CONDES, TENENTES Y ENCOMENDEROS DEL HONOR DEL SUARÓN





Genealogía de los condes y tenentes del Honor del Suarón entre los siglos XI y XIII (color magenta) y su parentesco con los Villaamil (color verde).


El Honor era un tipo de señorío feudal particular del occidente de Asturias. El Honor del Suarón era una de las circunscripciones territoriales —mandaciones— que habían sido establecidas en la época de la monarquía asturiana, y estaba delimitado por los cauces de los ríos Navia y Eo. El castillo del Honor del Suarón o castillo del Suarón de Presno gobernaba feudalmente este territorio.

 

Tenentes del Honor del Suarón anteriores a la donación de Alfonso VII al obispado de Oviedo en 1154

Las primeras referencias documentales conocidas al Honor del Suarón proceden de documentos de la Catedral de Oviedo del siglo XI, del Libro Registro del monasterio de San Juan Bautista de Corias (Cangas del Narcea) y del diplomatario del monasterio de Santa María de Villanueva de Oscos. La referencia más antigua documentada a potestas en Suarón es Álvarus Rodríguez en 1153.

Según Antonio y Lino López-Cotarelo Villaamil, Tructinio Féliz aparece documentado como un importante terrateniente del extremo noroccidental de Asturias en el s. X y como fundador del monasterio de Serantes y de diversos monasterios de herederos en la zona. Tructinio Féliz aparece en el Libro de Registro del monasterio de Corias (Cangas de Narcea) como tatarabuelo de los hermanos Rodericus, Petrus y Alvarus Velaz, hijos a su vez de Vela Fernandi. Petrus Velaz ingresó como monge en el monasterio de Corias a la muerte de su esposa Ónega Rodríguez tras haber hecho una donación al monasterio en el año 1086. Por su parte Alvarus Velaz figura en la donación de su hermano y en otra suya y de su esposa Azenda en 1064. En esta última donación aparece Rodericus Velaz con el título de comes (conde).

Sin embargo, Jesús Fernández Suárez duda de que Petrus Vélaz hubiera estado casado con Ónega Rodríguez, pues en en sl s. XI —y aún en el XII— no era habitual que viudos o viudas ingresaran como monjes en un monasterio, como sí sucedía a partir del s. XIII.

Por otra parte, en la Colección Diplomática de Villanueva de Oscos aparecen dos donaciones en el año 1153 realizadas por Honega Ramírez al monasterio de Villanueva de Oscos realizadas en Boal o Coaña y en El Franco. Estas donaciones aparecen firmadas por Alvarus Rodriguez potestas in Gallecia et in Suarone. Respecto a este título de potestas in Gallecia et in Suarone de Alvarus Rodriguez cabe señalar:

  • El término in Gallecia hace referencia a otros dominios feudales de Alvarus Rodriguez y sus antepasados en Galicia. Entre ellos destacaría la tenencia en la comarca de La Limia (actual provincia de Orense). Alvarus Vélaz, su hijo Juan Álvarez y el hijo de este Fernando Yáñez (hermano del primer Bartolomé Yáñez de Villaamil) ostentaron los derechos feudales y la actividad política y militar de la familia en Galicia en general y en estos dominios en La Limia en particular. O cuanto menos, los ejercieron de forma efectiva en determinados momentos. Así, en 1121 Juan Álvarez y su hijo Fernando Yáñez participaron junto a Árias Pérez y Juan Díaz en el arresto del obispo Diego Gelmírez obedeciendo órdenes de la reina Urraca. Posteriormente Fernando Yáñez intervino muy activamente en la guerra de la Limia entre Afonso Henriques y Alfonso VII, a favor de este último.

Francisco Antonio Villaamil y Logares (1672-1732), en un ma­nuscrito his­tó­ri­co es­cri­to a principios del siglo XVIII que trata sobre el sepulcro de la Piedra del Conde de la iglesia de Serantes, afirma que el castillo del Suarón de Presno o castillo del Honor del Suarón perteneció en encomienda a los condes que eran antepasados de la familia Villaamil y que fundaron un monasterio de herederos en Serantes. Es decir, a Alvarus Rodríguez, al conde Rodericus Velaz, a Vela Fernandi y a los antepasados de estos.

 

Confusión del conde Rodericus Velaz y su hijo, o nieto, Alvarus Rodríguez con los condes de Sarria

El conde del Honor del Suarón Rodericus Velaz (hijo de Vela Fernandi) ha sido históricamente confundido con el conde de Sarria Rodrígo Velaz (hijo de Vela Ovéquiz). Y Alvarus Rodriguez potestas in Gallecia et in Suarone (hijo, o tal vez nieto, del primero y también señor del Honor del Suarón) ha sido confundido con el conde Álvaro Rodríguez de Sarria (Alvarus Roderici Galletiae, hijo del segundo y también conde de Sarria).

El hecho de que en ambos casos los personajes sean coetáneos y se llamen igual ha inducido tal confusión. El sistema de nombres y apellidos de los siglos X y XI, en el que los hijos tomaban como apellido el nombre del padre (primero latinizado y acabado en -i del genitivo, y posteriormente castellanizado y acabado en -ez) ha favorecido tal confusión.

No resulta nada creíble en absoluto la presencia en 1153 del poderoso conde de Sarria Álvaro Rodríguez en los actuales concejos asturianos de El Franco y Coaña para firmar las donaciones de Honega Ramírez al monasterio de Santa María de Villanueva de Oscos citadas anteriormente.

Los condes de Sarria eran uno de los linajes feudales más poderosos de Galicia en su tiempo. Tampoco resulta creíble que hubieran firmado documento alguno acompañando su nombre del título potestas in Gallecia et in Suarone incluso aunque efectivamente hubieran sido señores del castillo y el Honor del Suarón. Pues el castillo y el Honor del Suarón están claramente muy por debajo de su estatus y de otros títulos nobiliarios que sí ostentaban, como el propio Condado de Sarria.

Sin ninguna duda, el Alvarus Rodriguez que firmó esas donaciones al Monasterio de Santa María de Villanueva de Oscos no era el conde de Sarria. Sino que era hijo del conde Rodericus Velaz, nieto de Vela Fernandi, primo de Juan Álvarez y tío segundo de Fernando Yáñez y de Bartolomé Yáñez de Villaamil.

Creemos por tanto, que los condes de Sarria y sus descendientes nunca ostentaron encomienda ni potestad alguna sobre el castillo y el Honor del Suarón. Y que dicha encomienda y potestad correspondió, al menos hasta el s. XII, a los antepasados y parientes de los Villaamil.

Y del mismo modo que los documentos relacionados con el castillo y el Honor del Suarón de los condes Rodericus Velaz y su hijo Alvarus Rodriguez han sido erróneamente interpretados como correspondientes a los condes de Sarria, cabe suponer que lo mismo —y con más motivo— habrá sucedido al interpretar los documentos relacionados con otros dominios feudales y posesiones. Hasta el punto de haber eliminado completamente todo rastro sobre el conocimiento de su existencia. Este hecho podría explicar también, al menos en parte, el completo desconocimiento del origen y ascendencia de Fernando Yáñez en los trabajos y estudios publicados hasta ahora.

Así por ejemplo, la Chronica Adefonsi Imperatoris afirma que a la campaña militar de la conquista de Almería asistió un Álvaro Rodríguez, al que presenta como hijo de Rodrigo Fernández de Castro, alferez real y alcaide de Toledo (y que firma como testigo en el privilegio de inmunidad de 1140 de Bartolomé Yáñez de Villaamil). Algunas fuentes consideran que se trata de un error, y que este Álvaro Rodríguez de la conquista de Almería era el conde de Sarria. Sin embargo, no se puede descartar que se tratara realmente del hijo del conde Rodericus Velaz, nieto de Vela Fernandi, primo de Juan Álvarez y tío segundo de Fernando Yáñez (que tuvo una participación muy importante precisamente en esa campaña militar) y de Bartolomé Yáñez de Villaamil.

Las mismas fuentes afirman también que «tras esta campaña [de la conquista de Almería], el conde Álvaro Rodríguez de Sarria figuró entre los magnates más próximos al Emperador y a su hijo, el futuro Fernando II, recibiendo además importantes muestras del favor regio; entre ellas, la villa herema qua vocatur Meira, aunque los monjes de Claraval ya habían fundado allí una casa ocho años antes». Al parecer esta donación la realizó Alfonso VII en 1151, y en ella sólo se indica como identidad del donatario el nombre de Álvaro Rodríguez. Parece claro por tanto, que la identificación de este Álvaro Rodríguez con el conde de Sarria es sólo una mera suposición. Y dada la relativa cercanía de Meira (actual provincia de Lugo) al castillo del Suarón y al río Eo (limite del territorio de Entrambasaguas del Honor del Suarón), resulta bastante más probable que este Álvaro Rodríguez fuera realmente el hijo del conde Rodericus Velaz, nieto de Vela Fernandi, primo de Juan Álvarez y tío segundo de Fernando Yáñez y de Bartolomé Yáñez de Villaamil.

Por otra parte, en 1165 consta que la tenencia de La Limia perteneció a Alvarus Rodríguez. Al igual que en los casos anteriormente citados se ha interpretado erróneamente que este Alvarus Rodríguez era también el conde de Sarria. Consideramos que nuevamente se trata de otro error similar. Esta tenencia de La Limia había pertenecido con anterioridad a 1154 al ya mencionado Fernando Yáñez, que era sobrino segundo del Alvarus Rodríguez que sí tuvo la tenencia del Honor del Suarón y que era hijo del conde Rodericus Velaz y nieto de Vela Fernandi.

De modo que consideramos que en el s. XII la tenencia de La Limia nunca perteneció a los condes de Sarria, sino al conde del Honor del Suarón Rodericus Velaz, a su hijo Alvarus Rodríguez y a parientes del mismo linaje como Fernando Yáñez.

El poder feudal en esta tenencia de La Limia fue ejercido de forma efectiva por Alvarus Velaz (hermano del conde del Honor del Suarón Rodericus Velaz) y por su hijo Juan Álvarez. Y de este último la tenencia pasó a su hijo Fernando Yáñez. Es posible que Alvarus Velaz y su hijo Juan Álvarez tuvieran la tenencia o bien que hubieran ejercido el poder sobre el terreno en representación del conde del Honor del Suarón Rodericus Velaz. Después de Fernando Yáñez, en 1165 la tenencia de La Limia pasó a Alvarus Rodríguez, que era hijo (o tal vez nieto) del conde del Honor del Suarón Rodericus Velaz.

 

Tenentes del Honor del Suarón entre la donación de Alfonso VII al obispado de Oviedo en 1154 y la fundación de la puebla de Roboredo en 1270

En 1154 Alfonso VII hizo donación del castillo del Suarón de Presno junto con el Honor del Suarón al obispado de Oviedo. Aunque según Jesús Fernández Suárez, los sucesivos obispos de Oviedo mantuvieron la encomienda del castillo y del Honor del Suarón a Alvarus Rodríguez y sus descendientes.

Según Jesús Fernández Suárez en los años centrales del s. XII Alvarus Rodríguez se casó con la condesa Sancha Fernández, hija de Pedro Froílaz de Traba y la infanta Teresa de Portugal. Se sabe que al menos tuvieron tres hijos. Tras muchos años de matrimonio, una vez fallecido Alvarus Rodríguez, Sancha Fernández se casa con Pedro Alfonso, primo de Alvarus Rodríguez. En el contrato de arras Pedro Alfonso le dona a su mujer Sancha Fernández los bienes que tenía en la feligresía de Piantón, bienes que ella luego dona a la Orden de San Juan del Hospital de Jerusalén. Apenas tres años después de la muerte de su segundo marido Pedro Alfonso, Sancha Fernández se casa nuevamente con el conde Gonzalo Rodríguez, mucho más joven que ella, lo que le supone a éste entrar en los círculos de poder de la comarca de Entrambasaguas. En opinión de Jesús Fernández Suárez, Rodericus Gundisalvus Rodríguez parece hijo del tercer marido de doña Sancha (Gonzalo Rodríguez), sin serlo suyo, ya que cuando se casó por tercera vez superaba los 60 años.

Creemos que la información del párrafo anterior es errónea, ya que confunde al Alvarus Rodriguez que en 1153 era tenente del Honor del Suarón con el conde de Sarria Álvaro Rodríguez. El conde de Sarria Alvaro Rodríguez sí estaba casado con la condesa Sancha Fernández, hija de Pedro Froilaz de Traba y la infanta Teresa de Portugal, pero nunca tuvo la tenencia del Honor del Suarón.

Efectivamente Rodericus Gundisalvus Rodriguez no era hijo del conde de Sarria y Sancha Fernández. Los nombres de los hijos de este conde de Sarria son conocidos, y ninguno de ellos se llama Rodericus Gundisalvus. Buscando una relación de parentesco entre Rodericus Gundisalvus Rodriguez y el conde de Sarria, se ha supuesto erróneamente que Rodericus Gundisalvus Rodríguez podría haber sido un hijo anterior de un marido de Sancha Fernández posterior al conde de Sarria, llamado Gonzalo Rodríguez. En este sentido, Gundisalvus en nominativo es un nombre y no un apellido, ya que si lo fuera sería Gundisalvi en genitivo, o bien Gundisalvez o González.

Rodericus Gundisalvus Rodriguez era hijo de Alvarus Rodriguez (documentado como tenente del Honor del Suarón en 1153), nieto del conde Rodericus Velaz, biznieto de Vela Fernandi y primo segundo de Fernando Yáñez y del primer Bartolomé Yáñez de Villaamil. Y ninguno de ellos tenía relación de parentesco alguna con los homónimos y coetáneos condes de Sarria, con los que se les ha confundido.

En 1232 Menendo Peláez (cuyo parentesco con Alvarus Rodriguez no se conoce) tiene la tenencia del Suarón, y la tiene al completo. Al año siguiente fallece y la tenencia continúa en sus hijos Gonzalo Menéndez y Suero Pelaéz Vetulli (1239). Posteriormente quedará solamente el primero hasta que se funda la puebla de Roboredo en torno a 1271. En algunas fechas comparten la tenencia con otros individuos de los que se desconoce su casa nobiliaria.

La siguiente tabla muestra los tenentes del Suarón desde mediados del siglo XI hasta 1270, fecha en la que desaparece la tenencia y se inaugura el Concejo de Roboredo. Es de suponer que deberían ser personajes del tronco familiar de Álvaro Rodríguez.

 

 Fuente: Jesús Fernández Suárez.

 

Encomenderos de la Tierra de Ribadeo a partir de 1368

Como se ha comentado, la última referencia al Honor del Suarón data de 1270 coincidiendo con la fundación de la puebla de Roboredo. En 1298 el obispado de Oviedo clausura la puebla de Roboredo y funda la de Castropol. En el s. XIV se utiliza también el término Tierra de Ribadeo (que no guarda ninguna relación con el Burgo de Ribadeo, actual población gallega de Ribadeo, situada en margen contraria de la ría del Eo de la que procede el término Ribadeo en ambos casos).

Todos estos términos (Honor del Suarón, Entrambasaguas, Entrerríos, Concejo y Alfoz de la Puebla de Roboredo, Concejo y Alfoz de la Puebla de Castropol y Tierra de Ribadeo) hacen referencia al mismo territorio comprendido entre los ríos Eo y Navia, cuyo señorío feudal conservó el obispado de Oviedo hasta el siglo XVI con todos esos nombres.

En 1368 el obispado de Oviedo realiza una encomienda de la Tierra de Ribadeo a la familia Osorio, señores de Villalobos y Castroverde en la parte Zamorano de la Tierra de Campos. El encomendero era una especie de gobernador en quien delegaba su poder el señor feudal, en este caso el obispo.

Más tarde, el obispado de Oviedo cedió a los Osorio el señorío de los cotos de Figueras, San Tirso de Abres y La Veguía, y además de ciertos derechos en otros lugares, como los diezmos y el derecho de presentación de la parroquia de Serantes. Este último derecho lo compartían los Osorio con los Villaamil de la casa solariega, a razón de dos cuartos y medio para los Osorio y un cuarto y medio para los Villaamil.

En 1537 el marqués de Astorga vendió el señorío del coto de Figueras junto con otros bienes que incluían su parte del derecho de presentación y de los diezmos de la parroquia de Serantes al conde de Altamira, el cual se los revendió unos meses después a Arias Pardo de Donlebún, que instituyó el señorío de los Pardo en Figueras.

 

El final del señorío feudal del obispado de Oviedo sobre el Honor del Suarón

Como se ha comentado anteriormente, el obispado de Oviedo conservó hasta el siglo XVI sus derechos feudales sobre todo el territorio comprendido entre los ríos Eo y Navia. Este derecho señorial tenía como único origen y legitimidad la donación del Honor del Suarón realizada por Alfonso VII en 1154 al obispado de Oviedo. Y se mantuvo durante más de 400 años, aunque el nombre con que se hacía referencia al señorío eclesiástico (Honor del Suarón, Entrambasaguas, Entrerríos, Concejo y Alfoz de la Puebla de Roboredo, Concejo y Alfoz de la Puebla de Castropol y Tierra de Ribadeo) fue cambiando a lo largo del tiempo.

En 1575 Felipe II inicia un proceso de desamortización de señoríos eclesiásticos para hacer frente a la bancarrota del estado provocada por los gastos de la batalla de Lepanto contra los turcos y las guerras de Flandes contra los protestantes, conforme a la bula 6-4-1574 de Gregorio XIII. El señorío eclesiástico del Concejo de Castropol fue el bien de mayor entidad y valor económico desamortizado en Asturias. Fue vendido entre 1579 y 1584 por feligresías, cada una de las cuales fue comprada por sus propios habitantes, que quedaron de este modo redimidos de la dominación feudal del obispado de Oviedo. Con excepción de Figueras, que no se redimió del poder feudal de la familia Donlebún hasta 1775 .






Fuentes bibliográficas y documentales

  • De Entrambasaguas a la Puebla de Castropol. Jesús Fernández Suárez. KRK Ediciones. 2015.
  • En torno a la parroquia de Serantes. Antonio y Lino López-Cotarelo Villaamil. Artículo publicado en el libro «Historia de Tapia a través de sus calles. Tomo III.» Ayuntamiento de Tapia de Casariego, Ediciones Nobel. Oviedo. 2005.
  • Colección diplomática del monasterio de Villanueva de Oscos. Pedro Floriano Llorente. Boletín del Instituto de Estudios Asturianos, ISSN 0020-384X, Año nº 35, Nº 102, 1981, págs. 127-190.
  • Memoria y quenta. Libro manuscrito por los Villaamil de Las Nogueiras en los s. XVII y XVIII. Se ha consultado la revisión de este libro realizada por Lino López-Cotarelo Villaamil en la publicación inédita homónima «Memoria y quenta».


Agradecimientos

A Jesús Fernández Suarez por la ingente información suministrada, en muchos casos inédita.

 

 
 

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