LA BIBLIOTECA POPULAR CIRCULANTE DE CASTROPOL

La Biblioteca Popular Circulante de Castropol en sus primeros años. Fuente: blog Castropol.


Los precedentes históricos

Por definición una «biblioteca popular» es una institución social no lucrativa de carácter privado. Las bibliotecas populares surgieron en Asturias a finales del s. XIX ante la inexistencia o ineficacia de las iniciativas bibliotecarias públicas. Actualmente siguen siendo numerosas en Argentina y Uruguay, con un origen probablemente ligado a la emigración asturiana.

Los principales precedentes de la Biblioteca Popular Circulante de Castropol son la Biblioteca del Ateneo Obrero de Gijón y la Biblioteca Popular Circulante de Avilés fundadas en 1904 y 1920 respectivamente. Al igual que en la Biblioteca Popular Circulante de Castropol, en la fundación de estas dos bibliotecas también participaron miembros del Partido Reformista de Melquíades Álvarez.

La creación de bibliotecas populares y ateneos culturales era una de las iniciativas sociales que de forma más numerosa y destacable había realizado Melquíades Álvarez en Asturias. Por lo que el Partido Reformista asturiano tenía un gran conocimiento y expericiencia.


El manifiesto del 20 de octubre de 1921

En octubre de 1921 un grupo de jóvenes estudiantes universitarios liderados por Vicente Loriente Cancio —hijo de Vicente Lorienrte Acevedo, fundador y líder del Partido Reformista en Castropol— redactan un manifiesto titulado «Por nuestra cultura» en el que proponen la idea de crear una Biblioteca Popular Circulante en Castropol.

El gran interés y la importancia histórica de este manifiesto se deriva de que es el primer documento en el que se anuncia públicamente la intención de crear una biblioteca en Castropol y su comarca. Pero, en contra de lo que se ha venido sosteniendo, este manifiesto no tiene el carácter de documento fundacional o constituyente de la biblioteca. Por lo que no se puede considerar a sus firmantes como los fundadores de la biblioteca.

El grado de definición del proyecto es aún mínimo en el manifiesto. Solamente se esboza la intención de que sea una biblioteca popular y que su funcionamiento sea circulante. También se anuncia la intención de que el ámbito de la biblioteca no sea municipal sino comarcal, para todo el distrito electoral de Castropol que incluía también los concejos de Tapia de Casariego, Vega de Ribadeo (actual Vegadeo), Taramundi, San Tirso de Abres, El Franco, Boal, Santa Eulalia de Oscos, San Martín de Oscos, Villanueva de Oscos, Pesoz, Illano, Coaña y Grandas de Salime.

La iniciativa recibió un apoyo entusiasta, decidido y determinante para su realización por parte del Partido Reformista y del periódico Castropol, que publicó el manifiesto en primera página. El periódico Castropol era el órgano de comunicación del Partido Reformista en el distrito electoral de Castropol.

Primera página del nº 595 del 20 de octubre de 1921 del periódico Castropol. [VER IMÁGEN EN GRANDE].


La fundación de la biblioteca

El 3 de noviembre de 1921 el gobernador civil de la provincia de Oviedo sella y firma los estatutos por los que se constituye la Biblioteca Popular Circulante de Castropol. En estos estatutos se constituye la biblioteca, por lo que son su documento fundacional. Además en ellos se define por primera vez el proyecto de forma completa y pormenorizada.

Como órgano rector los estatutos establecen un patronato, en el cual a los ocho jóvenes firmantes del manifiesto se les unen tres personas de más edad, vinculadas al Partido Reformista de Castropol y de un enorme peso intelectual: Máximo Cancio Menéndez de Luarca, Victoriano García de Paredes y Ramón García González, que aportan sus conocimientos y le dan un empuje decisivo al proyecto.

Los estatutos también crean el cargo de Presidente de la biblioteca y establecen el nombramiento de Máximo Cancio como su primer presidente.

Los fundadores de la Biblioteca Popular Circulante de Castropol son todos los miembros del patronato:

  • Vicente Loriente Cancio.
  • Máximo Cancio Menéndez de Luarca, con el cargo de Presidente.
  • Victoriano García de Paredes.
  • Ramón García González.
  • Miguel García Soubelet.
  • Román Penzol y Vijande.
  • Franco Vior y Prieto.
  • Ramón Canel y Canel.
  • José Manuel Piñeirúa Ferrería.
  • Laureano Acebo Fernández.
  • Agustín García Pérez.

Victoriano García de Paredes, Máximo Cancio, Vicente Loriente Cancio y Fermín Braña hacia 1920.

El trabajo se distribuyó en comisiones, siendo las dos más activas e importantes las de selección y adquisión de libros y la de propaganda cultural. Vicente Loriente Cancio era el único miembro del patronato que formaba parte de estas dos comisiones.

Máximo Cancio Menéndez de Luarca (~1880-1956) fue un destacado miembro del Partido Reformista asturiano. Desde 1912 ocupó la la jefatura del Partido Reformista en Castropol. Desde 1914 fue el presidente de la junta directiva del comité del Partido Reformista en Castropol. En 1921 era concejal del ayuntamiento de Castropol. En 1923 fue elegido diputado provincial, aunque a los pocos meses fue cesado por la dictadura de Primo de Rivera, que destituyó a todos los miembros de las diputaciones provinciales. En 1931 fue elegido alcalde de Castropol, cargo que simultaneó con el de vocal de la comisión gestora provincial creada al proclamarse la Segunda República. En la década de 1940 fue juez municipal de Castropol.

Victoriano García de Paredes (1878-1931) era abogado por la Universidad de Oviedo, al igual que Máximo Cancio. Alternó su actividad profesional en su despacho de abogado en Castropol con actividades políticas en el Partido Reformista y una interesante producción literaria en algunos periódicos de la provincia, muy especialmente en el Castropol. En este periódico destaca su serie de artículos costumbristas titulados «Crepúsculos» publicados entre 1905 y 1917 y varias crónicas sobre un viaje a Galicia publicadas en 1924. En sus artículos titulados «Crepúsculos» publicados a partir de 1905 en el Castropol se encuentran los primeros fragmentos de textos publicados en fala o dialecto local del gallego de entre los ríos Eo y Navia. Formó parte de la junta directiva del comité del Partido Reformista en Castropol y también de la redacción del periódico Castropol, que como se ha comentado era el órgano de comunicación del Partido Reformista en el distrito electoral de Castropol. En 1917 fue elegido diputado provincial por la circunscripción de Luarca-Castropol. De él dijo Vicente Loriente Cancio que era «una de las personalidades más importantes» que había tenido en Castropol y que «además de un excelente escritor, era un formidable y amenísimo conversador, cuyo ingenio y cuyas frases se recordarán por aquí mucho tiempo».

Ramón García González (1870-1938) nació en Castropol como Máximo Cancio y Victoriano García de Paredes. Estudió filosofía y letras en Oviedo y Salamanca, donde fue alumno de Miguel de Unamuno. Emigró a Cuba, donde colaboró en numerosos periódicos y revistas de La Habana. A finales del s. XIX volvió a residir en Castropol ya de manera definitiva. Participó activamente en la política municipal de Castropol. Se presentó a las elecciones municipales de noviembre de 1913 por el distrito de Castropol, siendo elegido concejal. Al constituirse el nuevo ayuntamiento en febrero de 1914 ocupó el cargo de primer regidor síndico. Volvió a ser elegido concejal en las municipales de noviembre de 1915, ocupando el cargo de regidor suplente. Destacó como poeta. Su libro «Amarguras d'un viaxe», publicado en 1920, está considerado la primera obra publicada que está escrita íntegramente en fala

Además de la larga trayectoria personal que Máximo Cancio y Victoriano García de Paredes tenían como destacados dirigentes del Partido Reformista en Castropol, tanto ellos como Vicente Loriente Cancio tenían además fuertes vínculos familiares con otros miembros destacados del partido en Castropol:

  • Como se ha señalado, Vicente Loriente Cancio era hijo de Vicente Lorienrte Acevedo, que fue el principal fundador y líder indiscutible del Partido Independiente de Castropol y más tarde el líder del Partido Reformista en todo el distrito de Castropol, partido en el que se integró el Partido Independiente de Castropol desde 1912.
  • Máximo Cancio era hermano de Juana Cancio, esposa ya viuda de Jesús Villaamil Lastra, dueño del Palacio de las Nogueiras. Ambos hermanos tenían su residencia en sendas viviendas en el Palacio de las Cuatro Torres de Castropol. Jesús Villaamil Lastra fue el primer líder del Partido Independiente de Castropol en la oposición al Partido Conservador en el ayuntamiento de Castropol desde 1905 y primer alcalde de Castropol por el mismo partido en 1909.
  • Victoriano García de Paredes era sobrino de Francisco García de Paredes, quien sucedió a Jesús Villaamil Lastra como alcalde de Castropol por el Partido Independiente de Castropol en 1910 y volvió a ser de nuevo alcalde, ya por el Partido Reformista, en 1915 hasta su fallecimiento en 1917.

Dado que Máximo Cancio era unos 40 años más joven que Jesús Villaamil Lastra, podemos considerar que los tres pertenecían a la segunda generación de familias reformistas de Castropol.


El carácter privado de la biblioteca y su financiación

Como se ha comentado anteriormente una «biblioteca popular» es por definición una institución social de carácter privado.

Los estatutos de la Biblioteca Popular Circulante de Castropol definieron una organización privada, independiente y no vinculada a ninguna entidad pública ni privada. Esta característica fue esencial para la biblioteca y le permitió desarrollar su actividad con libertad y autonomía.

Al ser una institución privada, la biblioteca no se financiaba con dinero público, sino mediante las cuotas y donativos de sus socios, muchos de ellos emigrantes suramericanos originarios de Castropol, Tapia de Casariego, Vegadeo y El Franco. Las subvenciones de dinero público recibidas fueron raras y de escasa cuantía, pese a la importante labor social realizada. Probablemente la mayoría de los ingresos de origen privado con los que se financió la actividad de la biblioteca, sobre todo en sus inicios, se consiguieron gracias al Partido Reformista.

Los usuarios de la biblioteca no pagaban nada. De modo que la biblioteca proporcionaba un acceso universal y gratuito a la cultura.


El funcionamiento de la biblioteca y su ámbito supramunicipal o comarcal

La Biblioteca Popular Circulante de Castropol (BPCC) abrió sus puertas en marzo de 1922 en un local cedido por el ayuntamiento de Castropol dentro del consistorio. Lo hizo con un fondo de 129 volúmenes. Más tarde cambiaría varias veces de sede, peregrinando siempre por distintos y escasos espacios, entre otros uno municipal, y otro cedido por la familia Penzol en la calle de El Medio. Su sede definitiva estuvo en la casona de uno de sus fundadores, Victoriano García de Paredes, primero en regimen de alquiler y posteriormente adquirida en propiedad.

La BPCC se convirtió en el núcleo de la actividad cultural de la comarca, organizando teatro popular, ciclos de conferencias, publicación de boletines y revistas, y apoyando el folklore local y regional.

Pero sin duda la actividad más novedosa y meritoria de la BPCC fue la creación de sucursales. Según Luis Legaspi la de Figueras fue inaugurada en septiembre de 1927; la de Balmonte en 1928 con un segundo local en Añides y presencias eventuales en El Arco, Villarín y Leirío; la de Seares en 1929; la de Piñera en 1932, y más tarde se se establecieron nuevos centros en la Sociedad Agrícola de Las Campas y en San Cristóbal de la misma parroquia. Diez de estas sucursales estaban en el propio municipio de Castropol; dos en el de Vegadeo, Paleiras y Vinjoy; una en La Roda; otra en Tapia de Casariego controlada por Florentino Martínez, maestro de la localidad; y otro en La Veguina, en El Franco. En el año 1936 había catorce centros con unos 1.250 volúmenes en préstamo de la biblioteca madre o adquiridos por los vecinos del lugar. Estas sucursales acercaron la lectura y la cultura a las zonas rurales de la comarca.

La BPCC no logró su ambicioso objetivo de llegar a todo el distrito electoral de Castropol, pero sí lo logró en los concejos de Tapia de Casariego, Vega de Ribadeo (actual Vegadeo) y El Franco. De modo que el ámbito de su actividad fue claramente comarcal y en modo alguno estuvo restringido al concejo de Castropol.

Ámbito comarcal de la actividad de la BPCC. Coordenadas UTM. Datum ETRS89. Huso 29N.

En lugar de catálogos, en la BPCC se editaron listados de libros seleccionados de forma poco ortodoxa, que fueron denominados «índices».

Según Ángel Mato, al analizar los «índices» de la BPCC se detecta un interés especial por ofrecer al lector los clásicos de nuestras letras que se presentan divididos por períodos y por géneros, tal como se puede comprobar en el «Índice de Literatura Española» editado en 1929. De las 418 obras que se listan, un significativo porcentaje (16%) pertenece al Siglo de Oro, un 3,33% al s. XVIII, el 41,8% al XIX y el 35% restante a los autores llamados contemporáneos, la mayoría del siglo XX. Como rasgos característicos de este «índice» destaca la pretensión de orientar al lector hacia los clásicos de nuestras letras, de favorecer la lectura de la novela realista y costumbrista de los siglos XIX y XX, y de arrinconar a los escritores vinculados a la novela galante y erótica. En 1933 el 75,4% de los préstamos de la biblioteca de Castropol correspondían a libros de literatura, el 8,7% a libros de geografía e historia, el 5,1% a ciencias sociales, el 4,3% a ciencias aplicadas y el 6,5% a otras temáticas.

El periódico Castropol fue un medio a disposición de la BPCC, e hizo las funciones de boletín bibliotecario hasta su clausura por orden gubernativa en 1925 por la dictadura de Primo de Rivera. En 1924 el patronato creó un boletín propio, El Libro y el Pueblo, que se publicó hasta 1928 con una periodicidad irregular.

A partir de 1929 la función de boletín de la biblioteca la realizó el nuevo periódico El Aldeano. Aunque formalmente este periódico nunca tuvo un director nominal sino una dirección conjunta, su director de facto era Vicente Loriente Cancio. Además todos los fundadores del periódico eran miembros de la junta directiva de la BPCC. El Aldeano estaba totalmente alineado con el espíritu de la BPCC en su compromiso con la difusión de la cultura progresista entre el campesinado de la comarca.

En 1927 se disuelve el patronato y la BPCC se transforma en una asociación con la intención de aumentar más aún su independencia en previsión de posibles intromisiones políticas. El nuevo órgano de gobierno es una junta directiva, en la que Vicente Loriente Cancio ejerció de secretario hasta su disolución en 1936.

La BPCC fue un ejemplo innovador para el medio bibliotecario de su época, tanto a nivel nacional como internacional. Personajes de la talla de María Moliner, Manuel B. Cossío, José Vasconcuelos, Dámaso Alonso y Juan Vicéns, entre otros, han dejado numerosos testimonios de su admiración personal. Y se ha hablado de ella en diversas publicaciones internacionales. Entre ellas en «Bibliothéques Populaires et Loisirs Ouvriers» del Instituto Internacional de Cooperación Intelectual (IICI) de la Sociedad de Naciones, antecesores respectivamente de la UNESCO y la ONU, donde en 1933 se publicó lo siguiente:

Publicado en «Bibliothéques Populaires et Loisirs Ouvriers» del Instituto Internacional de Cooperación Intelectual (IICI) de París. Páginas 151-155.


La incautación de los fondos de la biblioteca por la Universidad de Oviedo

En enero de 1937 la Universidad de Oviedo se incautó de todos los fondos bibliográficos de la BPCC, que le fueron entregados sin ningún inventario. Más tarde fueron devueltos prácticamente todos los libros, aunque desaparecieron algunos seleccionados con criterios políticos y religiosos. La cosa llegó al extremo bochornoso de que entre los libros desaparecidos se encontraban todos los de autores rusos como Chejov, Tolstoi o Dostoyevski presumiblemente por el mero hecho de ser rusos.

En octubre de 2021 el rector de la Universidad de Oviedo recordó como un «desagradable suceso» la incautación de 1937 y la desaparición de los libros que nunca fueron devueltos. Con la finalidad de «desagraviar la memoria de quienes tanto y tan bueno hicieron por traer la luz del saber a todos los rincones de nuestra historia» y ante la incapacidad de la Universidad de Oviedo para encontrar entre sus propios fondos los ejemplares no devueltos, el rector anunció la entrega a la actual biblioteca pública Menéndez Pelayo del ayuntamiento de Castropol de una selección de documentos existentes en sus fondos bibliográficos en los que se cita de forma específica a la BPCC.


El expolio de la biblioteca por el ayuntamiento de Castropol

La Biblioteca Popular Circulante de Castropol fue siempre una entidad social popular de carácter privado e independiente. Su forma jurídica era la de asociación privada. Y su ámbito de actuación fue comarcal, con sucursales en los concejos vecinos de Vegadeo, Tapia de Casariego y El Franco. De modo que nunca fue pública, y su actividad no se limitó a Castropol y su concejo.

En el año 1945 la BPCC fue incautada y nacionalizada por el régimen franquista y quedó integrada en el Centro Coordinador de Bibliotecas de la Diputación Provincial de Oviedo.

Esta situación no ha sido revertida. Actualmente la biblioteca es una entidad pública cuya titularidad ostenta ilegítimamente el ayuntamiento de Castropol a causa de la incautación autoritaria y abusiva de unos bienes de dominio privado por una dictadura. Además el carácter público que actualmente tiene la biblioteca de Castropol ha supuesto la pérdida de su independencia política, que era una de las señas de identidad de la BPCC.

De modo que la pretendida continuidad institucional entre la la BPCC y la actual biblioteca pública municipal del ayuntamiento de Castropol se sustenta únicamente en la apropiación autoritaria, abusiva e ilegítima de unos bienes privados realizada por una dictadura.

En octubre de 2021 el ayuntamiento de Castropol decició cambiar el nombre a su biblioteca pública municipal, que ha pasado de llamarse «Biblioteca Menéndez Pelayo» a «Biblioteca Popular Circulante Menéndez Pelayo». Este acto supone una apropiación deliberada del nombre y la historia de la BPCC y va un paso más allá en la incautación realizada en 1945.

Por definición una biblioteca popular es una institución social de naturaleza privada. De modo que la actual biblioteca pública municipal de Castropol no es una biblioteca popular. Y además tampoco es circulante, ya que su ámbito se reduce a Castropol y su concejo. A diferencia de ella, la BPCC tenía un ámbito de actuación comarcal y contaba con numerosas sucursales en los concejos de Vegadeo, Tapia de Casariego y El Franco. Las actuales bibliotecas públicas municipales de estos concejos son exactamente igual de herederas históricas de la BPCC que la de Castropol.

De modo que, en contra de lo que se pretende, la actual biblioteca pública municipal de Castropol no es en modo alguno la misma institución que la Biblioteca Popular Circulante de Castropol.

En 2015 varios ateneos culturales solicitaron la devolución del patrimonio que les había sido expoliado por el franquismo. Y en 2021 varios partidos políticos también solicitaron la devolución del patrimonio privado de los ateneos y asociaciones culturales como la BPCC.


Los actos de conmemoración del centenario de la biblioteca en Castropol

El 26 de octubre y el 4 de noviembre de 2021 tuvieron lugar sendos actos organizados por el ayuntamiento de Castropol para conmemorar el centenario de la BPCC. En dichos actos se le dio al manifiesto publicado por el periódico Castropol el 20 de octubre de 1921 el carácter de documento fundacional de la BPCC. Y a los firmantes del manifiesto el tratamiento de fundadores de la biblioteca.

Como se ha comentado anteriormente, ni ese manifiesto es el documento constitutivo o fundacional de la BPCC ni sus firmantes son sus fundadores. Sino que el documento fundacional de la Biblioteca Popular Circulante de Castropol son sus primeros estatutos, que fueron firmados el 3 de noviembre por el gobernador civil de la provincia de Oviedo. Y los fundadores son el presidente y todos los patronos que figuran en esos estatutos.

Como se ha comentado, todos los firmantes del manifiesto formaban parte del patronato, pero a ellos se unieron otras tres personas más: Máximo Cancio Menéndez de Luarca, Victoriano García de Paredes y Ramón García González. Y de ellos, Máximo Cancio consta en estos estatutos como Presidente. De modo que el ayuntamiento de Castropol omitió en los actos a tres de los fundadores de la biblioteca y entre ellos a su primer presidente.

 


Bibliografía

  • Busto Fidalgo, Manuela. 2010. «Las bibliotecas circulantes en Castropol». Revista Mi biblioteca: La revista del mundo bibliotecario. ISSN 1699-3411. Nº 21, 2010, págs 36-40.

  • Fernández Coronado, Xabier. 2003. «La Biblioteca Popular Circulante de Catropol (1922-1936). El libro como semilla y herramienta para labrar conocimiento». Educación y biblioteca, Año 15, n. 133, p. 59-98. Asociación Educación y Bibliotecas Tilde. Madrid. ISSN: 0214-7491.
  • Fernández Coronado, Xabier. 2008. «Memoria de la Biblioteca Popular Circulante de Catropol». Oviedo. KRK Ediciones. ISBN 978-84-8367-134-4.

  • Mato Díaz, Ángel. 2010. «La tradición lectora en España: las bibliotecas populares en Asturias». Revista Participación Educativa. Ministerio de Educación Cultura y Deporte: Subdirección General de Documentación y Publicaciones. Madrid. Nº. Extra 1, 2010. Págs. 49-66. ISSN 1886-5097.  
  • Mato Díaz, Ángel. 2016. «Las bibliotecas de sociedades populares en Asturias en el primer tercio del siglo XX: lectores, lectoras y lecturas» en «Formas y espacios de la educación popular en la Europa Mediterránea». Dirección: Jean-Louis Guerena y Alejandro Tiana Ferrer. Casa de Velázquez, UNED. Madrid. EAN: 9788490960523. Págs. 248-274.

  • Serrano, Ana M. 2021. «Castropol aprueba por unanimidad el cambio de nombre de su biblioteca, que cumple un siglo». Edición digital de La Nueva España. 22 de octubre de 2021. https://www.lne.es/occidente/2021/10/22/castropol-aprueba-unanimidad-cambio-nombre-58666306.html

 
 

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