la situación en Barcelona. Y además el Partido Reformista tenía una doble dependencia para llegar al poder: por una parte del resto de fuerzas liberales por su escasa fuerza parlamentaria —sólo 7 diputados — y por otra de la decisión del monarca.

La imagen de un Partido Reformista en la antesala del poder, lejos de reforzar social y electoralmente al partido, lo debilitó. El apoyo electoral al partido se fue limitando a los fieles a Melquíades Álvarez y a los pocos distritos en los que los diputados reformistas tenían una clientela fija. El voto flotante al que aspiraraba el partido se desplazaba hacia la izquierda republicana y el socialismo, mientras las clases medias no veían en el reformismo ninguna ventaja en relación al resto de las fuerzas de la izquierda monárquica. Esta tendencia se mantuvo desde 1913 o 1915 hasta la dictadura de Primo de Rivera.


Las elecciones de 1920

En 1920 el rey le firma a Eduardo Dato la disolución de las Cortes y la convocaroria de elecciones en el mes de diciembre. Lejos de aspirar a la estabilidad parlamentaria necesaria, la única expectitiva de cada partido en esas elecciones fue la de arañar unos pocos diputados más. La composición del Congreso quedó grosso modo igual y el resultado sólo sirvió para desgastar al parlamento y evidenciar más aún el agotamiento del régimen de la Restauración. En estas elecciones Melquíades Álvarez fue elegido de nuevo diputado por Castropol.

En 1921 el Partido Reformista celebra otra Asamblea. Frente al carácter doctrinal de la asamblea de 1918, la de 1921 tuvo un carácter político de autoafirmación interna, centrado en presentar al reformismo como una alternativa de gobierno. Aunque la política reformista cada vez respondía menos a las bases del partido, que sólo intervenían cada dos años en las asambleas y además lo hacían indirectamente. Este alejamiento entre la dirección y las bases también influyó en la progresiva pérdida de apoyo electoral.

Melquíades Álvarez afirmaba representar a amplios sectores sociales. Pero no aspiraba a gobernar gracias a la presión social ni por negociaciones parlamentarias, sino por encargo del rey. Es decir, por el convencimiento del monarca de que los reformistas eran la única alternativa que le quedaba al régimen antes de recurrir al desprestigio de una dictadura. Esta sumisión del Partido Reformista al funcionamiento antidemocrático de la monarquía también le dañó electoralmente.

A finales de julio y primeros de agosto de 1921 el ejército español en el protectorado de Marruecos sufrió una durísima derrota contra los rifeños de Abd el-Krim conocida como el desastre de Annual, que supuso cerca de diez mil soldados y militares españoles muertos. Lo que provocó una gran crisis política, cuya inmediata consecuencia fue la vuelta al poder de Antonio Maura al frente de un gobierno de coalición formado por conservadores, liberales, mauristas y regionalistas. Daba la sensación de ser un gobierno de concentración monárquica del que solamente hablan sido excluidos Alba y Melquíades Alvarez por su declarada orientación izquierdista.


La llegada del reformismo al poder

Antonio Maura presidió varios gobiernos conservadores hasta que ante su fracaso, en marzo de 1922, el rey optó por un gobierno de concentración liberal presidido por José Sánchez Guerra. La discusión parlamentaria del informe Picasso sobre el desastre de Annual precipitó la caída del gobierno de Sánchez Guerra en diciembre de 1922. Manuel García Prieto fue nombrado presidente del Consejo de Ministros y se convocaron elecciones.

En abril de 1923 tienen lugar las que serían las últimas elecciones generales de la Restauración. Melquíades Álvarez es elegido de nuevo diputado a Cortes por el distrito de Castropol. Se formó un gobierno «de concentración liberal» presidido por García Prieto en el cual esta vez sí fue incluido el Partido Reformista.

Alfonso XIII no se mostró muy simpatizante del nuevo gobierno liberal, por lo que la convivencia entre la corona y el gabinete fue complicada, con continuos rumores de conspiraciones palatinas que limitaron las aspiraciones del gobierno prácticamente a resistir hasta el 11 de mayo de 1925, fecha en que el príncipe de Astuirias Alfonso de Borbón y Battenberg alcanzaba la mayoría de edad. De modo que el gobierno carecía no ya de los ideales del proyecto reformista, sino incluso de la más mínima aspiración regeneradora.


Máximo Cancio diputado provincial en 1923

En 1920 Máximo Cancio resultó elegido concejal del ayuntamiento de Castropol, teniendo como tal una importante intervención en la construcción de la carretera de La Fuente al muelle, obra cuya consecución fue uno de los timbres de gloria del melquiadismo en Castropol.

En 1921 se fundó la Biblioteca Popular Circulante de Castropol por iniciativa de Vicente Loriente Cancio, hijo de Vicente Loriente Acevedo, y otros siete estudiantes universitarios castropolenses. El Partido Reformista desarrolló un papel importante en la creación de la biblioteca. Entre sus fundadores se encontraban Máximo Cancio y Victoriano García de Paredes, que eran dos dirigentes del Partido Reformista en Castropol, además de Ramón García González. Máximo Cancio además fue el primer presidente de la biblioteca.

En 1923 Máximo Cancio fue también elegido diputado provincial.


La dictadura de Primo de Rivera

En septiembre de 1923 se produce el golpe de estado del general Miguel Primo de Rivera, que instaura una dictadura apoyada por el rey Alfonso XIII y deroga la constitución de 1876.

Una de las primeras medidas de la dictadura de Primo de Rivera fue la destitución de todos los miembros de las diputaciones provinciales. De modo que Máximo Cancio ejerció el cargo de diputado provincial muy poco tiempo. Así apareció la noticia en el Castropol:

Publicado en el nº 675 de 20 de enero de 1924 del periódico Castropol.

32 diputados provinciales destituidos, entre ellos Máximo Cancio, Celso Gómez y Agustín Argüelles —marido de Eugenia Cancio Menéndez de Luarca, hermana de Máximo y de Juana Cancio, esta última la esposa ya viuda de Jesús Villaamil Lastra— publicaron un manifiesto, fechado en Oviedo el 19 de enero de 1924, en el que rendían detalladamente cuentas de su gestión y reivindicaban la eficacia y la honradez de la misma. El documento terminaba con la siguiente frase: «Y como no concebimos una sociedad sin “política”, como estimamos el “apoliticismo” activo disolvente de toda organización social, afirmamos ante vosotros, Asturianos, con la cabeza erguida, que somos hombres políticos que seguiremos siéndolo a vuestro servicio y al servicio de las causas justas».

Encabezado del manifiesto de los diputados provinciales cesados [LEER EL MANIFIESTO COMPLETO].

La llegada de la dictadura se notó en la vida cotidiana. Llegaron delegados gubernativos a Castropol y su comarca que nombraron cargos públicos afines al nuevo régimen. El periódico Castropol sufrió censura previa y fue definitivamente cerrado por orden gubernativa en 1925 tras un artículo crítico de Conrado Villar.

La dictadura de Primo de Rivera consiguió enderezar la situación del ejército español en el protectorado de Marruecos, con el importante éxito militar del desembarco de Alhucemas en 1925. Sin embargo, el carácter nacionalista, autoritario y militarista del régimen provocó una fuerte oposición social y minó el crédito y el prestigio de la monarquía de Alfonso XIII. Melquíades Álvarez fue abandonando el accidentalismo, y a partir de entonces consideró a la república como la forma de gobierno más democrática.


El Aldeano

En 1929 Vicente Loriente Cancio, Manuel Marinero, Agustín García, Francisco Vior, Pedro Penzol y Victoriano García de Paredes fundan el periódico El Aldeano ante el vacio informativo dejado por la desaparición del periódico Castropol.

El Aldeano se publicaba quincenalmente, los días 15 y 30 de cada mes. Aunque formalmente nunca tuvo un director nominal sino una dirección conjunta, su director de facto era Vicente Loriente Cancio.

En el primer artículo del primer número, titulado «Propósitos», quedó formulada la línea editorial del periódico.

Si bien El Aldeano era un claro heredero intelectual del periódico Castropol y del partido novo, mantuvo las distancias con el melquiadismo, declarándose fervorosamente republicano pero no comprometido con ningún partido en concreto. Sí enarboló la lucha de generaciones, tachando a los mayores de caducos e incapaces de comprender, y mucho menos de afrontar, los auténticos problemas de la sociedad española.

El Aldeano estaba muy comprometido con la difusión de la cultura progresista entre el campesinado de la comarca, estando en esto totalmente alineado con el espíritu de la Biblioteca Popular Circulante de Castropol. De hecho todos los fundadores del periódico eran miembros de la junta directiva de la BPCC, y el periódico además de ser un medio de difusión de las ideas de sus fundadores ejerció la función de boletín de la biblioteca.

Primera página del nº 1 del 15 de octubre de 1929 del periódico El Aldeano. [VER IMÁGEN EN GRANDE].


La dictablanda de Berenguer, las elecciones municipales de 1931 y la alcaldía de Máximo Cancio

Primo de Rivera dimite en enero de 1930 y el rey Alfonso XIII trata de reconducir la situación encargando formar gobierno al general Dámaso Berenguer para que restableciera la normalidad constitucional. El gobierno de Berenguer fracasó por su indefinición, ya que que ni continuó con la dictadura anterior, ni restableció plenamente la Constitución de 1876, ni mucho menos convocó elecciones a Cortes Constituyentes como exigía la oposición.

En agosto de 1930 Alianza Republicana promueve una reunión a la que acuden entre otros Niceto Alcalá-Zamora, Manuel Azaña, Alejandro Lerroux, Álvaro de Albornoz, Ángel Galarza, Indalecio Prieto y Eduardo Ortega y Gasset (hermano de José Ortega y Gasset). Gregorio Marañón no acudió pero envió una carta de adhesión. En la reunión se alcanzó el llamado pacto de San Sebastián para poner fin al reinado de Alfonso XIII y declarar la república. En octubre se adhieren al pacto el PSOE y UGT y planean organizar un golpe de estado mediante una huelga general y una sublevación militar.  

El 15 de noviembre de 1930 José Ortega y Gasset publica su artículo «El error Berenguer» que contiene la famosa frase «¡Españoles, vuestro Estado no existe! ¡Reconstruidlo! Delenda est Monarchia». Y el 10 de febrero celebra el primer acto público de su movimiento político Agrupación al Servicio de la República (ASR), creado junto con Gregorio Marañón y Ramón Pérez de Ayala, cuyo primer objetivo era la convocatoria de unas elecciones constituyentes y la construcción de un Estado «auténticamente nacional» integrador de todas las clases de ciudadanos.

La huelga general planeada no llegó a declararse. Y la sublevación militar fracasó porque los capitanes Fermín Galán y Ángel García Hernández sublevaron la guarnición de Jaca tres días antes de lo planeado.

Berenguer se vio obligado a restablecer ciertas libertades y derechos constitucionales. Y convocó elecciones generales para el 1 de marzo de 1931. Pero al no tratarse de elecciones a Cortes Constituyentes la convocatoria no obtuvo ningún respaldo, ni siquiera entre los partidos monárquicos.

Ante el fracaso de Berenguer, el rey decidió buscar un sustituto. En febrero recibió en audiencia a varios líderes políticos como Francesc Cambó y Melquíades Álvarez, con la expectativa de que este último pudiera ser llamado a formar gobierno. Las condiciones de Melquíades Álvarez para aceptar intentar salvar la monarquía fueron la derogación de todo lo legislado por la dictadura y la convocatoria de Cortes Constituyentes.

El rey también se lo propuso al liberal Santiago Alba y al conservador Rafael Sánchez Guerra. Pero finalmente Alfonso XIII se decidió por nombrar presidente al almirante Juan Bautista Aznar, que configuró un gobierno de concentración monárquica que lejos de salvar la difícil situación de la monarquía sólo la condujo a un callejón sin salida. El gobierno de Aznar propuso un nuevo calendario electoral. Se celebrarían primero elecciones municipales y después elecciones a Cortes Constituyentes.

Las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 se plantearon por los partidos republicanos como un referéndum sobre la continuidad de la monarquía. La ASR pidió el voto para las candidaturas republicanas, que ganaron las elecciones con una victoria rotunda. El 13 de abril Alfonso XIII renunció a la Jefatura del Estado y el 15 abandonó el país.

En Castropol las elecciones municipales las ganó el Partido Reformista, y su candidato Máximo Cancio fue nombrado alcalde, cargo que desempeñó hasta 1933.


La proclamación de la Segunda República y las elecciones constituyentes de 1931

La proclamación de la Segunda República se celebró en Castropol de forma exaltada y festiva. En el Partido Reformista de Castropol la república no fue recibida con entusiasmo, pero sí con aprobación. Pero las cosas no tardarían en torcerse, y pronto todos ellos se arrepentirían trágicamente de su grave error.

Durante la Restauración Borbónica y al principio de la Segunda República el Partido Reformista estaba considerado un partido de izquierda moderada o de centro-izquierda. Sin embargo a lo largo de la Segunda República iría siendo considerado cada vez más un partido de centro-derecha o derecha moderada. Pero este movimiento no era real, pues a lo largo de la República Melquíades Álvarez y los reformistas siguieron defendiendo prácticamente los mismos postulados e ideales. Lo que realmente sucedió fue una fuerte radicalización del resto de los partidos de izquierdas y especialmente de los socialistas hasta posiciones de ultraizquierda violentas, totalitarias y antidemocráticas. Sólo por comparación con ellos el Partido Reformista dejó de ser considerado como un partido de izquierdas.  

Al proclamarse la República se constituyó en Oviedo una comisión gestora provincial presidida por el notorio dirigente del PSOE Ramón González Peña, siendo Máximo Cancio uno de los vocales de la misma en representación del distrito de Luarca-Castropol. Cargo que simultaneó con la alcaldía de Castropol. Aunque la alcaldía de Máximo Cancio fue muy teórica, ya que debido a su ausencia casi permanente el municipio era gobernado en la práctica por el primer teniente alcalde, Arturo Sanjurjo.

Pocas semanas después, entre los días 10 y 13 de mayo de 1931, se produjo una ola de violencia anticlerical contra edificios e instituciones de la Iglesia católica, conocida como la quema de conventos. La izquierda republicana y los socialistas justificaron la violencia aduciendo la supuesta existencia de una conspiración monárquica y clerical.

El decreto del 8 de mayo de 1931 estableció profundos cambios en el funcionamiento electoral. Se eliminaron los distritos electorales en los que se elegía a un único diputado y se sustituyeron por circunscripciones provinciales en las que se elegía a un diputado por cada 50.000 electores.

En junio de 1931, con motivo de la campaña para las elecciones a Cortes Constituyentes Melquíades Álvarez, que había abandonado ya totalmente el accidentalismo, cambió el nombre de su formación a Partido Republicano Liberal Demócrata. Y celebró en medio de una enorme expectación un mitin en el teatro Campoamor de Oviedo. Entre los asistentes estaban Máximo Cancio, Agustín Argüelles, Celso Gómez y el médico ovetense Alfredo Martínez García-Argüelles, amigo de los tres y máximo dirigente del partido en Asturias. Entre el público se encontraban también María Teresa y Luisa Villaamil Cancio, hijas de Jesús Villaamil Lastra y sobrinas de Máximo Cancio. Todos los asistentes sufrieron los graves incidentes violentos provocados por reventadores socialistas. El dirigente socialista Teodomiro Menéndez amenazó con quemar el teatro Campoamor con todos los asistentes al mitin dentro. Sólo les salvó la intervención tardía de la Guardia Civil. Así contó lo ocurrido el periódico El Aldeano:

Publicado en el nº 42 de 30 de junio de 1931 del periódico El Aldeano.

El luarqués Álvaro de Albornoz (1879-1954) había fundado el Partido Republicano Radical-Socialista. Aunque El Aldeano, llevado de su animadversión a Albornoz, se empeñe en responsabilizar de los sucesos exclusivamente a los radical-socialistas y exculpar al PSOE, fueron los dirigentes asturianos de este último partido sus principales inspiradores y ejecutores pues sólo ellos disponían de la organización y las fuerzas de choque necesarias para hacerlo.

Como se ha comentado anteriormente, Melquíades Álvarez era masón, al igual que la mayoría de los dirigentes del Partido Republicano Liberal Demócrata. El dirigente socialista Teodomiro Menéndez también lo era, y de hecho había coincidido con Melquíades Álvarez en la logia Jovellanos. 

La primera vuelta de las elecciones constituyentes se celebró el 28 de junio de 1931. La segunda vuelta se prolongó, con diversas elecciones parciales, entre el 19 de julio y el 8 de noviembre. Miguel de Unamuno, rector de la Universidad de Salamanca, se presenta a las elecciones como independiente dentro de la candidatura de la Conjunción Republicano-Socialista y sale elegido diputado. La ASR de Ortega y Gasset también presentó candidatos dentro de la misma candidatura, que obtuvo un triunfo rotundo en las elecciones y Manuel Azaña fue elegido presidente del gobierno. El Partido Republicano Liberal Demócrata de Melquíades Álvarez obtuvo 4 diputados. Melquíades Álvarez fue elegido diputado por la provincia de Madrid.

El 9 de septiembre de 1931 Ortega y Gasset publicó un artículo muy crítico con la deriva política de la República, que incluía la famosa frase «¡No es esto, no es esto!. La República es una cosa. El radicalismo es otra. Si no, al tiempo». Y el 6 de diciembre, tres días antes de que se votara la nueva constitución, pronunció su famoso discurso «Rectificación de la República» en el cual mostraba su distanciamiento con la política de la República y denunciaba que la nueva constitución había sido «mechada con unos cuantos cartuchos detonantes» como eran el fomento del nacionalismo a causa de establecer las autonomías como algo especial sólo para algunas regiones y la improcedencia y radicalidad del artículo que legislaba sobre la Iglesia católica.

En 1932 Vicente Loriente regresa de Cuba y se instala definitivamente en Castropol.

En agosto de 1932 se produce la Sanjurjada, un intento de golpe de estado liderado desde Sevilla por el general José Sanjurjo. La rebelión sólo fue apoyada por una pequeña parte de los militares, lo que supuso su fracaso desde prácticamente el comienzo. Esto convenció a muchos políticos y militares republicanos de que el peligro de las rebeliones y pronunciamientos militares, frecuentes a lo largo del s. XIX, había pasado.

En enero de 1932, enero de 1933 y diciembre de 1933 se producen tres insurrecciones anarquistas llevadas a cabo por la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) con disturbios violentos en varias provincias. En la segunda de estas insurrecciones, después del asalto a un cuartel de la Guardia Civil y la muerte de varios guardias civiles y guardias de asalto por parte de los anarquistas, la Guardia de Asalto obedeciendo órdenes del gobierno republicano-socialista realizó la masacre conocida como los suscesos de Casas Viejas, que causó gran conmoción y conduciría meses después a la caída del gobierno de Manuel Azaña.


Las elecciones municipales de 1933

El 27 de enero de 1933 toma posesión del ayuntamiento de Castropol una comisión gestora, terminando con ello el mandato de Máximo Cancio como alcalde.

En abril del mismo año se celebraron elecciones municipales en todos aquellos concejos de España regidos por comisiones gestoras. Fueron las primeras elecciones municipales que se celebraron en la Segunda República, y en Asturias afectaron a unos ocho o diez Ayuntamientos, entre ellos a los de Boal y Castropol. Antonio López Oliveros publicó años más tarde un libro («Asturias en el resurgimiento español») donde narra lo ocurrido en Castropol en las citadas elecciones municipales. Según cuenta, la última semana antes de las elecciones Melquíades Álvarez le confió que «Los de Castropol están atemorizados por lo que viene ocurriendo en el concejo desde que se anunciaron las elecciones: grupos de campesinos a caballo recorren los pueblos y entran en la villa profiriendo amenazas de violencias contra los que se atrevan a votar en favor nuestro» y le rogó que saliera para Castropol y Boal «a ver si logra arreglar aquello».

Oliveros salió en coche para Castropol con Mariano Merediz, acompañando a un autocar con «unos treinta hombres dispuestos a cuidar de la legalidad de las elecciones y a inspirar confianza de seguridad a nuestros amigos» armados con pistolas ametralladoras. Al ir a cruzar el puente sobre el río Navia una pareja de guardias civiles detuvo el autocar, siguiendo órdenes del gobernador civil de Asturias, Alonso Mallol, radical-socialista. Merediz telefonea al gobernador civil para protestar y Oliveros cuenta así lo ocurrido:

De modo que mientras Merediz hablaba por teléfono con Mallol y este último le explicaba que había dado órdenes de impedir que los hombres enviados por el Partido Reformista pudieran seguir camino hacia Castropol, los que iban en el autobús engañaron a los guardias civiles que les habían dado el alto, diciciéndoles que eran socialistas. Y entonces la reacción de los guardias civiles fue permitirles seguir a sabiendas de que iban armados.

Mallol envió a Castropol camiones de guardias de asalto y de guardias civiles. Cuenta Oliveros que:

Estos hechos ilustran la violencia y la falta de las más elementales garantías democráticas en la Segunda República. Y cómo los cargos públicos socialistas utilizaban a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado que estaban a sus órdenes para permitir la intimidación y la violencia organizada de los socialistas y perseguir a sus adversarios políticos.

Finalmente el Partido Reformista logró ganar las elecciones en Castropol, y también en Boal. Vicente Loriente, ya anciano y casi ciego, vivió con consternación esta violencia socialista en Castropol, después de haber luchado durante tantos años contra el caciquismo conservador. Así cuenta Oliveros el final de aquella lamentable jornada de elecciones y violencia socialista:


Las elecciones a Cortes de 1933

En noviembre de 1933 tuvieron lugar las segundas elecciones generales de la Segunda República, que fueron las primeras en las que las mujeres pudieron ejercer el derecho al voto. Los partidos de derechas no republicanos formaron una coalición electoral —Unión de Derechas y Agrarios, en la que se integraron la CEDA, como partido hegemónico, el Partido Agrario, los monárquicos de Renovación Española y los carlistas de la Comunión Tradicionalista—. Los partidos de izquierdas no acudieron en coalición y se presentaron desunidos. Unamuno, desencantado con la República, decide no presentarse a la reelección.

El sistema electoral favorecía las candidaturas más votadas, por lo que los partidos que se presentaban en coalición conseguían un mayor número de diputados que si se presentaran en solitario desunidos. Además el voto femenino recayó muy mayoritariamente en la derecha. Como resultado, los partidos de derechas y centro-derecha obtuvieron mayoría parlamentaria y formaron gobierno. El Partido Republicano Liberal Demócrata obtuvo 9 diputados, entre ellos Melquíades Álvarez que esta vez salió elegido por la provincia de Oviedo.


La revolución asturiana de 1934

El periodo que va desde finales de 1934 hasta 1937 fue traumático y sangriento en Asturias.

La revolución de octubre de 1934 fue un intento de golpe de estado armado y violento contra el gobierno de la Segunda República liderado por los socialistas (PSOE, UGT y las Juventudes Socialistas) encabezados por Francisco Largo Caballero e Indalecio Prieto, y por la CNT y el Partido Comunista de España.

El intento de golpe de estado estaba planeado para extenderse por toda España, pero sólo triunfó en Asturias donde unos 250 militares, guardias de asalto y guardias civiles y unos 40 sacerdotes y religiosos fueron asesinados. Además se realizó el robo nunca devuelto de 9 millones de pesetas (equivalente a unos 18 millones de euros de 2020) de la sucursal del Banco de España en Oviedo, el incendio de numerosos edificios como el teatro Campoamor y la Universidad de Oviedo (cuya biblioteca guardaba libros y documentos de extraordinario valor que fueron destruidos) y la voladura de la Cámara Santa en la catedral de Oviedo (donde se destruyeron reliquias llevadas a Oviedo en la Edad Media desde el sur de España y documentos históricos).

Para sofocar el intento de golpe de estado el gobierno confió el mando a los generales Manuel Goded y Francisco Franco, que dirigieron las operaciones desde el Estado Mayor en Madrid. Decidieron utilizar tropas de la Legión y de Regulares desplazadas desde Marruecos.

 

Según vecinos del lugar o barrio de Santa Gadea (en la parroquia de Serantes, concejo de Tapia de Casariego) en la madrugada del 10 u 11 de septiembre de 1934 se escuchó y observó un tráfico de camiones intensísimo y absolutamente inusual e injustificado. Además de realizar el conocido desembarco de las armas y municiones en Soto del Barco (utilizando para el transporte de las armas camiones de la diputación provincial de Oviedo que gobernaban los socialistas) para el golpe de estado violento conocido como la «revolución asturiana de octubre de 1934» contra el gobierno de la Segunda República, parece que el PSOE realizó también otro desembarco ilegal de armas y municiones para el mismo golpe de estado en la ensenada de Santa Gadea.

El despliegue de tropas se realizó en cuatro frentes. El primero entró en Asturias desde León bajo el mando primero del general Carlos Bosch y luego del general Amado Balmes. El segundo frente fue abierto con el desembarco en Gijón de legionarios y regulares del Ejército de África bajo el mando del teniente coronel Juan Yagüe. El tercer frente fue el oeste abierto por el avance de la columna mandada por el general Eduardo López Ochoa procedente de Galicia. Y algo más tarde se abrió un cuarto frente por el este con el avance a través de Santander de una columna procedente de Bilbao bajo el mando del teniente coronel José Solchaga.

Los roces entre Yagüe y López Ochoa fueron continuos a causa de la brutalidad y los excesos de las tropas africanas, frente al trato humanitario que López Ochoa daba a los mineros, y del que Yagüe llegó a quejarse al gobierno. El ministro de la Guerra pidió explicaciones a López Ochoa por haber fusilado a varios regulares de Yagüe por realizar violaciones, asesinatos y saqueos sin someterles antes a un consejo de guerra. Pese a lo cual la izquierda acusó a López Ochoa de la represión en Asturias.

Unos 1.500 mineros murieron en los combates y unos 200 fueron ejecutados.

El general López Ochoa aceptó los términos de la rendición propuestos por el socialista Belarmino Tomás, que incluyeron la entrega de las armas y los prisioneros pero no la de los miembros del Comité Revolucionario, lo que desagradó al general Franco y al teniente coronel Yagüe, que al conocer la noticia discutió con López Ochoa, le acusó de ser cómplice de los rebeldes y llegó a encañonarle.

Una comisión parlamentaria formada por diputados socialistas y republicanos radicales (miembros, por tanto, de los partidos que realizaron el golpe de estado) acusó de tortura al comandante Lisardo Doval, que fue trasladado por insubordinación. También fueron a Asturias varios parlamentarios británicos que redactaron un informe similar que desató una ola internacional de simpatía hacia los mineros asturianos a pesar de las protestas del gobierno español.

Los diputados socialistas implicados en el intento de golpe de estado Teodomiro Menéndez y Ramón González Peña y otros diecisiete miembros de los comités revolucionarios fueron condenados a muerte en consejos de guerra. Pero ante la presión internacional, el presidente del gobierno Lerroux recomendó al presidente de la República Alcalá Zamora la conmutación de todas la penas de muerte. Tanto José María Gil Robles —de la CEDA— como Melquíades Álvarez —del Partido Republicano Liberal Demócrata— se opusieron a esta decisión y anunciaron que dejaban de apoyar al gobierno.

Francisco Largo Caballero, presidente del PSOE y secretario general de UGT, fue acusado de rebelión y juzgado ante el Tribunal Supremo por su responsabilidad en el intento de golpe de estado. Ejerció la acusación Marcelino Valentín Gamazo como Fiscal General de la República. En el juicio quedó demostrada la culpabilidad de Largo Caballero, pero fue absuelto debido a las presiones ejercidas sobre el Tribunal Supremo y el miedo a la reacción violenta de las milicias armadas del PSOE si resultaba condenado. Ante lo cual Marcelino Valentín Gamazo presentó su dimisión.

En 1935 Unamuno es nombrado ciudadano de honor de la República. Sin embargo su decepción y distanciamiento con el funcionamiento de la República es ya profundo y expresa públicamente sus críticas a la reforma agraria, la política religiosa, la clase política, el gobierno y Manuel Azaña.

A finales de 1935 se rompe la coalición radical-cedista y el presidente de la República Alcalá Zamora encarga formar gobierno a Manuel Portela. Alfredo Martínez García-Argüelles ocupó el cargo de ministro de Trabajo, Justicia y Sanidad.


Las elecciones de febrero de 1936

En febrero de 1936 hubo elecciones generales que adquirieron un carácter plebiscitario en un ambiente viciado, radicalizado y violento con 41 muertos y 80 heridos de gravedad durante la campaña electoral.

En la campaña el PSOE anunció reiteradamente su intención de organizar una revolución —es decir otro golpe de estado violento— para derribar la democracia e instaurar un régimen comunista totalitario y dictatorial.

Los comicios oficialmente los ganó el Frente Popular —una coalición de partidos de izquierdas que incluía al PSOE, al Partido Comunista y a Izquierda Republicana de Manuel Azaña, quien lideraba la coalición y fue nombrado presidente del gobierno y más tarde presidente de la República—.

Al Partido Republicano Liberal Demócrata se le reconocieron sólo 2 diputados. Melquíades Álvarez revalidó su escaño por la provincia de Oviedo y fue elegido presidente del Congreso de los Diputados.

 

Los historiadores Manuel Álvarez Tardío y Roberto Villa García (autores de «1936: Fraude y Violencia») en 2017 revisaron las actas de las elecciones generales de 1936 y demostraron que la izquierda cometió un fraude masivo y generalizado. Los resultados reales son que la derecha se impuso por 700.000 votos en el conjunto de España y que si a los 240 diputados conseguidos por el Frente Popular se le restan los que fueron fruto del fraude, las izquierdas solas no habrían llegado al Gobierno. Por tanto el gobierno republicano del Frente Popular era fraudulento y carecía de toda legitimidad. A partir de este momento no se puede considerar a la Segunda República como un régimen democrático.


Febrero a julio de 1936

Una vez en el gobierno, los partidos de la izquierda continuaron ejerciendo o amparando la violencia de sus militantes y milicias armadas, incluso utilizando para ello los medios públicos y policiales bajo su mando, como ya habían hecho anteriormente en Asturias cuando gobernaban la diputación provincial de Oviedo.

Edward Knoblaugh, corresponsal en España de la agencia de noticias Associated Press, publicó el 21 de febrero de 1936 una entrevista al dirigente socialista Largo Caballero, que en aquel momento era secretario general de UGT y diputado y expresidente del PSOE. Largo Caballero anunció que el PSOE preparaba un autogolpe de estado desde dentro del propio gobierno para instaurar una dictadura comunista soviética.

En marzo de 1936 el gobierno del Frente Popular detiene, encarcela y procesa al general López Ochoa bajo la acusación falsa de represión durante la revolución asturiana de 1934. Sin embargo el gobierno no actuó contra el teniente coronel Yagüe. Tal vez el gobierno no buscaba justicia por los asesinatos y crímenes contra los mineros, sino venganza por el sofocamiento del intento de golpe de estado y el procesamiento de los líderes socialistas.

Publicado el 21 de febrero de 1936 en el periódico neoyorquino La Prensa.

El 25 de marzo de 1936 Alfredo Martínez García-Argüelles murió asesinado de varios disparos de bala en la puerta de su casa de Oviedo. El crimen nunca fue investigado, pero unánimemente fue atribuido a pistoleros socialistas.

Publicado en el periódico ABC de Madrid el 25 de marzo de 1936.

Este crimen político causó gran impresión en toda la sociedad ovetense.

En la primavera del mismo año la izquierda realiza otra ola de violencia política y anticlerical contra los partidos de la derecha y la Iglesia católica. El gobierno del Frente Popular se comprometió en privado con la Nunciatura a cumplir con su obligación de garantizar la seguridad y salvaguardar la legalidad, pero su actuación no se correspondió con ese compromiso. En muchos casos la violencia se realizó ante la pasividad de la policía y/o con la complicidad de las autoridades locales o algunos grupos afines a la coalición que sostenía parlamentariamente al gobierno. Desde el 16 de febrero al 15 de junio 251 iglesias fueron asaltadas y 160 fueron totalmente destruidas, con 251 muertos y 1.287 heridos.

En la sesión parlamentaria del 4 de mayo en el Congreso de los Diputados ante las intervenciones de la oposición protestando por la violencia amparada y permitida por el gobierno, la diputada del PSOE Margarita Nelken dijo «Los verdugos no podéis hablar» en referencia a la represión de la revolución asturiana de 1934.

El 12 de julio varios pistoleros asesinan en Madrid al teniente de la Guardia de Asalto José Castillo, de declaradas ideas socialistas, cuando daba un paseo con su mujer después de acudir a los toros. Según Ian Gibson y Paul Preston el crimen fue realizado por carlistas o falangistas que, al contrario que el partido monárquico Renovación Española, sí contaban con una milicia armada.

Esa misma noche varios guardias de asalto y militantes del PSOE que formaban parte de la escolta del dirigente socialista Indalecio Prieto, detuvieron ilegalmente en su casa en Madrid a José Calvo Sotelo, diputado y líder del partido Renovación Española. Y le asesinaron de dos tiros en la nuca. Abandonaron el cadáver a las puertas del cementerio del Este.

Los asesinos actuaron liderados por el capitán Fernando Condés de la Guardia Civil y el teniente Máximo Moreno de la Guardia de Asalto, ambos vinculados al PSOE. De hecho Fernando Condés y Luis Cuenca (que fue quien disparó los tiros en la nuca que asesinaron a Calvo Sotelo) formaban parte de la escolta del dirigente socialista Indalecio Prieto. Fernando Condés aseguró en casa de Calvo Sotelo durante su detención ilegal que actuaba siguiendo las órdenes del radical-socialista Alonso Mallol, director general de Seguridad. Según publicó en sus memorias el diputado socialista Juan Simeón Vidarte, Condés le contó el crimen después de cometerlo y le informó de que su intención era ocultarse en casa de la también diputada socialista Margarita Nelken.

Tanto José Castillo y Fernando Condés como Margarita Nelken habían sido condenados antes por su participación en el intento de golpe de estado violento de octubre de 1934 en Asturias. Los dos primeros habían sido expulsados por ello de la Guardia de Asalto y de la Guardia Civil respectivamente. Pero los tres habían sido amnisitiados por el gobierno del Frente Popular.  

 

Furgón policial de la Guardia de Asalto del gobierno de la Segunda República en el que se cometió la detención ilegal y el asesinato de Calvo Sotelo.

Los asesinos de Calvo Sotelo se habían dirigido antes al domicilio de Antonio Goicoechea y al de José María Gil Robles —diputados también y líderes respectivamente de los partidos Renovación Española y de la CEDA— y como no les encontraron en sus casas, fueron a buscar a Calvo Sotelo.

El crimen fue planificado varios meses antes, por lo que no pudo ser una represalia por el asesinato del teniente Castillo, con cuyos asesinos Calvo Sotelo —que era monárquico—, además, no tenía nada que ver.

Según varios testigos, Calvo Sotelo había sido amenazado de muerte varias semanas antes en sede parlamentaria por los diputados Dolores Ibárruri, Pasionaria, y Ángel Galarza, respectivamente del Partido Comunista y del PSOE.


El estallido de la guerra

La sublevación militar del 17 y 18 de julio de 1936 triunfó en Galicia, mientras que en Asturias únicamente lo consiguió en Oviedo. El 24 de julio Castropol fue ocupado por milicianos republicanos venidos del centro de Asturias que encarcelaron a una serie de personas por considerarlas de derechas, entre ellas a Máximo Cancio, y a punto estuvieron de fusilarlas. Entre los encarcelados estaba también un fraile carmelita que se encontraba circunstancialmente en Castropol. Los rojos lo separaron del resto de los detenidos, lo condujeron a Vegadeo y dejándolo en el extremo asturiano del puente interprovincial de Porto le dijeron que quedaba libre para pasar al lado gallego, donde ya estaban las tropas nacionales. Cuando hubo dado unos pasos le acribillaron a tiros por la espalda.

Según el testimonio de algunos vecinos, los republicanos llevaron al párroco de Castropol al paseo del muelle cerca de La Punta, y le colocaron encima del pretil sobre la ría, de pie atado a un poste. Y colocándose a su lado pero protegidos detrás del muro dispararon hacia Ribadeo en la margen contraria de la ría, donde estaban las tropas nacionales, para que si estas respondían abriendo fuego mataran al cura sin saberlo.

La violencia y los crímenes cometidos por el PSOE, el Partido Comunista y la izquierda antes y en el comienzo de la guerra civil trastocaron de forma total y definitiva las profundas diferencias y rivalidades políticas que habían existido hasta entonces entre el Partido Reformista y el Partido Conservador en Castropol.

Aunque durante la guerra, la violencia y los asesinatos en Castropol y la comarca no fueron algo exclusivo del bando republicano. El día 30 de julio de 1936 las tropas nacionales del ejército de Galicia tomaron Castropol. Y las nuevas autoridades dieron réplica a los crímenes de los republicanos al permitir que un grupo de falangistas que se desplazaban en un vehículo conocido como el «coche do cangrexo» —por estar decorado con la imagen de un centollo— secuestrara y asesinara a quienes se les antojaba que eran peligrosos rojos, entre ellos algún vecino de Serantes.

Durante la guerra continuaron los crímenes políticos contra la oposición, las instituciones y el estado de derecho cometidos y/o amparados por el gobierno del Frente Popular —del PSOE y el Partido Comunista—. El 5 de agosto de 1936, milicianos del PSOE ataron, torturaron y asesinaron a Marcelino Valentín Gamazo y a sus tres hijos como represalia por haber ejercido la acusación por rebelión contra Francisco Largo Caballero. El general López Ochoa, que seguía encarcelado y por tanto no participó en la sublevación militar ni en su preparación, se encontraba convaleciente en el Hospital Militar de Carabanchel en Madrid recuperándose de una operación. A principios de agosto fue señalado en varios periódicos comunistas como el responsable de la represión en Asturias en octubre de 1934. El 17 de agosto una turba entró en el hospital y llevó a López Ochoa al cerro Almodóvar, donde le asesinaron. Luego le cortaron la cabeza al cadáver y la exhibieron por Madrid. Otros militares fueron evacuados del hospital en ambulancias, pero la muchedumbre impidió el paso a las dos últimas y los seis militares que transportaban fueron fusilados en la pradera de San Isidro.


El encarcelamiento arbitrario e ilegal de Melquíades Álvarez por el gobierno republicano y su asesinato

Incluso los partidos republicanos y democráticos pero no considerados de izquierdas, como el Partido Republicano Liberal Demócrata, fueron víctimas de los asesinatos políticos de los socialistas y comunistas. En agosto de 1936 Melquíades Álvarez —que había sido elegido diputado durante muchas legislaturas por el distrito electoral de Castropol y en aquel momento lo era por la circunscripción de la provincia de Oviedo, y que hasta marzo del mismo año había sido el presidente del Congreso de los Diputados— fue encarcelado por el gobierno del Frente Popular en la cárcel Modelo de Madrid con la excusa de garantizarle allí su seguridad y sin ser acusado de ningún delito; y murió fusilado junto con otros presos políticos la noche del 22 al 23 de agosto por los milicianos republicanos en el sótano de la cárcel. Manuel Azaña afirmó cínicamente «el bueno de don Melquíades» al ser informado de que sus milicianos habían ejecutado la matanza.


El genocidio político y religioso de Paracuellos del Jarama

Entre noviembre y diciembre de 1936 se realizó en Madrid el genocidio de Paracuellos del Jarama. Además de varias personas de nuestra familia de Madrid y Toledo, fueron varios los castropolenses encarcelados y brutalmente asesinados. Hemos identificado a los siguientes, uno de ellos también de nuestra familia:

  • José Loriente Cancio, capitán de aviación, era hijo de José Loriente Acevedo —hermano de Vicente Loriente— y de su esposa Teresa Cancio Menéndez de Luarca —hermana de Máximo y de Juana Cancio Menéndez de Luarca, del Palacio de las Cuatro Torres de Castropol—.
  • Ramón Navia-Osorio y Castropol, —hermano de José María Navia-Osorio, marqués de Santa Cruz de Marcenado— era contraalmirante de la Armada y en 1918 había sido diputado a Cortes por el distrito electoral de Castropol.

Todos ellos siguen actualmente enterrados en fosas comunes.

Según publicó en sus memorias el dirigente comunista Santiago Carrillo «el Gobierno y el presidente de la República no lo ignoraban y tenían responsabilidad en todo cuanto estaba sucediendo en Madrid». El presidente del Gobierno era en aquel momento el socialista Francisco Largo Caballero y el de la República Manuel Azaña. No cabe duda sobre dichas responsabilidades, aunque las palabras de Carrillo eran interesadas para tratar de autoexculparse, ya que como Consejero de Orden Público en Madrid él estaba al mando de la situación y tenía conocimiento de los hechos.

Según Julius Ruiz, Margarita Nelken también participó en el genocidio, ocupándose de ocultar las sacas de prisioneros a los observadores británicos.


El campo de concentración de Arnao

Las autoridades del bando nacional instalaron en Asturias 12 campos de concentración. Uno de ellos estaba situado junto a la playa de Arnao en Figueras (Castropol). Fue abierto en agosto de 1937 y tuvo dos etapas: una para prisioneros de guerra y una segunda para familiares —incluso niños— y supuestos colaboradores de la guerrilla antifranquista en unas condiciones atroces. El campo estuvo en funcionamiento hasta febrero de 1943.


La manipulación de la historia de Castropol

En Castropol los periodos históricos del Sexenio Democrático, la Restauración Borbónica y la Segunda República están marcados sin duda por el Partido Independiente de Castropol, el Partido Reformista y el Partido Republicano Liberal Demócrata. Y por personas como Vicente Loriente Acevedo, Melquíades Álvarez, Claudio y José Ramón Fernández de Luanco, Jesús Villaamil Lastra, Francisco y Victoriano García de Paredes, Máximo Cancio y Vicente Loriente Cancio. Y también por el Partido Conservador y personas como Antonio y Everardo Villamil y Marcelino y Zoilo Murias.

Sería imposible —o cuanto menos no sería honrado— pretender escribir una historia de estos periodos en Castropol sin incluir a estas personas u omitiendo la fuerte rivalidad y confrontación entre el Partido Independiente de Castropol y el Partido Conservador durante el reinado de Alfonso XIII. Como también lo es hacerlo ocultando la violencia ejercida por el PSOE y el Partido Republicano Radical-Socialista durante la Segunda República. Y muy concretamente ocultando los graves sucesos de violencia socialista durante la campaña electoral de las elecciones constituyentes de 1931 en el teatro Campoamor de Oviedo, en la jornada electoral de las elecciones municipales en abril de 1933 en Castropol, en la revolución de octubre de 1934 en Asturias, y el asesinato de Alfredo Martínez en Oviedo en marzo de 1936.

Tampoco se puede pretender ocultar el encarcelamiento ilegal de Melquíades Álvarez en la cárcel Modelo de Madrid realizado por el gobierno del Frente Popular durante la Guerra Civil y su brutal asesinato allí junto a otros presos políticos a manos de milicianos republicanos. O los asesinatos y la violencia ejercida por los republicanos en Castropol en los primeros días de la guerra hasta su liberación el 30 de julio de 1936 por el ejército sublevado. De igual modo que al hablar de la historia de Castropol ya durante la guerra, también se hace obligado decir que estos últimos también cometieron asesinatos en Castropol y su comarca, montaron un campo de concentración en Arnao y dieron lugar a la larga dictadura franquista.

Y sin embargo, estos crímenes políticos y actos de violencia socialista se han venido ocultando de forma sistemática en los diferentes trabajos, artículos, crónicas y reseñas escritos recientemente sobre este periodo de la historia de Castropol.

Entre estos trabajos se podría destacar la biografía de Vicente Loriente Acevedo (1859-1939) —fundador y líder del Partido Reformista en Castropol— realizada por el cronista oficial de Navia y publicada en 2008 por dicho ayuntamiento en una edición financiada presumiblemente con dinero público. En esa biografía se omite toda referencia a la violencia socialista durante la Segunda República. Más en concreto, en la biografía se transcribe un párrafo escrito por Antonio López Oliveros en su libro «Asturias en el resurgimiento español» que trata sobre la violencia socialista en Castropol durante la jornada electoral de las elecciones municipales de abril de 1933. Sin embargo, el párrafo en cuestión de Antonio L. Oliveros se presenta mutilado y sacado de contexto, omitiendo la violencia socialista a la que el texto original hace referencia explícita y extensa dentro del propio párrafo. Un extracto de esa biografía ha sido publicada en internet y se puede consultar en:
     https://www.biografiasasturias.es/ficha/c/0/i/43682500/loriente-acevedo-vicente

Al parecer el mismo autor impartió también una conferencia sobre Vicente Loriente y Castropol en un acto público y oficial celebrado en el Casino de Castropol en 2011 con motivo del centenario del parque de Castropol.

El PSOE gobierna el ayuntamiento de Castropol desde 1983, con excepción del periodo entre 1999 y 2003. Y el de Navia desde 2007.

También destaca el homenaje a Melquíades Álvarez en Castropol en julio de 2021 que fue presidido por los socialistas Adrián Barbón y Francisco Javier Vinjoy, presidente del gobierno del Principado de Asturias y alcalde de Castropol respectivamente, en el que se soslayó el encarcelamiento ilegal de Melquíades Álvarez en la cárcel Modelo de Madrid realizado por el gobierno republicano y su asesinato allí a manos de los milicianos de la república.


La memoria histórica y la memoria democrática

Los crímenes cometidos y amparados por el PSOE, el Partido Comunista y la izquierda antes de la Guerra Civil quedan fuera de la Ley 52/2007 de Memoria Histórica.

Por su parte el Proyecto de Ley de Memoria Demócratica que sustituye y deroga a la anterior no sólo afecta únicamente al «período comprendido entre el golpe de Estado de 18 de julio de 1936, la Guerra de España y la Dictadura franquista hasta la promulgación de la Constitución Española de 1978» de forma arbitraria y dejando fuera deliberadamente todos los crímenes y la violencia cometidos por los socialistas y la izquierda antes de la guerra. Sino que además muchas de sus disposiciones únicamente afectan a «la sublevación militar, la Guerra o la Dictadura», por lo que también quedan fuera todos los crímenes cometidos por el bando republicano que en rigor no se pueden considerar acciones de guerra, como las persecuciones y los genocidios políticos y religiosos.

Ambas leyes han sido promovidas y aprobadas por el PSOE y el Partido Comunista, autores de dichos crímenes. Ambos partidos están tratando de ocultar a la sociedad su historia totalitaria, violenta y criminal y de imponer una versión sesgada y falsaria de la historia basada en el reconocimiento y el ensalzamiento únicamente de las víctimas de uno de los dos bandos de la Guerra Civil mientras se ocultan deliberadamente los crímenes, la violencia, los genocidios y los intentos de golpe de estado contra la legalidad democrática cometidos o amparados por el PSOE, el Partido Comunista y la izquierda antes y durante la Guerra Civil. Todo ello revestido de un falso y cínico propósito de reconciliación y concordia.


Estatuas de ensalzamiento a los dirigentes del PSOE Francisco Largo Caballero e Indalecio Prieto existentes en Madrid.

 

Fuentes documentales 

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  • Periódico Castropol. 1910. «Ayer y hoy. I». Nº 179 del periódico Castropol de 28 de abril de 1910, págs. 1-2.
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  • Periódico Castropol. 1911. «Nuevo alcalde. I». Nº 211 del periódico Castropol de 20 de febrero de 1911, pág. 4.
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  • Periódico Castropol. 1911. «¡A las urnas!». Nº 213 del periódico Castropol de 10 de marzo de 1911, págs. 1-2.
  • Periódico Castropol. 1911. «¡D. Juan Abello!». Nº 213 del periódico Castropol de 10 de marzo de 1911, pág. 2.
  • Periódico Castropol. 1911. «Con mayores bríos que antes». Nº 214 del periódico Castropol de 10 de marzo de 1911, págs. 1-2.
  • Periódico Castropol. 1911. «Las elecciones provinciales». Nº 216 del periódico Castropol de 20 de marzo de 1911, págs. 1-2.
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  • Periódico Castropol. 1911. «La agresión a D. Conrado Villar (Pepe de Mingo)». Nº 231 del periódico Castropol de 20 de agosto de 1911, págs. 2-3.
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  • Periódico Castropol. 1911. «De elecciones. Aspectosde la lucha». Nº 240 del periódico Castropol de 10 de noviembre de 1911, pág. 1.
  • Periódico Castropol. 1911. «Nuevo aviso». Nº 240 del periódico Castropol de 10 de noviembre de 1911, pág. 3.
  • Periódico Castropol. 1911. «Un recuerdo». Nº 242 del periódico Castropol de 30 de noviembre de 1911, págs. 2-3.
  • Periódico Castropol. 1911. «Don José María Celleruelo». Nº 243 del periódico Castropol de 10 de diciembre de 1911, págs. 4-5.
  • Periódico Castropol. 1911. «¿Y D. Everardo?». Nº 245 del periódico Castropol de 30 de diciembre de 1911, pág. 3.
  • Periódico Castropol. 1912. «Provocación inaudita». Nº 246 del periódico Castropol de 10 de enero de 1912, págs. 1-2.
  • Periódico Castropol. 1912. «Despedida». Nº 246 del periódico Castropol de 10 de enero de 1912, pág. 5.
  • Periódico Castropol. 1912. «Que no se engañen». Nº 247 del periódico Castropol de 20 de enero de 1912, págs. 1-2.
  • Periódico Castropol. 1912. «La agresión a "Pepe de Mingo"». Nº 249 del periódico Castropol de 10 de febrero de 1912, pág. 6.
  • Periódico Castropol. 1912. «Un consejo». Nº 250 del periódico Castropol de 20 de febrero de 1912, págs. 1-2.
  • Periódico Castropol. 1912. Esquela de Jesús Villaamil Lastra. Nº 254 del periódico Castropol de 30 de marzo de 1912, pág. 1.
  • Periódico Castropol. 1912. «Triunfa la justicia». Nº 254 del periódico Castropol de 30 de marzo de 1912, pág. 2.
  • Periódico Castropol. 1912. «D. Jesús Villamil». Nº 254 del periódico Castropol de 30 de marzo de 1912, págs. 2-3.
  • Periódico Castropol. 1912. «En recuerdo del Sabio». Nº 259 del periódico Castropol de 10 de febrero de 1912, pág. 2.
  • Periódico Castropol. 1912. «Caciquismo escandaloso». Nº 259 del periódico Castropol de 10 de febrero de 1912, pág. 3.
  • Periódico Castropol. 1912. «Van cayendo». Nº 260 del periódico Castropol de 10 de junio de 1912, págs. 2-3.
  • Periódico Castropol. 1912. «Chinitas». Nº 260 del periódico Castropol de 10 de junio de 1912, pág. 3.
  • Periódico Castropol. 1912. «Más sobre la justicia. Dos cartas». Nº 266 del periódico Castropol de 20 de agosto de 1912, pág. 1-2.
  • Periódico Castropol. 1912. «El Ayuntamiento de la Vega suspendido y procesado». Nº 270 del periódico Castropol de 30 de septiembre de 1912, pág. 1-2. 
  • Periódico Castropol. 1912. «Caciquismo que se derrumba. La Justicia se abre paso». Nº 270 del periódico Castropol de 30 de septiembre de 1912, pág. 3-4.  
  • Periódico Castropol. 1912. «Más sobre el escándalo de las quintas de Vega de Ribadeo». Nº 272 del periódico Castropol de 20 de octubre de 1912, pág. 3.
  • Periódico Castropol. 1912. «¿Qué se espera?». Nº 274 del periódico Castropol de 10 de noviembre de 1912, págs. 1-2.
  • Periódico Castropol. 1912. «Fiscales municipales». Nº 275 del periódico Castropol de 20 de noviembre de 1912, pág. 2.  
  • Periódico Castropol. 1913. «Y va de desengaños». Nº 303 del periódico Castropol de 30 de agosto de 1913, pág. 1.
  • Periódico Castropol. 1913. «¡A la lucha!». Nº 308 del periódico Castropol de 20 de octubre de 1913, pág. 1.
  • Periódico Castropol. 1913. «¡Derrota final del everardismo!». Nº 310 del periódico Castropol de 10 de noviembre de 1913, pág. 1.
  • Periódico Castropol. 1913. «El escrutinio del jueves». Nº 311 del periódico Castropol de 20 de noviembre de 1913, pág. 3.
  • Periódico Castropol. 1913. «Trozos selectos». Nº 312 del periódico Castropol de 30 de noviembre de 1913, págs. 1-2.
  • Periódico Castropol. 1913. «De última hora. A nuestros amigos». Nº 315 del periódico Castropol de 30 de diciembre de 1913, págs. 6-7.
  • Periódico Castropol. 1914. «Escándalo». Nº 317 del periódico Castropol de 20 de enero de 1914, pág. 3.
  • Periódico Castropol. 1914. «Unas órdenes y un ruego». Nº 317 del periódico Castropol de 20 de enero de 1914, pág. 4.
  • Periódico Castropol. 1914. «Viviir prevenidos». Nº 320 del periódico Castropol de 20 de febrero de 1914, pág. 1.
  • Periódico Castropol. 1914. «Nuestra posesión». Nº 320 del periódico Castropol de 20 de febrero de 1914, págs. 3-4.
  • Periódico Castropol. 1914. «D. Melquíades Álvarez. Su proclamación por el art. 29. Visita al distrito». Nº 322 del periódico Castropol de 10 de marzo de 1914, págs. 1-2.
  • Periódico Castropol. 1914. «Comités Reformistas de este partido». Nº 351 del periódico Castropol de 10 de diciembre de 1914, pág. 3.
  • Periódico Castropol. 1915. «Nuestros candidatos». Nº 358 del periódico Castropol de 10 de marzo de 1915, pág. 1.
  • Periódico Castropol. 1915. «Diputados proclamados». Nº 359 del periódico Castropol de 20 de marzo de 1915, pág. 6.
  • Periódico Castropol. 1915. «De la decena». Nº 359 del periódico Castropol de 20 de marzo de 1915, pág. 7.
  • Periódico Castropol. 1915. «La verdadera causa». Nº 360 del periódico Castropol de 30 de marzo de 1915, págs. 1-2.
  • Periódico Castropol. 1915. «Para que se sepa». Nº 378 del periódico Castropol de 30 de septiembre de 1915, págs. 1-2.
  • Periódico Castropol. 1915. «Un esfuerzo más». Nº 382 del periódico Castropol de 10 de noviembre de 1915, pág. 1.
  • Periódico Castropol. 1915. «¡Adiós!». Nº 383 del periódico Castropol de 20 de noviembre de 1915, pág. 2.
  • Periódico Castropol. 1916. «El nuevo ayuntamiento». Nº 388 del periódico Castropol de 10 de enero de 1916, págs. 1-2.
  • Periódico Castropol. 1916. «Loriente, hijo predilecto de Castropol». Nº 389 del periódico Castropol de 20 de enero de 1916, págs. 1-2. 
  • Periódico Castropol. 1916. «La cuestión palpitante». Nº 392 del periódico Castropol de 10 de febrero de 1916, pág. 1.
  • Periódico Castropol. 1916. «Nuestra andidatura». Nº 395 del periódico Castropol de 20 de marzo de 1916, pág. 1.
  • Periódico Castropol. 1916. «Las elecciones». Nº 397 del periódico Castropol de 10 de abril de 1916, pág. 1.
  • Periódico Castropol. 1916. «Hay ridiculeces que no están bien». Nº 397 del periódico Castropol de 10 de abril de 1916, pág. 5.
  • Periódico Castropol. 1916. «De elecciones». Nº 398 del periódico Castropol de 20 de abril de 1916, págs. 5-6.
  • Periódico Castropol. 1916. Esquela de Claudio Fernández de Luanco y Riego. Nº 415 del periódico Castropol de 10 de octubre de 1916, pág. 1.
  • Periódico Castropol. 1916. «Nuestro tribuno». Nº 415 del periódico Castropol de 10 de octubre de 1916, págs. 2-3.
  • Periódico Castropol. 1916. «D. Francisco García de Paredes». Nº 422 del periódico Castropol de 20 de diciembre de 1916, págs. 4-5. 
  • Periódico Castropol. 1917. «La nota española». Nº 427 del periódico Castropol de 10 de febrero de 1917, págs. 1-2.
  • Periódico Castropol. 1917. «Noticia grata». Nº 429 del periódico Castropol de 28 de febrero de 1917, pág. 1. 
  • Periódico Castropol. 1917. «Nuevo diputado». Nº 430 del periódico Castropol de 10 de marzo de 1917, pág. 2.
  • Periódico Castropol. 1917. «La bandera del "Villaamil"». Nº 432 del periódico Castropol de 30 de marzo de 1917, pág. 1.
  • Periódico Castropol. 1917. «Nuestra nota a Alemania». Nº 435 del periódico Castropol de 30 de abril de 1917, págs. 1-2.
  • Periódico Castropol. 1917. «Momentos graves». Nº 446 del periódico Castropol de 20 de agosto de 1917, pág. 2.
  • Periódico Castropol. 1917. «Las elecciones de concejales». Nº 454 del periódico Castropol de 10 de noviembre de 1917, pág. 1.
  • Periódico Castropol. 1917. «Los Ayuntamientos de este distrito quedrán constituidos para el próximo bienio en la siguiente forma, excepto el de San Tirso de Abres, del cual no tenemos datos». Nº 455 del periódico Castropol de 20 de noviembre de 1917, pág. 5.
  • Periódico Castropol. 1917. «D. Gumersindo Azcárate». Nº 458 del periódico Castropol de 20 de diciembre de 1917, págs. 4-5.
  • Periódico Castropol. 1918. «Ayuntamiento de Castropol». Nº 460 del periódico Castropol de 10 de enero de 1918, pág. 4.
  • Periódico Castropol. 1918. «Sección electoral». Nº 461 del periódico Castropol de 20 de enero de 1918, pág. 4.
  • Periódico Castropol. 1918. «Impresiones». Nº 463 del periódico Castropol de 10 de febrero de 1918, pág. 4.
  • Periódico Castropol. 1918. «Carretera del muelle de Tapia a la Roda». Nº 464 del periódico Castropol de 20 de febrero de 1918, pág. 4-5.
  • Periódico Castropol. 1918. «Una cuestión de "lealtad"». Nº 465 del periódico Castropol de 28 de febrero de 1918, págs. 2-4.
  • Periódico Castropol. 1918. «Después de la elección». Nº 469 del periódico Castropol de 10 de abril de 1918, págs. 1-3.
  • Periódico Castropol. 1918. «Después de la elección». Nº 470 del periódico Castropol de 20 de abril de 1918, págs. 1-2.
  • Periódico Castropol. 1918. «Asamblea reformista». Nº 484 del periódico Castropol de 10 de septiembre de 1918, pág. 3.
  • Periódico Castropol. 1918. «Asamblea Reformista». Nº 485 del periódico Castropol de 20 de septiembre de 1918, pág. 2.
  • Periódico Castropol. 1918. «La gripe». Nº 488 del periódico Castropol de 30 de octubre de 1918, pág. 1.
  • Periódico Castropol. 1918. «¡Qué crueldad!». Nº 489 del periódico Castropol de 10 de noviembre de 1918, págs. 1-2.
  • Periódico Castropol. 1918. «Pero ¿qué será esto?». Nº 491 del periódico Castropol de 30 de noviembre de 1918, págs. 1-2.
  • Periódico Castropol. 1924. «De la Decena». Nº 675 del periódico Castropol de 20 de enero de 1924, pág. 7.
  • Periódico El Aldeano. 1929. «Propósitos». Nº 1 del periódico El Aldeano de 15 de octubre de 1929, pág. 1.
  • Periódico El Aldeano. 1931. «La proclamación de la República en Castropol». Nº 38 del periódico El Aldeano de 30 de abril de 1931, págs. 1-2.
  • Periódico El Aldeano. 1931. «Nuestra protesta». Nº 42 del periódico El Aldeano de 30 de junio de 1931, pág. 1.
  • Periódico El Nuevo Mundo. 1911. «Monumento a Villamil en Castropol». Nº 918 del periódico El Nuevo Mundo de 10 de agosto de 1911, pág. 20.
  • Petronio. 1918. «El triunfo del soborno"». Nº 466 del periódico Castropol de 10 de marzo de 1918, pág. 1.
  • Suárez Cortina, Manuel y Juan Pablo Fusí Aizpurúa (dir. tes.). 1985. «El Partido Reformista, 1912-1931». Tesis doctoral. Universidad de Cantabria. Departamento de Historia Moderna y Contemporánea. 861 páginas. ISBN: 9788469446188. https://www.tdx.cat/handle/10803/22663#page=1 
  • Suárez Cortina, Manuel. 2006. «La Espala Liberal (1868-1917)». Política y sociedad. Madrid. Síntesis. ISBN 84-9756-415-4
  • Trelles Villademoros, José Manuel. 1736-1739. «Asturias ilustrada». Madrid.
  • Un amigo del arquitecto Caballero (del Río Navia). 1915. «Monumento al Excmo. Sr. D. Fernando F. Casariego en Tapia». Nº 381 del periódico Castropol de 30 de octubre de 1915, pág. 3.
  • Villaamil Lastra, Jesús. 1909. «La interview con el señor de los árbitros provinciales». Nº 129 del periódico Castropol de 30 de enero de 1909, págs. 1-3.
  • Villaamil Lastra, Jesús. 1912. «Nadie es profeta en su tierra». Número extraordinario del periódico Castropol dedicado a la memoria de Fernando Villaamil, pág 44.
  • Villar Loza, Conrado (Pepe de Mingo). 1911. «Piropos tapiegos. De tal palo...». Nº 232 del periódico Castropol de 30 de agosto de 1911, pág. 4.
  • Villar Loza, Conrado (Pepe de Mingo). 1911. «Piropos tapiegos. El oprobio del pueblo». Nº 234 del periódico Castropol de 30 de agosto de 1911, pág. 4.
  • Villar Loza, Conrado (Pepe de Mingo). 1915. «Pro Casariego». Nº 370 del periódico Castropol de 10 de julio de 1915, pág. 2.
 
 

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