La manipulación política de Xavier Fernández Coronado y de los actos del centenario de la biblioteca en Castropol






La omisión sistemática de Máximo Cancio, Victoriano García de Paredes, Ramón García González y el Partido Reformista en todos los artículos del Sr. Fernández Coronado

A pesar del papel fundamental de los reformistas Máximo Cancio, Victoriano García de Paredes y Ramón García González en la fundación, la gestión y el sostenimiento económico de la Biblioteca Popular Circulante de Castropol, la omisión de los tres se ha producido en los diferentes libros y artículos publicados hasta ahora de manera muy sorprendente e incomprensible.

Entre estas omisiones, resultan particularmente llamativas las que se producen a lo largo de las publicaciones de Xavier Fernández Coronado sobre la biblioteca. Sin embargo, sus omisiones sobre el papel de los reformistas en la fundación de la biblioteca no parecen deberse al desconocimiento de los artículos del periódico Castropol publicados en el momento de la fundación en 1921, ya que los reproduce en su obra «Memoria de la Biblioteca Popular Circulante de Catropol». Además, este autor sí parece conocer particularmente bien los artículos publicados años después en el periódico El Aldeano (1929-1933) en los que constan los tres reformistas como presidente, vicepresidente y secretario-tesorero de la biblioteca tanto en el momento de la fundación como en 1932, pese a lo cual les omite igualmente cuando trata sobre los cargos directivos de la biblioteca.

El Sr. Fernández Coronado omite en todas sus publicaciones a Máximo Cancio, Victoriano García de Paredes, Ramón García González y el Partido Reformista incluso cuando la información sobre todos ellos sí aparece en los artículos de El Aldeano que él sí conoce y ha consultado. Estas omisiones aparecen no sólo cuando el Sr. Fernández Coronado escribe sobre la fundación de la biblioteca en 1921.

Veamos un ejemplo de estas omisiones del Sr. Fernández Coronado también cuando aborda hechos sucedidos posteriormente a la fundación de la biblioteca. A continuación se muestra lo que publicó el periódico El Aldeano en 1932 sobre la composición de los órganos directivos de la biblioteca desde su fundación en 1921. Como se aprecia, Máximo Cancio fue el presidente de la biblioteca desde su fundación en 1921, Victoriano García de Paredes el vicepresidente y Ramón García González el secretario-tesorero. Y en marzo de 1932 Máximo Cancio seguía siendo el presidente, Victoriano García de Paredes (que había fallecido en mayo de 1931) había sido sustituido por Ramón García González como vicepresidente, Vicente Loriente Cancio ocupaba el puesto de secretario y Claudio Penzol el de tesorero. Estos dos últimos trabajos anteriormente los había realizado simultáneamente Ramón García González.

Publicado en el nº 59 de 15 de marzo de 1932 del periódico El Aldeano [VER EL NÚMERO COMPLETO].

A continuación se muestra lo que publicó el Sr. Fernández Coronado en 2003 sobre la composición de los órganos directivos de la biblioteca entre 1927 y 1936 a partir de la información de El Aldeano mostrada en la imagen anterior. Como se ve, Fernández Coronado omite deliberadamente a los reformistas Máximo Cancio, Victoriano García de Paredes y Ramón García González dando a entender que el cargo de secretario de Vicente Loriente Cancio era el máximo en la dirección de la biblioteca, lo cual es falso.

Transcripción de un fragmento de un artículo publicado en 2003 por Xavier Fernández Coronado. Fuente: Fernández Coronado, Xavier. 2003. «La Biblioteca Popular Circulante de Castropol (1922-1936). El libro como semilla y herramienta para labrar conocimiento». Educación y biblioteca, ISSN 0214-7491, Año nº 15, Nº 133, 2003, págs. 59-98. 

En 2022 el Sr. Fernández Coronado continúa reiterando las mismas omisiones sobre los reformistas Máximo Cancio, Victoriano García de Paredes y Ramón García González para dar a entender que Vicente Loriente Cancio era el máximo dirigente de la biblioteca.

Transcripción de un fragmento de lo publicado en enero de 2022 por Xavier Fernández Coronado en el suplemento La Semanal del periódico mexicano La Jornada y en el blog Castropol.

En relación al texto anterior debemos corregir a Fernández Coronado también en otro punto además de por la omisión injustificable de Máximo Cancio, Victoriano García de Paredes y Ramón García González. Vicente Loriente Cancio no fue secretario de la biblioteca desde mayo de 1927 sino a partir de 1931, cuando tras el fallecimiento del vicepresidente Victoriano García de Paredes ocupó su puesto el hasta entonces secretario y tesorero Ramón García González. Fue sólo a partir de entonces cuando Vicente Loriente Cancio ocupó el puesto de secretario y Claudio Penzol el de tesorero.

De hecho los nuevos estatutos de la biblioteca están firmados el 15 de junio de 1927 por Ramón García González como secretario de la biblioteca, y no por Vicente Loriente Cancio.

Dado que la omisión de los reformistas Máximo Cancio, Victoriano García de Paredes y Ramón García González es reiterada y sistemática en todas las obras del Sr. Fernández Coronado, no se puede considerar involuntaria.


La manipulación política de los artículos del Sr. Fernández Coronado

Las publicaciones del Sr. Fernández Coronado sobre la Biblioteca Popular Circulante de Castropol se caracterizan todas ellas también por su fuerte politización y parcialidad al tratar sobre el periodo histórico de la Guerra Civil española (1936-1939).

En 2003 el Sr. Fernández Coronado publicó un artículo en el que afirma que Castropol, como la mayor parte de Asturias, «había permanecido fiel al orden constitucional republicano». Esta afirmación es pura y simplemente falsa. Para empezar, el “orden constitucional republicano” había sido destruido por el PSOE y el resto de partidos del gobierno del Frente Popular tras el fraude electoral que cometieron en las elecciones de febrero de 1936, y sobre todo tras la detención ilegal y el asesinato de José Calvo Sotelo, uno de los líderes de la oposición parlamentaria, perpetrado en marzo del mismo año por las fuerzas policiales del gobierno del Frente Popular y los escoltas del dirigente del PSOE Indalecio Prieto. Y lo que sucedió realmente en Castropol es que fue ocupado por la fuerza el 24 de julio de 1936 por milicianos republicanos venidos del centro de Asturias que realizaron una persecución política y religiosa de los vecinos que consideraron “de derechas” y de los curas y religiosos de Castropol. Fueron a buscarles a sus casas, les apresaron y les sometieron a violencia y asesinatos.

Lo que Fernández Coronado denomina "orden constitucional republicano" incluyó también por parte de los milicianos republicanos amenazar de muerte, pistola en mano, encañonando a varios vecinos de Castropol para obligarles a saquear los archivos de la notaría, el registro civil y el archivo del Consejo del Principado, que se encontraba en Castropol, al grito de «¡muera la propiedad privada!» y la quema de los documentos en una gran hoguera realizada junto al parque frente al Palacio de Santa Cruz. En el caso del archivo del Consejo del Principado la quema supuso la destrucción del importante fondo documental que guardaba sobre la guerra de la Independencia, de un interés y valor histórico y cultural incalculable. 

Entre los vecinos de Castropol perseguidos, apresados y sometidos a violencia por sus ideas y significación política estaba Máximo Cancio por el mero hecho de ser miembro del Partido Reformista de Melquíades Álvarez, quien sería encarcelado ilegalmente por el gobierno republicano y asesinado por milicianos republicanos en el sótano de la cárcel Modelo de Madrid la noche del 22 al 23 de agosto de 1936. El exministro reformista Alfredo Martínez había sido asesinado por los socialistas antes de la guerra.   

El Sr. Fernández Coronado omite todos los asesinatos, la violencia y el régimen de terror que instauraron deliberadamente los milicianos republicanos hasta la liberación de Castropol por las tropas nacionales el 30 de julio. Y más concretamente omite la violencia sufrida por Máximo Cancio, que era el presidente de la biblioteca. Pero a la vez que oculta esto, sin embargo expone muy detalladamente la violencia y los asesinatos que sufrieron otros miembros de la biblioteca a manos del bando nacional. Además, el artículo está regado de adjetivos calificativos de una absoluta parcialidad política con la finalidad de imponer la pretendida superioridad moral del bando republicano a la vez que oculta sus crímenes.

Transcripción de un fragmento de un artículo publicado en 2003 por Xavier Fernández Coronado. Fuente: Fernández Coronado, Xavier. 2003. «La Biblioteca Popular Circulante de Castropol (1922-1936). El libro como semilla y herramienta para labrar conocimiento». Educación y biblioteca, ISSN 0214-7491, Año nº 15, Nº 133, 2003, págs. 59-98.

Llegados a este punto es necesario precisar que si el relato anterior de Xavier Fernández Coronado fuera cierto, implicaría necesariamente que mientras Máximo Cancio, los curas y religiosos y otros vecinos conservadores y reformistas de Castropol eran perseguidos, hechos presos, asesinados y sufrían la violencia salvaje de los milicianos republicanos, lo que hicieron otros miembros de la biblioteca fue mantenerla abierta. Pero que según entró en Castropol el ejército de Galicia y les liberó, entonces esos otros miembros de la biblioteca entonces sí se reunieron a toda prisa y decidieron cerrarla antes de que a los nacionales les diera tiempo a cometer ningún crimen ni acto de violencia contra nadie. Afortunadamente sabemos que el relato de Xavier Fernández Coronado es sólo una burda invención con la finalidad descarada de hacer propaganda política a favor del bando republicano.

Del texto entrecomillado en el cuarto párrafo se deduce que lo que Vicente Loriente Cancio dejó escrito fue «se suspende el funcionamiento de la biblioteca al estallar la Guerra Civil por acuerdo de los directivos presentes en Castropol», lo cual es muy diferente a lo que afirma a partir de dicha información Xavier Fernández Coronado en el párrafo anterior.

De hecho, según Luis Legaspi los milicianos republicanos se incautaron de la sede de Castropol de la Biblioteca Popular y en ella montaron una cocina. De modo que cuando las tropas nacionales entraron en Castropol la biblioteca ya estaba cerrada.

El relato de Fernández Coronado presenta también otros detalles de muy dudosa credibilidad. El pronunciamiento militar contra la república se produjo el día 17 de julio de 1936 en el protectorado español de Marruecos, Ceuta y Melilla y al día siguiente en el resto de España. Y como se ha comentado anteriormente, Castropol fue tomado primero por los milicianos republicanos el 24 de julio, y posteriormente por el ejército de Galicia del bando nacional el día 30 del mismo mes. En esas fechas no era posible viajar desde Madrid, que estaba bajo control de los republicanos, hasta Castropol. Por lo que es prácticamente imposible que Vicente Loriente Cancio se encontrara en Madrid el 18 de julio y en Castropol en los primeros días de agosto.

Las investigaciones históricas de Xavier Fernández Coronado presentan la misma parcialidad y están contaminadas desde su origen por las mismas motivaciones políticas que el revisionismo falsario de la historia que está promoviendo el partido político que gobierna el ayuntamiento de Castropol y otros partidos denominados de izquierda mediante las leyes de memoria histórica y de memoria democrática.

Del texto anterior del año 2003 del propio Sr. Fernández Coronado sí se extrae que las nuevas autoridades municipales nombradas por los nacionales no sólo no cerraron la biblioteca, sino que la protegieron e intentaron reabrirla.

Al igual que sucedía con las omisiones de los miembros del partido reformista en la fundación y la gestión de la biblioteca, las manipulaciones políticas del Sr. Fernández Coronado sobre la biblioteca en la Guerra Civil también son sistemáticas y reiteradas. A continuación mostramos un texto de 2022 de este autor sobre la biblioteca en la Guerra Civil.

Transcripción de un fragmento de lo publicado en enero de 2022 por Xavier Fernández Coronado en el suplemento La Semanal del periódico mexicano La Jornada y en el blog Castropol.

Respecto a las afirmaciones que realiza  del Sr. Fernández Coronado en el texto anterior del año 2022 debemos realizar las siguientes precisiones:

  • Fernández Coronado acusa al intento de golpe de estado de julio de 1936, y por tanto al bando nacional, del cierre de la biblioteca y del cese de su actividad durante la guerra. Esta afirmación también se repite de forma sistemática a lo largo de los artículos sobre la biblioteca de este autor. Sin embargo la realidad es nuevamente muy distinta a lo afirmado reiteradamente por Fernández Coronado. Como se ha comentado anteriormente, la biblioteca cesó su actividad a causa de la brutalidad de los crímenes y el régimen de terror provocado por los milicianos republicanos llegados del centro de Asturias que ocuparon Castropol a partir del 24 de julio de 1936. No por los nacionales ni por el intento de golpe de estado. De hecho, como se ha señalado anteriormente las nuevas autoridades municipales nombradas por los nacionales no sólo no cerraron la biblioteca, sino que la protegieron e intentaron reabrirla.
  • El Sr. Fernández Coronado afirma también que la historia de la biblioteca fue censurada por el régimen franquista. Esto es también pura y simplemente falso. La historia de la biblioteca nunca fue silenciada por nadie.

Como vemos, la tergiversación de la historia de la biblioteca durante la Guerra Civil española que realiza el Sr. Fernández Coronado es sistemática y siempre está dirigida políticamente en la misma dirección. Por lo que sólo se puede concluir que nos encontramos ante unos actos de manipulación política conscientes y totalmente intencionados.


La manipulación de los actos de conmemoración del centenario de la biblioteca en Castropol

El Sr. Fernández Coronado por supuesto puede escribir toda la manipulación política de la historia que quiera. Y no le he reprochado nada públicamente mientras sus publicaciones se han utilizado exclusivamente como lo que son: la opinión personal de su autor. Sin embargo, cuando esas publicaciones en las que se omite deliberadamente una información conocida, objetiva y relevante son utilizadas como la versión oficial de unos hechos en unos actos institucionales, entonces nos encontramos ante unas actuaciones que, además de no ser honradas intelectualmente, ya no se limitan a un ámbito personal o particular.

Lo cierto es que la información objetiva y relevante sobre la participación de Máximo Cancio, Victoriano García de Paredes y Ramón García González en la fundación de la Biblioteca Popular Circulante de Castropol era pública y perfectamente conocida. Sin embargo, la omisión de estas tres personas en todos los actos oficiales y en el nuevo manifiesto de octubre de 2021 de conmemoración del centenario de la Biblioteca Popular Circulante de Castropol se ha producido de forma reiterada y sistemática.

En repetidas ocasiones he comunicado estos hechos a Ovidio Vila y al resto de los miembros de la comisión organizadora del centenario. Tanto con comentarios públicos en el blog Castropol como con numerosos correos electrónicos personales a Ovidio Vila enviados a partir del 3 de noviembre de 2021 en adelante. Sin embargo, la omisión de Máximo Cancio, Victoriano García de Paredes y Ramón García González se ha mantenido y seguido produciendo en todos los actos oficiales realizados hasta ahora. Llegando incluso a llevar, en mayo de 2022, el manifiesto de octubre de 2021 en el que se les omite deliberadamente al Parlamento Europeo sin realizar ninguna modificación.

Ruego al Ayuntamiento de Castropol, a su biblioteca pública Menéndez Pelayo y a la comisión organizadora del centenario que si estas omisiones que han mantenido en el tiempo hasta ahora de forma reiterada y sistemática y con pleno conocimiento y a conciencia no obedecen a motivaciones políticas, entonces expliquen públicamente cuáles han sido dichas motivaciones.

Sigo esperando.

 

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